viernes, 23 de septiembre de 2022

Las consecuencias de la guerra repercuten en nuestros pueblos, a la vez que desde el gobierno y la derecha fomentan mecanismos para que el capital mantenga beneficios.


1.- Los conflictos geopolíticos, la inflación internacional y las crisis alimentarias en otras partes del mundo repercuten con fuerza en nuestras poblaciones locales. Lo cierto es que nos adentramos nuevamente en un período de ajustes, y políticas regresivas una vez que hemos visto como todas las promesas realizadas por el gobierno de coalición de Pedro Sánchez han sido arrojadas a la papelera. Este gobierno nos está brindado reformas que no avanzan en el plano social y ni mucho menos en el de la convivencia, para nada eliminan las leyes regresivas ya existentes: la reforma laboral y la ley mordaza se manosean para no cambiarlas, las pensiones se van recortando, y las ayudas sociales siguen siendo raquíticas. Unas y otras se transforman en meros objetos de propaganda para engañar a la población.

No hay día que las ruedas de prensa del presidente del gobierno de España traten de justificar los graves problemas de la sociedad española con referencias a la maldad de Putin y de los rusos, culpabilizándolos de la guerra de Ucrania sin tener en cuenta que la causa de lo que nos está pasando nace de las sanciones injustas que sobre Rusia impone la OTAN. Lo que no nos dice este gobierno de coalición al servicio del gran capital es que las sanciones impuestas a Rusia por el imperialismo yanqui, y la OTAN se vuelven contra las poblaciones europeas, castigando duramente a las más débiles, entre ellas la española, beneficiando los intereses norteamericanos.

La reunión de la OTAN celebrada en MADRID enfatizó la antigua idea de que los países tienen que destinar más dinero a la militarización para aumentar el poderío de matanzas humanas de la OTAN y de los yanquis. Este incremento de los presupuestos para la guerra en el caso de nuestro país supondrá una reducción de dinero para gastos sociales como la sanidad, la educación la dependencia, las residencias de ancianos, recortes que se trasladarán a las comunidades autónomas como la extremeña. En el caso de la sanidad, nuestra comunidad sufrirá un incremento en las listas de espera de intervenciones quirúrgicas, pruebas de diagnóstico y consultas previas por los déficits en los centros de salud y en los centros hospitalarios, sobre todo de especialistas, lo que se traduce en unas listas de espera que en algunos casos superan los 3, 4 y 5 meses, sobre todo en algunas intervenciones quirúrgicas.

La agudización del empobrecimiento de las clases oprimidas va a continuar no se sabe cuánto tiempo como resultado de la inflación, de una subida de precios que no ofrece expectativas de controlarse y que se acelera en la medida en que los países alineados con la OTAN aceleran la guerra armamentística. Todo esto se recrudece con las medidas de los organismos financieros internacionales que han comenzado una carrera difícil de detener, subiendo los tipos de intereses para frenar la inflación y desacelerar la economía. Estas acciones influirán sobre el consumo, acrecentarán los endeudamientos de los consumidores, las hipotecas variables y el desempleo. Pero no todos sufren del mismo modo, otros se están enriqueciendo y se enriquecerán exageradamente como las grandes empresas productores de petróleo, gas y alimento, y los grandes bancos americanos con la especulación, con la miseria y el hambre de los explotados del mundo.

Con nuestra actividad militante estamos intentando explicar las políticas con las que nuestros gobiernos tratan de domesticar y alienar a la mayoría de la población que es la clase trabajadora. No resulta fácil extender la toma de conciencia y los valores e ideas que contrarresten la ideología oficial; una ideología ampliamente refrendada por las dinámicas de un amplio periodismo oficial, de tertulianos y comunicadores al servicio del dinero, con presencia casi permanente en los medios de comunicación y con una amplia influencia y muy conectados con las organizaciones políticas y sociales denominadas progresistas y alternativas.

Lo que si está muy claro es que para cambiar este estado de cosas necesitamos unidad y movilización en torno a criterios muy sencillos como reparto de la riqueza y del trabajo, mejora de los servicios públicos, la socialización y estatalización de los medios de producción, transporte, comercialización y mantenimiento de la energía necesaria para una calidad de vida mínima para todas las personas, no hay ni solución ni futuro

2.- Los mecanismos de la derecha para reducir los salarios e incrementar la explotación salarial.

2.1.- Los puestos que no se ocupan; la propaganda generalizada para señalar a los desempleados y el cobro de los subsidios. Estamos sufriendo una enorme campaña de propaganda desde el gobierno, y la patronal en las que se insiste en que hay muchos puestos de trabajo desocupados y que la gente no quiere trabajar; se repite hasta la saciedad que quienes cobran ayudas sociales por desempleo o subsidios no quieren trabajar, prefieren cobrar esas cantidades antes que ocupar un puesto de trabajo. Esta campaña mediática impulsada por los poderes políticos y económicos trata de crear las condiciones para arremeter posteriormente con la legislación contra las prestaciones sociales a la vez que justifican la llegada de inmigrantes que incrementen el ejército de parados para alentar las divisiones en el movimiento obrero y conseguir la disminución de los salarios. Esta estratagema del capital cala en la opinión pública y genera una división ideológica y material en la clase obrera, que facilita a los gobiernos medidas contra los desempleados.

2.2.- La inmigración como mecanismo de la patronal para combatir los salarios reales y de impulsar en política a la derecha más nacionalista, rancia y fascista.

En unos momentos de crisis del imperialismo su sostenimiento lo aseguran la opresión sobre los pueblos, las altas tasas de explotación salarial y las duras condiciones laborales. Los capitalistas tratan por todos los medios de anular las luchas de los trabajadores para recuperar su capacidad adquisitiva, mejorando los salarios. Uno de los mecanismos que favorece a los explotadores es la abundante mano de obra inmigrante.

La derecha muestra dos caras ante las personas que llegan a nuestro territorio, en la inmensa mayoría de los casos huyendo de las guerras y/o dictaduras que asolan sus países, y de la agresividad del saqueo imperialista. La derecha política y económica española tiene una lengua bífida como las serpientes, no es complicado descubrir sus dos caras; con una, potencia a la extrema derecha y sus políticas racistas contra los inmigrantes; su objetivo es crear falsos enemigos y dividir a la clase obrera para debilitar su capacidad de lucha. La extrema derecha difunde bulos dirigiéndose a los sectores más deprimidos y asfixiados por el capitalismo recurriendo a mentiras sobre los inmigrantes como que el gobierno les da pisos y buenas ayudas y pagas, a la vez que se las niega a los españoles; con otra cara más oculta, se muestra favorable a la llegada de inmigrantes para que haya un mercado laboral con abundante mano de obra al objeto de que bajen los salarios. Los medios de comunicación contribuyen a esta farsa que da buenos resultados políticos y económicos a los defensores del capital con la que nos crean falsos enemigos y amigos que no tienen nada que ver con nosotros, sólo para engañarnos y manipularnos.

2.3.- El pacto de rentas. 

Cada vez se avivan con más fuerza las voces que surgen de los conclaves patronales y gubernamentales que aconsejan y reclaman acuerdos entre patrones, sindicatos y gobierno. El horizonte ofrece una caída importante del consumo que obliga a mover ficha a las grandes patronales recurriendo a procedimientos que les permitan mantener los exultantes beneficios, sobre todo, acallar las movilizaciones de los trabajadores. El acuerdo consiste en negociar un pacto de rentas para evitar subida de los salarios y simultáneamente recordar a la población el importante papel de las empresas, la banca, etc. Muchas dudas tenemos de que el gobierno no avance en este camino y se comporte como el consejo de administración de las grandes empresas, bancos y multinacionales.

3.- Sobre los impuestos. Por la nacionalización y estatalización de los grandes medios de producción en manos de una minoría dañina para la sociedad.

Nuevamente nos encontramos con que los gobiernos más a la derecha eliminan impuestos para beneficiar a las clases explotadoras, a los más ricos, como el gobierno andaluz y el madrileño. En Extremadura, los representantes de la derecha, tanto del PP como Ciudadanos y Vox mantienen la misma cantinela. El mensaje que nos envían sigue un argumento rutinario y sostenido independientemente del tiempo y lugar: hay que eliminar impuestos porque el estado administra mal el dinero que procede de los bolsillos de los ciudadanos; la administración es una derrochadora empedernida que los emplea sin un sentido lógico y beneficioso para la sociedad.

El mensaje es falso pues lo que realmente les importa es la protección del bolsillo de los ricos, los bancos y las grandes empresas.

Sin embargo, este rechazo y este odio visceral al Estado, desaparece y se transforma en un abrazo de hermandad cuando se presentan las crisis que la propia maquinaria del capital genera en su movimiento irracional y descontrolado en busca del incremento de beneficios. Como el genio que salva a Aladino en el cuento de la lámpara el capital encuentra la salida de la crisis recurriendo a la magia del Estado que le proporciona fondos públicos, ayudas, subvenciones en modo de ERES, ERTES, etc. El capital recupera su lustre sin importarle que se incremente exageradamente la deuda pública que después pagarán las clases explotadas con la reducción de los salarios y de los servicios públicos.

Cuando a los ricos les va mal, cuando les afecta la crisis económica recurren con fuerza al dinero público sin la menor intención de devolverlo, caso de lo ocurrido con la banca o con las enormes subvenciones y ayudas a fondo perdido a las grandes empresas. Lo que queda claro es que los capitalistas son los responsables de las enormes destrucciones de capital, de trabajo acumulado que se producen en las crisis; lo que resulta manifiestamente claro es la irracionalidad del sistema social capitalista. Por eso, urge la nacionalización y estatalización de los grandes medios de producción en manos de una minoría dañina para la sociedad.

6.- El electoralismo y la lucha por los cargos.

Desde el ámbito revolucionario tenemos que superar la apuesta por el electoralismo y el hechizo por ocupar puestos institucionales que ha sido y volverá a ser próximamente el objetivo de quienes se denominaron las fuerzas del cambio. Estas organizaciones políticas no han cuestionado en absoluto el poder del Estado al servicio de las burguesías sino que se han movido en un plano meramente formal en las instituciones dejando la actividad movilizadora y el apoyo a las luchas en las calles y las fábricas, olvidando reivindicaciones programáticas como la negativa del pago de la deuda, devolución del dinero dado a los bancos, presupuestos sociales, la derogación de la ley mordaza, impulso de la memoria histórica, derogación de leyes laborales, etc.

La línea de demarcación que tenemos que tener clara es la que separa a los intereses de un conjunto de multinacionales y grandes empresas que saquean nuestro trabajo y nuestros recursos, y los del conjunto de trabajadores y trabajadoras explotadas y sectores sociales con salarios, pensiones y ayudas sociales mínimas que apenas dan para vivir. No se puede seguir ocultando esa línea de separación de la clase explotadora y la clase explotada con tal de quedar bien con todo el mundo. Las contradicciones en las que se mueven la óptica explotadora y la explotada tienen su fundamento en la explotación salarial, los derechos de la mujer, la no discriminación sexual, el aprovechamiento de los recursos naturales y la destrucción de la naturaleza, etc. De todos modos, las diversas visiones sobre estos asuntos no nos pueden dividir ante el objetivo de conseguir la unidad de las fuerzas contra la oligarquía y el aniquilamiento de las clases explotadas.

 

 

 

 

domingo, 18 de septiembre de 2022

De las injusticias siempre nacen reacciones sociales.

 

Las medidas del gobierno del PSOE en Extremadura pretenden llevar a cabo un sostenido proceso de atracción y relocalización de las industrias. Las políticas que la Junta de Extremadura está aprobando en materia económica y administrativa tienen como eje fundamental aprovechar las facilidades materiales que nuestro territorio puede brindar al capital: mano de obra muy barata, exenciones fiscales, tolerancia en el despiadado ataque al medio ambiente, condiciones laborales leoninas de hiper explotación, acomodo y ausencia de sindicatos.

En todo este proceso el gobierno regional recibe el aval de un estado empobrecido como el español con una deuda que supera el 120 % del PIB, dependiente de las entidades financieras internacionales como el BCE, y sumiso al imperialismo americano. A su vez, el gobiernillo regional se apoya en unas oligarquías locales que chupan de la teta institucional a base de pequeñas ayudas y subvenciones, pues no hay mucho que repartir.

La clase trabajadora, desde un obrero agrícola o un camarero u otro personal de servicio hasta un profesional con título de ciclo formativo o licenciatura con especialización en master postgrado, todos y todas están incluidos en el mismo círculo de la precariedad: contratos injustos, falta de prestaciones sociales, siniestralidad laboral creciente, facilidad para el despido. En definitiva, con una probabilidad de la desocupación que asusta cada día más.

Todo este conjunto de cosas favorece la desmovilización. A ello puede sumarse una tendencia ya en curso años atrás, que se ha potenciado y extendido de forma desmesurada durante la pandemia de Covid-19, consistente en el trabajo remoto, de trabajadores super especializados en situación de teletrabajo.

Los valores dominantes que son los de la clase capitalista, que a veces se nos presentan disfrazados de “progresistas”, terminan alienando y adormeciendo a la gente, propagando el individualismo radical y despolitizado, impulsando e invitando a un consumo sin fin como mecanismo para conseguir felicidad y un bienestar personal que no tiene nada que ver con un bienestar comunitario y solidario.

Los medios de comunicación han conseguido manejar y aletargar a la gente para que su mente se centre en cuestiones superficiales y se despreocupe de las injusticias que afectan y empobrecen a la mayoría de la sociedad y a ellos mismos, antes que organizarse para desarrollar luchas que hagan frente a sus penurias y necesidades humanas.

El modelo de desarrollo capitalista está produciendo un desastre ecológico que se manifiesta en cuestiones dramáticas que repercuten especialmente en las clases sociales trabajadoras, sequías con las repercusiones en la falta de agua potable, en las producciones agrícolas, pandemias y un conjunto de consecuencias que afectan sobre todo a las poblaciones de los países más pobres como desastres naturales, inmigraciones, hambrunas.

Como estamos viendo en la actualidad la sociedad capitalista y sus dirigentes son incapaces de resolver estos problemas sociales sino es a base de guerras y de potenciar las industrias de armas para las matanzas humanas, lo que está claro es que del capitalismo poco puede esperarse, el bienestar está programado solo para sectores minoritarios de la población a costa de los sacrificios de la mayoría social.



A lo largo de la historia, desde el nacimiento del capitalismo en el siglo XV y XVI, este modo de producción, salvo excepciones de todos conocidas, ha resistido casi todos los embates de las luchas y los intentos de cambio a los que ha sido sometidos independientemente del marco definido por las formas de los estados burgueses en los que se han producido.

La forma más habitual de estado basado en el parlamentarismo burgués no ha conseguido nunca aunque parezca extraño mejoras que beneficien a los pueblos; en todos los casos, los avances sociales se han producido como resultado de las movilizaciones populares que en muchas ocasiones han encontrado la respuesta de la fuerza de la represión estatal y leyes coactivas para impedir las luchas de los oprimidos y explotados. Las fuerzas represivas y el enorme apoyo de los medios culturales, educativos y de comunicación engañando y domesticando a las poblaciones han podido mantener los valores y la hegemonía del capitalismo. La clase de los capitalistas busca y trabaja en las estrategias más adecuada para no perder su poder político, ideológico y económico.

En la actualidad, nos encontramos en nuestros pueblos con una fuerza productiva que genera plusvalía, y con una masa importante de personas que están fuera del circuito del mercado de trabajo, que crece cada día, sobreviviendo con ayudas sociales de subsistencia o a veces con la solidaridad de otras personas. Por eso, debemos tener claro que mientras haya injusticias hay reacción, por tanto, la orientación del trabajo militante debe estar en lo expresado hace años por Lenin de que la revolución no se hace, se organiza.

 

sábado, 17 de septiembre de 2022

Sobre Industrias, sindicatos, empleos de calidad y salarios dignos

 




Desde Una Extremadura Digna (UED) y el PSLF queremos llamar la atención para que los sindicatos más importantes de la región que viven a la sombra del gobierno regional y los servicios de inspección de la Junta de Extremadura intervengan y contribuyan a que se cumplan lo que de palabra reiterativamente manifiestan respecto a sus deseos de que vengan industrias a Extremadura que aporten desarrollo económico, empleos de calidad y salarios dignos, y en definitiva a que estén al lado de la clase trabajadora que es la que realmente crea las riquezas sociales.

1.- Es una realidad que la región extremeña por factores económicos estructurales se encuentra en posiciones desfavorecidas para la atracción de inversiones procedentes de fuera de nuestro territorio, lo cual es consecuencia de políticas que para nada han tenido ni tienen en cuenta las necesidades de la mayoría de la sociedad, al contrario, han sido favorables a los intereses de una burguesía que ha sido poco presionada, incluso favorecida por los sindicatos y por los propios gobiernos regionales.

2.- Desde UED y el PSLF rechazamos la idea bastante extendida de buscar una solución a nuestros problemas industriales recurriendo a lo que se nos vende hipócritamente como la generosidad de mecenas venidos de fuera para instalar emporios industriales, un pensamiento general bastante vendido por el poder mediático que ha logrado ser extendido y consolidado, pero que al fin y al cabo lo que demuestran es la incapacidad de quienes han dirigido la política extremeña durante muchos años para desplegar un aprovechamiento integral de nuestros bienes y servicios.

3.- El hecho de que se pretenda que vengan industrias, en abstracto, sin especificar qué tipo de industrias, queda muy bien, pero es una palabra vacía sin contenido; consideramos que no todas las inversiones valen, y hay que estar muy atentos a que las industrias que se quieran establecer contribuyan al desarrollo económico extremeño y al bienestar de su población, y no las que pretenden exprimir a nuestra fuerza de trabajo y nuestros recursos naturales. En definitiva, como se observa por la reacción de buena parte del pueblo extremeño se rechazan aquellas que buscan la apropiación seguido del destrozo de los recursos naturales.

4.- Lo que exigimos es que la propia Junta de Extremadura acompañada por el gobierno de España pongan en marcha procesos inversores que tengan por base el aprovechamiento de los recursos productivos autóctonos, agrícolas y ganaderos, el apoyo a nuestros empresarios, sin desdeñar aquellas otras que aporten empleo y riqueza para lo que es preciso el control del gobierno regional, de los trabajadores y de los representantes de la ciudadanía. 

4. En un orden de cosas relacionados con “el empleo de calidad y salarios dignos” sería muy necesario que representantes sindicales y políticos de la región extremeña movieran los resortes institucionales de los que disponen y entraran en contacto con los  trabajadores y trabajadoras para interesarse por conocer y corregir las condiciones laborales tan negativas que sufre una buena parte de la población trabajadora extremeña, que se mueve en subcontratas, empleos precarios, condiciones ambientales detestables, horas extraordinarias, salarios indecentes, etc.

5.- La experiencia de lo que sucede en industrias establecidas en nuestro territorio, en zonas muy concretas de Tierra de Barros, parece ser que es desconocida por los responsables políticos regionales y por los propios sindicatos próximos al gobierno regional, a pesar de las posibilidades que tienen debido a sus servicios de inspección y al control administrativo-laboral que debieran tener los dirigentes sindicales de la región en el interior de estas grandes empresas extremeñas

6.- Consideramos que debe ser un objetivo prioritario tanto para sindicatos como gobierno regional vigilar y controlar el cumplimiento en toda su extensión de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, sobre todo en lo relacionado con las condiciones ambientales por sus tremendas consecuencias sobre la salud laboral. En centros específicos de grandes empresas es excepcional que aparezcan Inspecciones de Trabajo ni tampoco se preocupan mucho los principales dirigentes sindicales a pesar de que conocen las circunstancias ambientales en las que se encuentran los trabajadores. Esta intervención debiera ser una labor primordial en algunos centros de trabajo de grandes empresas con dueños y directivos que reciben continuos honores y probablemente subvenciones de los organismos públicos.

 

 

 

jueves, 15 de septiembre de 2022

Sobre la PAC y los millones para viviendas

 


En el inicio del curso político se aceleran las declaraciones de los dirigentes políticos y sindicales sobre aspectos importantes que tienen que ver con el futuro de Extremadura referidas a las políticas de viviendas y la agricultura.

Los representantes de la administración regional hacen referencia a los millones de los que dispondrá la Junta de Extremadura para rehabilitación y construcción de viviendas y fondos europeos, y en especial el incremento de los dineros de la PAC que según el presidente de la Junta alegrarán las tesorerías de los agricultores y ganaderos.

En materia de viviendas todo lo que nos prometen es que habrá posibles resoluciones de los problemas que padecemos en el futuro. Los dirigentes regionales dan un salto hacia adelante y pasan de lo que está sucediendo en la actualidad; es decir, se olvidan de los cientos de familias extremeñas que están sufriendo graves problemas habitacionales.

Desde Una Extremadura Digna exigimos soluciones concretas en este momento concreto; la junta dispone de consejeros y asesores que están para eso para buscar alternativas y soluciones, exigimos políticas públicas que den respuesta al estado actual de necesidades comenzando por mejorar la facilidad para el acceso a las ayudas de alquiler, adquisición de viviendas para su cesión en alquiler social, creación de bancos locales de viviendas, disponer de los pisos de los bancos, y todas aquellas medidas que respondan a la resolución satisfactoria de las necesidades sociales.

En cuanto a las ayudas a los agricultores procedentes de la PAC, desde UED-PSLF siempre hemos defendido que estas ayudas deben estar dirigidas a compensar las rentas de los productores agrícolas y no a engordar las cajas de los latifundistas y empresas agrarias que es lo que ha venido ocurriendo estos años atrás. Las ayudas deben ir dirigidas a quienes trabajan la tierra y son productores activos en materia agrícola y/o ganadera.

De todos modos, lo que está claro es que mientras no se proceda a la toma de medidas estructurales, como una reforma agraria integral que afecte no sólo a la tierra sino también a los insumos necesarios para la producción, no se van a mejorar los ingresos de los agricultores y los precios de los productos agrícolas seguirán en manos de las grandes superficies y monopolios relacionados con la agricultura.

En conclusión, desde UED y PSLF exigimos a los dirigentes regionales menos declaraciones propagandísticas y Políticas Públicas que resuelvan los problemas actuales en materia de viviendas. Reforma Agraria con políticas de Precios que impidan la ruina de los agricultores. Reparto de la PAC, para apoyar a quienes trabajan la tierra y no a los rentistas.

miércoles, 14 de septiembre de 2022

El CAPITALISMO ES EL PROBLEMA.

 




El Banco Central Europeo ha vuelto a subir los tipos de interés. Ya realizó una subida de 0,50 puntos en el pasado mes de julio pero ahora los sube 0,75 puntos, alcanzando el 1,25%, niveles que se llevan sin alcanzar desde noviembre de 2011.

Según la presidenta del BCE el objetivo de esta subida es para combatir los actuales niveles de inflación. No hay que olvidar que el Banco Central Europeo es uno de los defensores de los intereses de las oligarquías europeas. Son los capitalistas parasitarios y con capacidad para imponer precios los únicos que se benefician de esta problemática. 

La inflación es un mecanismo por el que se transfieren rentas desde la clase obrera a la burguesía. Un fenómeno que comenzó a ser visible en 2021, mucho antes de la guerra en Ucrania, con escasez de alimentos, fertilizantes, semillas, componentes de automóviles, semiconductores, capacidad de transporte y que manifiesta la imposibilidad del modo de producción capitalista para perpetuarse.

Esta subida de tipos supone un encarecimiento de la vida cotidiana castigando a aquellos que sólo disponen de un salario (si lo tienen) y una pensión para vivir y en el lado contrario, un mecanismo más para aumentar la tasa de ganancia de las clases poseedoras de propiedades inmuebles, de rentas, accionistas empresariales o bancarios, etc.

La clase obrera y pensionistas que tienen préstamos hipotecarios van a ser empobrecidos por que la subida de los tipos de interés conducirá a que los bancos revisen al alza las cuotas mensuales de hipoteca a tipo variable o de préstamos para el consumo provocando una brutal pérdida de poder adquisitivo de las familias.

Además, los Estados recortarán los servicios públicos tales como la sanidad, educación, pensiones, dependencia, el agua… con consecuencias desastrosas en regiones como la extremeña, debido a la disminución de las cantidades presupuestarias que desviarán aquellos para pagar los incrementos de los intereses de sus deudas.

Desde UED y el PSLF entendemos que la subida de los tipos de interés es una forma más para incrementar los beneficios y mantener el poder político de los grandes capitalistas. Todo esto pone de manifiesto que el problema fundamental es el capitalismo. Lo único que cabe es la organización de las clases trabajadoras para superar un sistema caduco encabezado por una Unión Europea en fase crítica. La economía debe estar al servicio de la mayoría, con un poder popular y una economía planificada que sirva para satisfacer las necesidades de las clases trabajadoras.

 

martes, 13 de septiembre de 2022

LAS OBRAS PÚBLICAS EN LA LOCALIDAD de VILLAFRANC DE LOS BARROS CARENCIA DE ESPECIALISTAS MÉDICOS EN EL HOSPITAL TIERRA DE BARROS.

 




En una reunión con un grupo de vecinos se valoró el horizonte de progreso que la administración pública tiene para Villafranca de los Barros en una serie de aspectos concretos: panorama de futuro paralizado completamente o que avanza muy lentamente y con mucha demora.

Son los tipos de calificativos, adverbios o sustantivos que podemos asociar cuando hablamos de las obras públicas en la localidad, o cuando describimos el estado en el que se encuentran otros servicios públicos como el sanitario con escasos recursos humanos, sobre todo en el aspecto concreto de especialistas médicos en el Hospital Tierra de Barros, lo que le hace incapaz de atender a su debido tiempo, sin esperas de meses, las necesidades que tienen muchos ciudadanos y ciudadanas.

En concreto, cabe indicar que las 31 viviendas se reiniciaron y después de muchas denuncias públicas la Junta de Extremadura dio la orden de reiniciarlas y esperemos que ponga el máximo interés para que finalicen pronto en vista de las necesidades de la población.

En otros casos de obras públicas, como ocurre con el Instituto, a pesar del montón de promesas que hicieron y de las visitas propagandísticas de jerifaltes de la Junta a nuestra localidad anunciándolo a todo bombo, etc. la obra está sin comenzar, aunque la adjudicación del proyecto a una empresa constructora se realizó hace muchos meses. No faltó la guinda a la que ya estamos acostumbrados en este tipo de cosas, con el ánimo de desorientar a la población, hacer el paripé de que se comenzaba de inmediato, procediendo a la limpieza de los terrenos en dónde teóricamente se va a construir la primera fase del edificio. Nos queda la esperanza de que como las elecciones municipales y autonómicas están próximas se dé vía libre al inicio de las obras.

Otro asunto que comentan, es la tardanza de la Consejería de Movilidad, Transporte y Vivienda para entregar definitivamente las viviendas que están adjudicadas a unas 6 familias de esta localidad; en algunos casos las viviendas se adjudicaron hace más de 5 o 6 meses y aún no han sido entregadas para que estas familias puedan establecer definitivamente en ellas su hogar. No entendemos a qué se debe este retraso y a qué espera la Junta para transferir las llaves. No queremos pensar que las elecciones estén condicionando estas adjudicaciones definitivas.

En el aspecto sanitario, algunas personas mostraron sus quejas de que la atención por los especialistas médicos en el Hospital de Tierra de Barros es excesivamente lenta y hay quienes llevan esperando muchos meses para ser atendidos por especialistas en Cardiología, Neumología, Psiquiatría, o la tardanza en Rehabilitación señalando la necesidad de que la Consejería de Sanidad incremente los recursos humanos, especialmente en el número de los especialistas en el mencionado hospital.




 



jueves, 1 de septiembre de 2022

Las privatizaciones y el empobrecimiento de Extremadura

 



La venta de los bienes públicos del Estado a los grandes capitales siguiendo el mandato de la UE nos ha metido en un embrollo que estamos pagando las clases trabajadoras. Los elevados precios de la energía eléctrica y en general de los recursos energéticos determinan una influencia en los precios de los productos básicos para la vida generando una inflación que arruina los salarios y las pensiones.

El origen de este saqueo a la población trabajadora se acentúa a partir de mediados de los años 90 cuando el gobierno del PSOE comienza la privatización de importantes empresas públicas que continua el gobierno de Aznar. El PSOE y en el mismo gado el PP han propiciado que en algunos sectores se hayan creado verdaderos monopolios que controlan los mercados estableciendo precios y condiciones de producción que les generan altos beneficios. Los grandes monopolios con el apoyo del Estado han llevado la pobreza y el atraso económico a Extremadura, y aún persisten en sus intentonas de acabar con toda la riqueza de nuestra región apropiándose de los recursos naturales. Así, el poder de estos oligopolios es tal que para incrementar sus ganancias vacían los pantanos para producir energía eléctrica que venden al precio de la obtenida con gas que es mucho más cara.

Sin embargo, la crisis del capitalismo no se detiene y las tasas de ganancia no siguen el curso y no responden al interés de los grandes capitales que para producir más y más barato sustituyen el capital variable (la fuerza de trabajo) por el capital constante (maquinarias y nuevos instrumentos tecnológicos). Para compensar estas caídas de las tasas de ganancia el capitalismo mundial recurre a las guerras, al robo y saqueo de los pueblos, y en el interior de los países como en el caso español a seguir con la venta de bienes públicos mediante la privatización de la sanidad, la educación, la imposición de duras condiciones laborales, etc.

Desde el PSLF y Una Extremadura Digna consideramos que la única forma de acabar con este robo a las clases trabajadoras es con un Estado que esté al servicio y en manos de las clases trabajadoras que revierta los grandes bienes públicos privatizados, y lleve a cabo la nacionalización y expropiación sin indemnización de las grandes corporaciones monopolistas de gas y combustibles preservando los derechos de los pequeños accionistas y estableciendo el control de los precios.

Privatizaciones y gasificación de Europa. Caos económico y salida política

 



La privatización de empresas públicas y de sectores económicos enteros, como el caso del sector

energético en Europa, ha puesto a la Unión Europea ante una situación imposible. Han empeorado las

cosas después del COVID y de la guerra de Ucrania. Con anterioridad a esta crisis total, se hablaba de

problemas estructurales en nuestra sociedad, se decía que algo iba mal o muy mal; y ahora lo que va

muy bien es el brutal enriquecimiento de los especuladores a costa de la pérdida del poder adquisitivo

de la mayoría social como consecuencia de la inflación-especulación desatada.

No podemos entender la multiplicación de precios al consumo en la mayor parte de países del

mundo sino y a partir de la subida general del precio de las energías. El origen de este movimiento hay

que buscarlo, entre otros factores, en las privatizaciones generalizadas e impuestas por la Troika, tal y

como se denomina al triunvirato de poderes que rigen la economía mundial dependiente de los EEUU, a

saber: el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio.

Tratando de evitar la reducción de las tasas de ganancia del capital, la Troika entendió que la venta

masiva de bienes de los Estados al capital privado podría abrir un periodo de renovación para la mayor

acumulación de capital. La Unión Europea, al servicio de los planes de la Troika, no ha dejado de lanzar

ofensivas privatizadoras tanto sobre Estados miembros, cómo con los que mantiene relaciones

privilegiadas.

Durante décadas la recomendación a los Estados, por parte de quienes manipulan la economía

mundial al servicio del gran capital, ha sido la de privatizar, privatizar y privatizar…

Cuando en medio de la sequía más fuerte que se conoce desde que se tienen registros, se informa de

que las grandes empresas eléctricas privatizadas manejan a su antojo el vaciado de los pantanos para

producir la energía eléctrica más barata, vendiéndola como la más cara, es hora de relacionar

especulación con las privatizaciones. Todo gracias a las políticas de Bruselas, que permite facturar a las

empresas toda la energía que producen al precio de la que les resulta más cara, como es ahora la

energía producida con gas. También fue gracias a las políticas de Bruselas como se estableció la

condición de las privatizaciones en cadena, generando un verdadero oligopolio en sectores como el

eléctrico, el energético y otros; de tal manera que hoy en día fijan sus precios especulativos con la

complicidad de los gobiernos.

Hemos de remontarnos a 1996, el último año del largo gobierno de Felipe González que comenzó en

1982, para encontrar el punto de partida de las políticas de privatización en España al dictado de la

Unión Europea. Se puso a precio de regalo importantes empresas públicas como Enagas, Repsol, Gas

Natural… Privatizaciones que continuaron de forma general a partir de 1997 con el gobierno de Aznar.

Como evidencia de qué es lo que se buscaba con esas privatizaciones, hemos de poner en claro que

entre los años 2000 y 2018 el precio del KW/h aumentó un 150%, pasando de 30 a 75 euros. Ahora anda

por los 450.

El gobierno del PP de Aznar extendió el plan de privatizaciones a otras empresas y sectores, como fue

el caso de Telefónica, Argentaria, Tabacalera, Red Eléctrica, Iberdrola, Aena…, apoyado en la exigencia

de la Unión Europea del cumplimiento en materia de déficit público, que establecieron los planes de

Maastricht.


Zapatero por el PSOE, y Rajoy por el PP continuaron con esa primera oleada de privatizaciones de

grandes empresas públicas. Se vendieron dichas empresas muy por debajo de su valor real, y a puerta

cerrada, de acuerdo con los compradores, estableciendo así verdaderos monopolios privados de tipo

clientelar; entregando la mayoría de las acciones a grupos financieros internacionales y fondos buitre.

Esa ofensiva no ha acabado y trata de barrer con todo lo público, tal como sucede ahora con la sanidad,

con el agua, con las viviendas públicas y con las mismas pensiones públicas en beneficio exclusivo de los

banqueros.

Los monopolios, al calor de la crisis actual, han puesto de manifiesto su capacidad para subir

indefinidamente los precios, generando costos imposibles para pequeñas y medianas empresas, así

como para millones de trabajadores, que por ello exigen la subida de salarios y pensiones en relación

con la subida de los precios. Una ola general de huelgas se ha desatado en Inglaterra, como no se

conocía desde hace cuarenta años. El poder y complicidad de los oligopolios y los gobiernos ha

multiplicado la corrupción política e institucional, hasta tal punto que la misma Comisión Europea se ha

visto obligada a hablar de la necesidad de proceder a la “intervención de los precios del mercado

eléctrico”, del gas y de los combustibles en general, acusando a Putin de ser el responsable de la crisis.

Pero son los oligopolios los que han triplicado sus beneficios económicos.

En reciente reunión en Alemania del gobierno tripartito del canciller Scholz, a la que fue invitado el

presidente español, Sánchez, el primero puso el grito en el cielo manifestando que “el precio del

mercado energético no tiene sentido y no está justificado”. Sánchez fue invitado a la reunión en tanto

que ha tratado de aportar propuestas alternativas a la crisis energética, como ha sido el caso de la

“excepción ibérica”, lo que permite parcialmente no vincular el precio del kilovatio al del gas, o la

propuesta de ampliación del gasoducto que quedó parado hace años en los Pirineos por falta de

presupuesto (Proyecto MidCat). En España existe la posibilidad de regasificación del 30% del gas que

necesita Europa. El gasoducto que se pretende retomar para vincular, gasísticamente hablando, Europa

desde Portugal hasta las fronteras rusas, también podría transportar hidrógeno combustible, para lo que

se exige la financiación pública europea.

Hay que señalar que todos los partidarios del gas licuado buscan cómo incrementar el negocio si

cabe, ya que puede acabar el suministro de gas barato a Europa desde Rusia, que ahora supone el 40%

del consumo, y ello desde este mismo invierno. La misma presidenta de la Comisión de la UE ha

convocado una reunión extraordinaria “para intervenir el mercado eléctrico frente al chantaje ruso”.

Ahora va a resultar que Putin es también el culpable de las privatizaciones de las empresas energéticas

de la UE y del oligopolio constituido. Este conflicto también se debatirá el próximo martes en el Senado,

tratando de convertirlo en un debate exclusivo entre partidos privatizadores que promueven la

corrupción clientelar.

La “intervención” del mercado energético está sobre la mesa de las principales instituciones, y

debería abarcar precios y empresas que conforman el oligopolio energético. Tratan de reordenar su

negocio con financiación pública sobre el gas, que en buena parte aportará los EEUU a muy alto precio y

de muy baja calidad.

Los partidarios del socialismo y de la república entendemos que acabar con el caos energético pasa

por revertir las privatizaciones acabando con los oligopolios, exigiendo la expropiación de dichas

empresas, su necesaria nacionalización sin indemnización para los especuladores, preservando los

derechos de los pequeños accionistas. Expropiación que exige una nueva dirección con el control obrero

y sindical.

La movilización convocada en defensa de las pensiones públicas del próximo 15 de octubre, debe

extenderse a todo lo público, por la expropiación del oligopolio eléctrico, de gas y combustibles,

haciendo frente a la crisis económica y política del régimen de la monarquía. La defensa de todo lo

público debe impulsar la exigencia de un referéndum legal y vinculante sobre monarquía o república.