miércoles, 10 de enero de 2024

LA CONSEJERÍA DE SANIDAD DEBE INCREMENTAR LA DOTACIÓN DE LOS CENTROS DE SALUD Y HOSPITALARIOS.

 


Una visita a los centros de salud de algunas localidades y centros hospitalarios hacen visible como el incremento de las personas afectadas por gripe y COVID está llevando a una situación de enorme tensión al sistema sanitario extremeño.

La respuesta sanitaria general y concreta en este momento ante este estado de cosas obligan a la Consejería de Sanidad a tomar una serie de medidas que aumenten los recursos humanos de centros de salud y hospitales.

No podemos olvidar la necesidad de colaboración del Estado con la sanidad extremeña, actualmente muy preocupado en incrementar los presupuestos militares y cumplir las órdenes de la OTAN y el Imperialismo.

Algunas medidas evidentes son las siguientes:

1.- El incremento de la financiación para la mejora de la Salud Pública y al reforzamiento de la Atención Primaria. Así como para dar una respuesta satisfactoria a la prevención de las enfermedades crónicas y a las nuevas epidemias.

2.- Hay que favorecer modelos sanitarios desmedicalizados para lo que se deben mejorar las plantillas y las condiciones laborales de los sanitarios integrando otros servicios profesionales para un enfoque más global en la salud, en los que se tengan en cuenta los aspectos emocionales, físicos, sociales y mentales.

 

3.- Son necesario planes para una reducción de las listas de espera en consultas médicas, diagnóstico o cirugías para dar respuesta a las personas pendientes de atención sanitaria en la comunidad extremeña.

Sin embargo, no solo donde gobierna la derecha empeora la Sanidad Pública. El “gobierno progresista” no ha dado ni un solo paso para revertir las privatizaciones de los últimos años ni para reforzar el sistema público.
Más bien al contrario: la subida de presupuesto en los PGE 2023 apenas compensó la inflación de ese año mientras el militarismo aumentó un 26% su presupuesto.

 Una situación que parece no interesar mucho a la nueva ministra de Sanidad Mónica García. Por otro lado, el pacto de gobierno propone una serie de medidas vagas e insuficientes, como el máximo de 120 días de espera para una intervención quirúrgica. Esto es inaceptable, ya que el tiempo medio actual es de 122 días.

 En definitiva, además de aumentar la dotación de personal sanitario en los centros de salud y centros hospitalarios para un funcionamiento estable y adecuado, la Consejería de Sanidad debe impedir la externalización de servicios y sobre todo, centrar sus esfuerzos en garantizar una sanidad pública, universal y gratuita.