En algunas
poblaciones extremeñas el partido de extrema derecha VOX está haciendo
reuniones en donde el contenido principal de su relato es ir contra la
inmigración; sin embargo, el problema principal que tienen sus patrocinadores,
los patronos, no son los inmigrantes, se necesitan trabajadores en casi todas
las actividades laborales. El PP y VOX son partidos que trabajan en defensa de
los intereses de las grandes corporaciones económicas y partidarios como han
indicado sus líderes, especialmente Abascal, de la agresión imperialista contra
palestinos e iraníes.
El hecho es que
mientras la burguesía se enriquece a diario la clase trabajadora sufre su
empobrecimiento y deterioro resultado del sistema de gobierno de la coalición
“socialdemócrata”. Una desposesión que se acelera en los últimos años y ahora,
alcanza una velocidad de vértigo a consecuencia de la guerra provocada por las
agresiones imperialistas contra el pueblo de IRAN.
Un aspecto de la
enorme carga estructural que cada día cae más pesadamente sobre las espaldas de
la población trabajadora es el déficit de servicios públicos, la falta de
centros y de trabajadores que atiendan los centros de salud, hospitales y
centros residenciales de personas mayores y dependientes. En el caso de la
sanidad pública, las personas en las listas de espera para la atención médica
son numerosas, a la vez que los gobiernos abandonan la defensa de lo público.
En el mundo laboral, las organizaciones empresariales se pronuncian por la
precariedad y la explotación laboral con la colaboración del gobierno y la
pasividad de las grandes organizaciones sindicales.
Por eso, además de
la prioridad de pronunciarnos contra una guerra imperialista, por la salida de
la OTAN y de la UE y la finalización de las bases americanas en territorio
español, tenemos que denunciar todos los recortes de gastos públicos,
reclamando la subida a 1.500 € del SMI o Salario Mínimo Interprofesional no
sólo para reducir el empobrecimiento sino a la vez para forzar una subida
general de los salarios, incrementar los derechos laborales y políticos de la
clase obrera, defender el derecho a la vivienda y contra los desahucios,
medidas que acaben con la feminización de la pobreza y una reforma fiscal que
grave los privilegios de las grandes entidades energéticas y entidades
bancarias que obtienen beneficios millonarios.