martes, 16 de junio de 2026

VALDECAÑAS Y LOS REGADIOS DE TIERRA DE BARROS

 .- El PP, PSOE Y VOX, se unen en la defensa de Valdecañas y Almaraz, pero van a la greña en los regadíos de Tierra de Barros.

Cuando la burguesía tiene unos intereses económicos claros y definidos, caso de Almaraz y Valdecañas, los partidos políticos PSOE, PP y VOX se ponen rápidamente de acuerdo para sacarlos adelante, no importa que tengan que recurrir a la estafa y la farsa política para engañar a la población extremeña. Sin embargo, cuando los intereses económicos de las grandes corporaciones y ricos burgueses tienen un aspecto más secundario, no están en juego o no coinciden, estos partidos políticos escenifican el espectáculo de la farsa política, lanzados a una batalla mediática y enfrentamientos parlamentarios para derrotar al contrario y ganar la influencia electoral entre los votantes. En este marco político está el debate en torno al proyecto de zona regable Tierra de Barros; un asunto que no deja de generar acusaciones cruzadas de manipulación y engaño; en definitiva, se culpan unos a otros por la ineficacia para sacarlo adelante.

2.- Almaraz

Como hemos señalado, PSOE, PP Y VOX asumen frecuentemente de modo unitario la defensa de los intereses de las clases dominantes del estado español. Esta naturaleza tan servicial se viene manifestando en la región extremeña con la oposición al cierre de la central nuclear de Almaraz, una fuente que aporta importantes beneficios a los propietarios de IBERDROLA, NATURGY y ENDESA. Tanto el PSOE en sus muchos años al frente de la Junta, como más recientemente el PP, no han hecho absolutamente nada para llevar a cabo las transformaciones económicas y productivas en el territorio de influencia de Almaraz, una vez que estaba prevista con suficiente antelación su fecha de cierre, el 1 de noviembre de 2027. Nunca tuvieron en cuenta las alternativas que aseguraran la economía de la zona y los puestos de trabajo de quienes están empleados y dependen indirectamente del funcionamiento de la central nuclear. Ahora, unos y otros se ponen del lado de las grandes corporaciones eléctricas, les están perdonando los tributos, y lloriquean llamando a trabajadores y vecinos a la defensa de Almaraz.

3.- Valdecañas

En otro orden de cosas, está la insumisión judicial de la Junta de Extremadura, negándose a cumplir las sentencias que dictan la ilegalidad de la urbanización de Valdecañas y obligan a su demolición; pronunciamientos judiciales declarados por el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional; ahora, el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura suspende el esperpéntico decreto de la Junta de Extremadura que intentaba dejar fuera de la zona de protección a la urbanización, con la artimaña de modificar la extensión de la zona ZEPA. La sentencia del tribunal extremeño califica el decreto como una norma de «atajo» encubierto diseñado específicamente para evitar la demolición del complejo Marina Isla de Valdecañas. Esta urbanización es exclusiva y privada, incluye hotel, viviendas, campo de golf e instalaciones anexas, y con un estricto control de acceso. En resumen, una zona construida para gente con un elevado poder adquisitivo.

Conviene recordar como en el año 2022, una sentencia del Tribunal Supremo determinó la demolición total del hotel, viviendas, campo de golf y viales. También, en el año 2025, el Tribunal Constitucional dio luz verde definitiva a la demolición completa, zanjando los recursos presentados para intentar la legalización a través de leyes autonómicas. Ahora, el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, ante el recurso de Ecologistas en Acción y Fondenex, rechaza el decreto del gobierno extremeño que intentaba evitar la demolición sacando al complejo de Valdecañas de la zona Zepa.

4.- Los regadíos de Tierra de Barros

Presentación del proyecto

En noviembre de 2020, la consejera de Agricultura, Desarrollo Rural, Población y Territorio, Begoña García Bernal, presentó el proyecto de regadío en Tierra de Barros, acentuando el gran impacto económico y social que supondría para la región. En ese momento, las informaciones periodísticas señalaban que las decisiones técnicas y políticas necesarias para dar vida a la financiación del proyecto avanzaban a buen ritmo y se esperaba que las obras comenzasen en el 2023, aunque el agua no llegaría hasta las parcelas de los agricultores en el año 2026. A partir entonces, son frecuentes los enfrentamientos entre las organizaciones políticas de PP, PSOE y VOX acusándose mutuamente de la parálisis del proyecto de regadíos, de mentir y ocultar la negativa de Europa a financiar el proyecto, de ineficacia y tener poco interés en su realización.

La Consejería de Agricultura

Ahora, una vez que el partido político VOX asume la Consejería de Agricultura, se renueva el espectáculo sarcástico que tan cansado y aburrido tiene a la opinión pública y a los agricultores de la comarca de Tierra de Barros. El Consejero, con enorme temeridad y entusiasmo, dice que estos regadíos se harán sí o sí, aunque sea con la financiación exclusiva de la Junta, sin ayudas estatales y europeas. Pero no son convincentes estas declaraciones para la opinión pública y los agricultores de Tierra de Barros, aunque nos den a probar el caramelo que contempla en los presupuestos regionales de este año una asignación de 20 millones de euros para evitar la caducidad de la declaración de impacto ambiental (DIA) en agosto de 2027. Sin embargo, no hace una clara concreción de cómo se va a llevar a cabo la financiación del coste total que superará los 360 millones de euros, ni tampoco se conocen las cantidades iniciales que deben pagar los agricultores.

El Director General de Regadíos

La viabilidad del proyecto siempre ha estado navegando en la incertidumbre y la desconfianza; ahora, las dudas se acrecientan cuando el antiguo técnico y secretario de la Comunidad de Regantes, ahora Director Provincial de Regadíos, insiste que “el proyecto es viable, que el proyecto es estratégico para garantizar el acceso al agua ante la restricción de los pozos que traerá el nuevo plan hidrológico, aunque no se podrá realizar en los plazos previstos inicialmente y serán necesarios unos 20 a 50 años vista para que esta herramienta pueda tener incidencia en las concesiones de agua y en las explotaciones”. El Director General de Regadíos pide toda la paciencia del mundo para un proyecto que tendrá sus consecuencias positivas, pero en un período de 20 a 50 años. El Director General de Regadíos sería más sinceros si les dijera a los agricultores que “esperen sentados a los regadíos” o lo que decían los romanos cuando sabían que algo no iba a suceder que “esperen a las calendas griegas”. En el calendario romano, las calendas eran el primer día de cada mes. Los griegos no tenían calendas.

5.- Conclusiones

Cumplimiento de la sentencia judicial de demolición

La Junta de Extremadura tiene que cumplir sin más retrasos la sentencia judicial de la demolición de Valdecañas. Como institución pública y de gobierno tiene que dar ejemplo ante la población y respetar las decisiones judiciales que sobre ella recaen por el incumplimiento de las leyes urbanísticas que ella misma se ha dado. Por eso tiene que demoler Valdecañas, de otro modo, está realizando una estafa política a la población. Mientras más tiempo pase peor será el mensaje que envía a la sociedad extremeña en uno de los pilares fundamentales que aseguran la convivencia social en las sociedades burguesas, y que con tanta retórica pronostica cada día María Guardiola. La percepción ciudadana de esta desobediencia institucional conduce a extender la generalización del incumplimiento bajo la premisa de que «si ellos no cumplen, yo tampoco”, a lo que se añade que las evasivas que lleva al alargamiento del proceso se traducirán en un mayor coste para las arcas públicas extremeñas.

La reforma agraria

En cuanto al proyecto de regadíos de Tierra de Barros, también tenemos que denunciar el teatro y la farsa política a la que conducen los dimes y diretes, las luchas retóricas en el parlamento y en los medios de comunicación. Los regadíos podrán salir adelante con fuertes inversiones económicas de carácter público, pero de lo que no hay dudas que los beneficiarios de este dinero público sería una pequeña minoría de grandes agricultores, quedando al margen la mayoría de la población trabajadora de la zona. Esto podría suceder con un gobierno regional en manos de partidos de derecha y/o de socialdemócratas que de ahí no pasarían. Sus limitaciones políticas e ideológicas les impiden llevar a cabo unas transformaciones económicas y sociales que beneficien a las clases trabajadoras de la comarca y la región extremeña. Estos cambios de las estructuras productivas sólo se pueden llevar a cabo con una Reforma Agraria que implique la redistribución de la tierra, las concentraciones parcelarias, las inversiones en los servicios públicos y en un fomento la agroindustria. Estas políticas públicas no entran en los planes de quienes han gobernado y gobiernan la Junta. Por eso, seguiremos ciegos a la pérdida de población y al crecimiento de las desigualdades sociales y territoriales, pero con banales enfrentamientos, dimes y diretes y discusiones políticas que no van a ningún sitio.

martes, 9 de junio de 2026

¡¡POR LA ELIMINACIÓN DEL EXPEDIENTE A JUAN CARLOS NIETO!! ¡¡POR LA ELIMINACIÓN DE LAS CITAS PREVIAS!! ¡¡POR MÁS RECURSOS HUMANOS PARA LOS SERVICIOS PÚBLICOS!!



El expediente que la Dirección Provincial del SEPE en Badajoz va a realizar contra Juan Carlos Nieto, es un ejemplo del fetichismo funcional que invade a dirigentes de algunos organismos públicos. Estos tratan de sostener a toda costa la simbología y rigidez de reglamentos burocráticas ineficaces, abriendo expedientes disciplinarios a funcionarios que con el cumplimiento de su trabajo dan muestra de una sensibilidad social por encima de tótems normativos.
Juan Carlos, con su trabajo rebate a la ineficiencia oficinesca impuesta desde arriba, siendo un ejemplo para quienes trabajan en la administración pública. En todo caso, su actitud viene a ser una crítica profunda y responsable a los reglamentos que poco tienen que ver con la satisfacción de las necesidades de las clases trabajadoras más frágiles e indefensas.
El Estado como instrumento político-militar del capital siempre intenta que el mundo obrero, el que produce y crea, asuma y acepte con normalidad un conjunto de penalidades colectivas que tienen su origen en los pilares sobre los que se edifica la sociedad en la que vivimos: la propiedad privada de los medios de producción y el engranaje capitalista que asegura la producción de plusvalía obrera.
Estas características que determinan la naturaleza de las sociedades capitalistas generan en todos los espacios de la vida consecuencias negativas que recaen sobre las poblaciones obreras. La pobreza, el desempleo, la precariedad, la inestabilidad laboral, la incertidumbre vital, y en general, todas las miserias del desastre económico y social que arrastra el capitalismo golpean a los sectores sociales más vulnerables.
Para aplacar y diluir este estado de cosas, el Estado desarrolla una actividad material-ideológica, por medio de un conjunto de instituciones, leyes y mecanismos de control, destinada a lograr que las personas trabajadoras que por múltiples razones lo pasan mal, no se rebelen ni le pongan en duda. En ese marco político institucional, en la búsqueda del consenso y la estabilidad social, se desarrollan y crean organismos públicos, el SEPE, la Seguridad Social, etc.
Sin embargo, la mayoría de estas estructuras administrativas están dotadas de escasos recursos humanos y materiales para lo que pretenden: la ejecución de trámites burocráticos imprescindibles para que personas que han perdido su empleo o visto reducida su jornada, o quienes están apartadas definitivamente del mercado de trabajo, puedan acceder a mínimas ayudas económicas de carácter contributivo o asistencial.
Los presupuestos oficiales para los servicios públicos caso del SEPE, son muy insuficientes y dificultan la satisfacción de las necesidades de trabajadores y trabajadoras en circunstancias difíciles, escasez de empleados/as, mecanismos complejos como las citas previas organizadas para ahorro de empleados públicos, modelos únicos provinciales de atención presencial que obligan a desplazamientos a personas sin medios económicos y sin transporte adecuado; en definitiva, toda una serie de decisiones político administrativas que dificultan el acceso de la clase obrera más precaria a las entidades púbicas.
A todo lo anterior se suma toda la absurda rigidez e ineficacia de quienes dirigen los organismos públicos, en contraste con personas trabajadoras de estas entidades que, como Juan Carlos, ponen toda su enorme honestidad y su trabajo diario al servicio de la solidaridad con quienes más necesitan los servicios públicos.
Ver menos

miércoles, 13 de mayo de 2026

EL DEBATE SOBRE LA INMIGRACIÓN

 


1.-El VII Congreso de la Segunda Internacional.

En el movimiento obrero siempre se han dado debates acerca de la inmigración. Durante el VII Congreso de la Segunda Internacional, celebrado del 18 al 24 de agosto de 1907 en la Alemania hubo un fuerte debate sobre la inmigración y el colonialismo. La resolución final adoptada por amplia mayoría condenó la colonización capitalista tanto por sus métodos bárbaros como por su impacto en la explotación obrera, oponiéndose a cualquier tipo de control sobre la inmigración y en favor de equiparar los derechos de los trabajadores migrantes a los de los trabajadores del país receptor.

Los delegados del Partido Socialista Laborista de América (dirigido por Daniel DeLeon) y los delegados italianos se opusieron con firmeza a los planteamientos reaccionarios de otros sectores minoritarios que decían que “Los inmigrantes de ciertos países no tienen capacidad ni intenciones para unirse a la lucha del movimiento obrero en los países a donde llegan, por lo que hasta lograr la unidad debemos defender a los trabajadores de nuestro país. Los inmigrantes que llegan rompen la unidad, las huelgas, bajan los salarios, incluso deben ser deportados siempre por decisiones judiciales. Estamos contra las fronteras abiertas”.

2.- La repetición actual de los debates.

 Aquellos debates vuelven ahora en pleno siglo XXI. La socialdemocracia internacional y otras nuevas formaciones de la izquierda aceptan vergonzosamente una política migratoria en donde resaltan los prejuicios reaccionarios y las presiones políticas e ideológicas de la clase dominante. Desde aquellos sectores políticos repiten que no podemos aceptar la “apertura incontrolada de fronteras”, la “cultura de la bienvenida sin límites” y la necesidad de repensar el “derecho de hospitalidad”, especialmente hacia los inmigrantes delincuentes. Así, cualquiera que cruce la frontera ilegalmente se le debe ofrecer retornar voluntariamente. Si no lo acepta, solo queda la deportación.

Además, nos vienen a decir que la política de asilo ha provocado una inseguridad adicional y sobre todo una mayor competición por los servicios públicos y los trabajos mal pagados. En última instancia son las expresiones de las políticas nacionalistas y electoralistas apoyadas en las razones de Estado. Es decir, son las condiciones materiales y la voluntad política de los Estados quienes deben decidir los acogimientos.

Estos planteamientos políticos suponen una renuncia a la lucha de clases, a luchar contra los prejuicios y la propaganda capitalista. La política revolucionaria debe abandonar la idea de que la supuesta “baja conciencia” de los trabajadores implica que no se puede defender una política contraria a los controles migratorios o a favor de fronteras abiertas, ya que los trabajadores lo verían como una amenaza a sus empleos, salarios y condiciones de vida.

 3.- La inmigración no es la causa del desempleo y los bajos salarios.

No son las “fronteras abiertas” lo que amenaza el empleo, los salarios o las condiciones de vida de los trabajadores nativos, sino las políticas de los gobiernos capitalistas; desde los conservadores a los socialdemócratas aplican recortes sociales, incrementan los gastos militares y llevan a la austeridad. Los inmigrantes no son los responsables de la privatización de los servicios públicos, del empleo basura, de los rescates a la banca ni mucho menos de las guerras imperialistas o el expolio que provoca el éxodo de millones de personas en el mundo. La responsabilidad recae en el propio funcionamiento del sistema capitalista provocando estas situaciones para aumentar así la tasa de ganancia. Los estados capitalistas disponen de medios más que suficientes para atender a poblaciones autóctonas e inmigrantes.

4.-. Las deslocalizaciones.

Lenin en su artículo Capitalismo y la inmigración de trabajadores, escrito en 1913. Indicaba, “aunque la migración es un proceso traumático tiene un carácter histórico progresista”. “No cabe duda de que la pobreza obliga a la gente a abandonar su tierra natal y que los capitalistas explotan a los trabajadores inmigrantes de la manera más desvergonzada. Pero solo los reaccionarios pueden cerrar los ojos ante el significado progresivo de esta migración moderna de las naciones.

La emancipación del yugo del capital es imposible sin el desarrollo posterior del capitalismo y sin la lucha de clases que se basa en él. Y es en esta lucha que el capitalismo está atrayendo a las masas de los trabajadores de todo el mundo, rompiendo los hábitos de la vida local, rompiendo las barreras y prejuicios nacionales, uniendo a los trabajadores de todos los países en enormes fábricas y minas en América, Alemania y más allá”. En este artículo y en otros posteriores señalaba que el capitalismo en su extensión y desarrollo había logrado que el mundo fuera redondo en el sentido que conecta a pueblos y establece relaciones entre poblaciones de trabajadores muy alejados en el mundo. Mediante las deslocalizaciones se establecen relaciones salariales entre los trabajadores, de tal modo que los salarios más bajos en los países atrasados condicionan los salarios y la propia vida de los obreros de las naciones occidentales.

Las deslocalizaciones forman parte de la lógica del imperialismo. Es la estrategia del capital en la búsqueda de beneficios y la dominación del mundo. Es una forma de violencia contra la clase obrera. Sin embargo, en estos procesos expansionistas del capital se van creando los sujetos políticos y las condiciones para su destrucción; las propias contradicciones internas encadenan las crisis; las soluciones a unas crisis llevan a la creación de nuevas condiciones para crisis mayores. La extensión de los intercambios comerciales y las inversiones crean el mercado mundial y una clase obrera mundial.

Engels en su obra publicada con el título de “La situación de la clase obrera en Inglaterra”, describe la competencia entre trabajadores a que da lugar la migración masiva de trabajadores irlandeses pobres hacia las ciudades industriales inglesas, pero también se creaban los cimientos para la solidaridad internacional. Engels abundó en el contacto directo con inmigrantes irlandeses en Inglaterra, que muy a menudo creaban tensiones entre trabajadores nativos e inmigrantes, pero abogaba por la lucha por la unidad de ambos, exigiendo a los obreros más conscientes la dedicación y fuerza en señalar que la clase obrera no puede emanciparse si se mantiene dividida.

5.- La obligación de las organizaciones revolucionarias.

La obligación de las organizaciones de la izquierda y los sindicatos, no es la de respaldar los controles de inmigración que como la experiencia demuestra, no sirven para defender las condiciones de los obreros nacionales; la obligación debe ser la de combatir cualquier política que criminalice o restrinja los derechos de los inmigrantes, defendiendo la concesión de permisos de residencia independientemente de que tengan o no empleo e integrar a los trabajadores extranjeros en las organizaciones obreras. Esta es la única manera de vincular fraternalmente a trabajadores nativos y extranjeros y unirlos en la lucha por la transformación socialista de la sociedad.

Los recursos para proporcionar unas vidas dignas para todos los habitantes del mundo existen, pero se concentran en las manos y bolsillos de un puñado de multimillonarios y grandes capitalistas. El desarrollo actual de las fuerzas productivas en las sociedades capitalistas es más que suficiente para proporcionar los bienes de consumo que necesita la humanidad.

La burguesía nunca ha regalado nada a la clase obrera, y menos en tiempos de crisis. Con las regularizaciones han creado una plataforma para extender la pelea política y social por la ampliación de los derechos sociales y servicios públicos para el conjunto de la clase obrera, nativa y extranjera. No tiene sentido una política nacionalista consistente en la lucha por derechos sociales para los nacionales. De este modo entramos en el terreno de la derecha y de la extrema derecha.

6.- La Unión Europea.

La Unión Europea no solo ha alimentado la masacre y la barbarie en los países de origen de los refugiados, sino que, además, cuando miles de personas se han visto obligadas a abandonar sus territorios para escapar de ese horror, ha respondido con el cierre de sus fronteras. En este marco se han creado cerca de 420 centros de detención en territorio europeo y numerosos campos de refugiados que en poco se diferencian de campos de concentración. Los millones de euros que se emplean para el control de fronteras, en barcos, aviones y personal, en los CIES, centros de refugiados nacionales e internacionales. En Mérida hay unos 1000 inmigrantes cuando las instalaciones sólo reúnen condiciones para 200. En Moria, isla de Lesbos, Grecia, hay más de 15.000 para una población de 2.000 personas. La UE alimenta los bolsillos concediendo miles de millones de euros en a países como Turquía, Marruecos y Libia para que frenen la llegada de inmigrantes a Europa, etc. Todos estos miles de millones serían más que suficiente para proporcionar en la Unión Europa servicios públicos al conjunto de la población autóctona y extranjera.  

El acuerdo entre el Estado español con el Gobierno de Pedro Sánchez y Marruecos ha permitido aumentar las devoluciones en caliente negando cualquier derecho a los refugiados. La UE persigue a las organizaciones no gubernamentales que se dedican a recatar inmigrantes en el mar, a los gobiernos europeos no les preocupa que mueran miles de inmigrantes en el mar. 

El fondo de la cuestión es que las burguesías europeas intentan mantener a toda costa la estabilidad social y política, unas relaciones sociales de producción y distribución que aseguren que una mayoría trabaje y produzca bienes y servicios para el disfrute y bienestar de esa minoría burguesa.

6.- Los capitalistas y la inmigración.

 Los capitalistas no se oponen a la inmigración, muy al contrario, lo ven como una necesidad, a la vez que consecuencia del surgimiento y del desarrollo desigual del capitalismo. Sin la fuerza de trabajo extranjera la expansión del capitalismo europeo y de EEUU hubiera sido imposible. En España casi el 20 % de la población es extranjera. EEUU y Europa se configuraron a base de oleadas de inmigrantes. Más de cinco millones de británicos emigraron a EEUU, Australia y Canadá. A finales del siglo XIX y principios del XX más de tres millones de españoles emigraron a América, y después se sumaron los exiliados de la guerra civil.

Después de la Segunda Guerra Mundial, españoles, griegos, italianos, portugueses, turcos, etc., ­emigraron a la Alemania Federal, Bélgica, Suiza, ­Francia y Holanda, contribuyendo al gran desarrollo industrial y económico de esos países. Sin la fuerza de trabajo extranjera la expansión del capitalismo europeo y de EEUU hubiera sido imposible. Pero todo este proceso mundial ha creado las bases para una clase obrera internacional, los cimientos sobre los que se construye el internacionalismo proletario.

7.- Las regularizaciones.

La burguesía no rechaza la inmigración, nunca la ha rechazado, sino que se opone a que los trabajadores extranjeros tengan las mismas condiciones y derechos laborales, salariales y sociales que los trabajadores nativos porque entonces ya no son rentables. Por eso no dudan en utilizar el discurso del odio racial, el nacionalismo y el miedo, para evitar movilizaciones en solidaridad con los refugiados. Tampoco dudan en utilizar a la extrema derecha y a las bandas fascistas para propagar el racismo y la xenofobia, aunque eso vaya contra el lustre democrático de las instituciones.

Los marxistas entendemos las regularizaciones de inmigrantes como un paso en la conquista de los derechos laborales y sociales. Algo que no será posible sin lucha política y sindical. La clase dominante y sus gobiernos nunca conceden gratuitamente nada a la clase obrera. La clase burguesa es la responsable de la opresión y las guerras imperialistas, negándose a la libre circulación de los trabajadores que buscan una vida mejor. Nos posicionamos radicalmente en contra de los controles migratorios que impone la clase dominante y de su demagogia reaccionaria contra los refugiados y los inmigrantes. La burguesía a lo que no se opone es a la concesión de la nacionalidad automática a los ricos que llevan sus fortunas a las grandes metrópolis. Los únicos que no pueden circular libremente en el mundo son los pobres.

8.- La circulación de capitales.  La clase burguesa actúa de un modo contradictorio respecto a la libre circulación de capitales. La burguesía quiere libertad para invertir, comprar y vender ya sean capitales, acciones, obligaciones, o bien acceder y conceder préstamos, etc. Desde sus instalaciones físicas en Nueva York, Madrid, Londres o París las instituciones bancarias nacionales, internacionales, organismos como el BCE, Walt Street, FMI, BM, OMC, OMS, etc. pueden mover capitales de un país a otro, de una rama industrial a otra, deslocalizar industrias, inversiones productivas o comerciales en los territorios del Sur Global. El objetivo es ganar dinero, poder económico y político. Con estas inversiones y operaciones financieras en poco contribuyen al desarrollo económico y social, siendo sus efectos más de ruina y saqueo con actos contra la moneda, organización de corralitos, impulsar golpes de estados o cambios de gobiernos, etc. Este es el interés por la libre circulación de capitales que tienen las oligarquías mundiales y sus instituciones.  

Sin embargo, la burguesía se opone a la circulación de capitales cuando benefician a naciones que tienen dificultades económicas. Las oligarquías mundiales se oponen a la libre circulación de capitales para impedir inversiones que colaboren y supongan una ayuda a naciones con dificultades por su subdesarrollo, aprueban sanciones económicas a naciones que les hacen fuerte competencia, bloqueos de capitales para arruinar a países que han elegido su propio camino al desarrollo de manera independiente del imperialismo. No les importa lo más mínimo que por estos bloqueos o sanciones lleguen a pagar un alto precio de pobreza y muerte entre sus habitantes, con sus industrias y hospitales paralizados por fallas en el sistema energético, operaciones y actividades sanitarias y educativas suspendidas, falta de transporte público, dificultades para abastecer de agua potable a las poblaciones y otros problemas sociales gravísimos.

9.- La política reformista.

La izquierda política y sindical occidental asume el discurso de la derecha y rechaza a los inmigrantes, sobre todo en periodos de crisis, culpándoles del paro y la pobreza. Los reformistas se han negado a la lucha contra los prejuicios racistas, a defender una vida digna para todas las personas independientemente de su origen, a explicar que ni los controles de fronteras, ni los muros y concertinas, ni las deportaciones o “devoluciones en caliente”, ni las leyes de extranjería ni el endurecimiento de las políticas de asilo van a terminar con las políticas de austeridad, con los recortes sociales ni con los ataques a los derechos democráticos.

Es una necesidad para el internacionalismo obrero responder solidariamente contra quienes aluden a las razones de Estado y sostienen la necesidad del control de los flujos migratorios, la inmigración incontrolada, la expulsión y deportación de inmigrantes. Necesitamos pelear conjuntamente con nuestros hermanos de clase para asegurar los derechos democráticos de todas las personas, para acabar con las leyes antiinmigración y las leyes que los criminalizan.

9.- Las consecuencias de la colonización y el imperialismo.

La derecha y el reformismo político se han olvidado que las potencias occidentales con la colonización y el imperialismo, saquearon los recursos y empobrecieron a naciones de los más diversos confines del planeta. El mundo occidental, sus gobiernos y grandes corporaciones económicas, continúa con esta explotación de los recursos de naciones africanas, asiáticas y de Latinoamérica. Gracias a estas invasiones económicas y militares Europa ha logrado unos niveles de vida superiores a las de las naciones explotadas y oprimidas. La riqueza de unos se asienta en la pobreza de muchos. Las migraciones masivas nacen de este saqueo y explotación brutal a base de guerras, golpes de estados, bloqueos, etc. con las que se sigue machacando a las poblaciones nativas.

El mundo occidental no sólo los expulsa de sus territorios, sino que luego los castiga impidiéndoles la posibilidad de acceder a un mínimo bienestar. Las políticas socialdemócratas nacionalistas se oponen a la inmigración y olvidan que potencias imperialistas como Alemania y Gran Bretaña crearon sus bases económicas y sus altos niveles de vida con el latrocinio y pillaje de naciones como Turquía, China, Vietnam, India, y de otros pueblos asiáticos y africanos a los empobrecieron y actualmente sufren las consecuencias.

Rosa Luxemburgo denunció ampliamente la acumulación de capital de las potencias imperialistas europeas, a las que se unieron después Estados Unidos y Japón, llevando a cabo una expansión sin precedentes entre los siglos XIX y XX, conquistando la mayor parte del mundo. Este proceso tuvo consecuencias devastadoras para los pueblos de lo que hoy se denomina el Sur Global o Tercer Mundo. Basta con recordar las matanzas del pueblo Herero que realizó Alemania en Namibia, y las de los ingleses en la India y en China, antes y durante las guerras del Opio, y en naciones de África y Asia.

10.- El cinismo del mundo occidental.

Resulta un tanto cínico que haya partidos del mundo occidental que se llamen de izquierdas y se opongan ahora a la libre entrada de inmigrantes, cuando sus grandes corporaciones económicas y sus gobiernos, participando en instituciones y organismos internacionales como el FMI, el BM, la OMC, el BE, OTAN, etc., arruinaron y arruinan a poblaciones y territorios.

El reformismo político trata de resarcir los desastres que produce el imperialismo resucitando ideas que llevaron al fracaso a la II internacional. Nos sugieren una especie de sistema colonial progresista en el sentido de que el sistema capitalista debe poner mayor énfasis en el desarrollo de las naciones que explota, y en todo caso, las indemnice económicamente cuando su personal formado técnica y científicamente se vaya al mundo occidental. No entienden que la naturaleza del sistema capitalista lleva implícito la expropiación, y el robo de las riquezas y recursos del sur global. Para el capitalismo no existen cuestiones humanitarias, su ideología es ganar dinero a toda costa.

La historia nos enseña que no hay un intercambio justo ni un respeto a la soberanía de naciones pobres mientras el poder económico-financiero, político y militar esté en manos de las potencias imperialistas. El imperialismo y el rearme que le sigue no son una opción política que los gobernantes burgueses pueden o no escoger, sino que están inscritos en las propias relaciones capitalistas y su insaciable afán de ganancia. La única alternativa es organizar la lucha táctica y estratégica para acabar con el capitalismo.

sábado, 9 de mayo de 2026

ALGUNOS DETALLES SOBRE LA SOCIALDEMOCRACIA Y LA INMIGRACIÓN

 1.- INTRODUCCIÓN. En primer lugar, el texto presenta unas idas y venidas variables sobre la base de proposiciones que unas veces van a un lado y otras a otro.  Además, el hecho de que se huya de la conclusión final, que está muy clara, lleva a evadir la aplicación de los principios fundamentales del internacionalismo obrero, y de la dialéctica materialista.  Se parte de la idea varias veces repetidas de que las migraciones son resultado de la contradicción capital-trabajo. Esta contradicción genético-estructural da como resultado y a la vez condiciona otras oposiciones, enfrentamientos y derivaciones de características históricas-estructurales que debemos interpretar desde la lucha de clases.

El materialismo dialéctico tiene por núcleo la unidad y lucha de contrarios. Todos los fenómenos contienen aspectos opuestos que se excluyen, pero se necesitan mutuamente, siendo esta lucha la fuente del cambio. La lucha de clases enfrenta las consideraciones del capital y las del movimiento obrero respecto a la circulación de capitales y de personas. La solución al conflicto está del lado en donde prevalece la libertad y dignidad humana. 

El Estado con sus intervenciones en materia migratoria responde a las necesidades que tiene el capital para su reproducción y ampliación: regularizaciones, flujos migratorios, leyes de inmigración, refuerzo de fronteras, centros para inmigrantes y refugiados, etc. Los inmigrantes ilegales son necesarios para el capital por ser más fácilmente explotables, y si llega el caso, deportados o almacenados en centros especiales. El capital prefiere que sea el Estado socialdemócrata y los sindicatos obreros quienes controlen los flujos migratorios pues de este modo es más fácil justificar ante la opinión pública la explotación y represión. 

2.-EL CAPITAL Y LA LIBRE CIRCULACIÓN DE CAPITALES Y PERSONAS. La burguesía entiende la libre circulación de capitales y de personas inmigrantes como mecanismos para incrementar su poder económico y sus beneficios. La burguesía quiere libertad para invertir, comprar y vender ya sean capitales, acciones, obligaciones, o bien conceder préstamos, etc. Todo lo puede hacer desde una oficina en el BCE, en Walt Street, en el FMI, el BM, la OMC, o desde instalaciones financieras en Madrid, Londres o París. Con los movimientos de capitales pueden incrementar sus ganancias, arruinando y saqueando a países, organizando corralitos, deslocalizándolos, generando crisis, desempleos, promoviendo golpes de estados, cambios de gobiernos, etc. Este es el interés por la libre circulación de capitales que tienen las oligarquías mundiales y sus instituciones.

Son las dos caras de la misma moneda, el enriquecimiento de unos se hace a costa del empobrecimiento de la mayoría. El resultado de estas violentas expropiaciones de la humanidad son las migraciones masivas que luego rechazan las mismas potencias imperialistas que han provocado el éxodo de los pobres. El egoísmo imperialista es de tal magnitud, que niega la vida y un mínimo bienestar a quienes con su sangre, sudor y con su vida han sido los productores de bienes y servicios que han permitido y permiten a las sociedades del mundo occidental vivir en la comodidad, abundancia y el bienestar. 

3.-El MOVIMIENTO OBRERO Y LA SOLIDARIDAD INTERNACIONALISTA.  El movimiento obrero entiende la libre circulación de capitales y de personas inmigrantes como herramientas para combatir las desigualdades territoriales y promover la solidaridad internacionalista entre las personas y los pueblos, promoviendo un escenario de lucha global contra el capital.

El internacionalismo exige acabar con las desigualdades sociales y territoriales, que las naciones más avanzados impulsen el desarrollo económico y social de las más atrasadas. El programa político del movimiento obrero tiene como esencia acabar con la explotación y el saqueo que llevan a cabo las grandes corporaciones y organismos internacionales. Considera que las inversiones son para mejorar las condiciones de vida de los pueblos.  Hay que terminar con los bloqueos, las severas sanciones económicas, comerciales y diplomáticas que llevan el hambre y la desesperación, las prohibiciones de importación de energía y todas las restricciones al movimiento de capitales que imponen las potencias capitalistas, etc.

 El internacionalismo obrero tiene como fundamentos el sostenimiento y la colaboración con los pueblos más debilitados económicamente por el colonialismo y el imperialismo, con el objetivo estratégico de la liquidación del capitalismo. En resumen el internacionalismo de la clase obrera, está en la lucha porque no haya restricciones a la libertad de desplazamientos, por la eliminación de las fronteras nacionales, porque nadie se sienta extraño en otras tierras, por el respeto y ampliación de los tratados internacionales que respaldan la migración, asilo y refugio, para que todas las naciones respeten los derechos humanos que configuran la dignidad humana de quienes pisan sus territorios, posibilitando la lucha por un futuro de derechos socialistas, donde las fronteras no existan y los pueblos se hermanen.

4.-EL DESBORDAMIENTO DE INMIGRANTES. Para la clase trabajadora el debate migratorio no es de inmigrantes sí o inmigrantes no, el debate es por la unidad del movimiento obrero, una sola clase obrera, ya sean trabajadores autóctonos o extranjeros. La contienda es contra la clase capitalista en todos los frentes culturales, económicos, sindicales y políticos. La pequeña burguesía y la derecha política hacen una política de división obrera al centrarse en los escasos derechos materiales de que dispone la sociedad para responder a lo que llaman el desbordamiento de inmigrantes. La clase capitalista además de explotarnos, provoca nuestros enfrentamientos. 

El movimiento obrero se fractura desde dentro, cuando hay pasividad ante las políticas derechistas que se apoyan en las razones de Estado. Nos formulan de que no se pueden aceptar inmigrantes porque no hay derechos sociales suficientes para todos. Nos quieren trasladar la idea de que los derechos no es algo que deban estar garantizados, sino que dependen de las condiciones materiales y de la buena voluntad del Estado para concederlos. Nos están diciendo que la lucha de clases no existe y si existe, no sirve para nada.

Sin embargo, hay una justicia y un derecho internacional que protege de forma limitada el derecho de asilo y refugio; las clases explotadas tenemos que defender la aplicación positiva y la ampliación de los aspectos del derecho internacional en todo aquello que benefician a los trabajadores y pueblos del mundo. A España han llegado en estos últimos años por término medio unas 40.000 inmigrantes. Las ideas que nos dicen que el estado capitalista no puede soportar la inmigración masiva porque faltan viviendas, centros y profesionales sanitarios, etc. nos quieren decir que hasta que no haya socialismo no habrá un derecho internacional basado en libre tránsito. Nos quieren quitar de la cabeza que la pelea política e ideológica por un marco estructural de derechos públicos concretos, universales y gratuitos tiene que esperar hasta que venga el socialismo. Es la negativa a ayudar a los explotados y oprimidos en sus luchas inmediatas y concretas.

5.- LAS POSICIONES POLÍTICAS DE PARTIDOS SOCIALDEMÓCRATAS ALEMANES E INGLESES. Las posiciones políticas del partido alemán el BSW y del inglés WPB, son muy similares, aunque hagamos una referencia más expresa al primero. Son organizaciones que en materia migratoria defienden las razones del estado capitalista. En otras propuestas mantienen una política de oposición a los gastos militares, señalando que el incremento de los presupuestos de guerra obliga a recortes sociales importantes. También, no pasan de la declaración de intenciones cuando se refieren a que las intervenciones militares y la ayuda militar fomentan la inestabilidad y el desplazamiento, afectando negativamente a los países del llamado "sur global".

Sin embargo, se oponen a hacer frente a sus efectos. Así, en materia migratoria, se oponen a la “inmigración incontrolada” y la adhesión a los flujos migratorios. El fondo de la cuestión es una política nacionalista, electoralista, para satisfacer el interés del capital alemán. La inmigración controlada debe mejorar la productividad, y evitar que el Estado tenga elevados gastos públicos para sostener la igualdad social y los derechos de los inmigrantes. Son propuestas que refuerzan el Estado Capitalista que van contra la igualdad, la unidad e integración de las clases trabajadoras.

En esta atmosfera reformista y anti-migratoria, la dirigente del BSW, Sahra Wagenknecht, se hace eco de la ira de la clase trabajadora frente a la inmigración, destacando que es natural que los votantes se nieguen a aumentar la asistencia social para la inmigración, de aquí que haya que establecer ciertos límites legales. Esta postura del BSW no se entiende cuando Alemania se ha beneficiado de la colonización y el imperialismo, y una buena parte de los beneficiarios tienen raíces y un historial de migrantes.  El partido BSW justifica su política de estricto control fronterizo y de reducción de las ayudas sociales para inmigrantes irregulares, argumentando que el sistema actual no es sostenible financieramente y sobrecarga el estado del bienestar.

Implícitamente está defendiendo a la UE cuando por unas razones u otras defiende las fronteras alemanas y las de la Unión Europea con las restricciones a la inmigración, contra la inmigración incontrolada, la expulsión de inmigrantes delincuentes. Sin embargo, no dice nada de la limitación severa de los solicitantes de asilo, de los muertos por la represión y falta de protección en los desplazamientos de inmigrantes, los enormes gastos en el control de las fronteras y en toda la burocracia que le acompaña, y el significado material y simbólico deshumanizante que esconde pronunciarse por la expulsión general de delincuentes.

No quiere ni pretende hacer una oposición fuerte a las grandes empresas alemanas que operan en países del sur global puesto que las caídas de las entradas de los dividendos en el interior de las naciones imperialistas reducirían notablemente su nivel de vida, lo que afectaría a su política nacionalista. Prefiere, llamar a la puerta de la buena voluntad de las multinacionales y gobiernos imperialistas para que no deslocalicen industrias, favorezcan un mejor intercambio y no roben inmigrantes formados para que ayuden a sus pueblos a salir del atraso. Antes de plantear la liquidación del capitalismo.

6.- ANTECEDENTES HISTÓRICOS. Las políticas socialdemócratas nacionalistas del BSW y del WPB se oponen a la inmigración y olvidan que tanto Alemania como Gran Bretaña crearon sus bases económicas y sus altos niveles de vida con el latrocinio y pillaje de naciones como Turquía y la India, y de otros pueblos sumamente empobrecidos en la actualidad.

Rosa Luxemburgo denunció ampliamente la acumulación de capital de las potencias imperialistas europeas, a las que se unieron después Estados Unidos y Japón, llevando a cabo una expansión sin precedentes entre los siglos XIX y XX, conquistando la mayor parte del mundo. Este proceso tuvo consecuencias devastadoras para los pueblos de lo que hoy se denomina el Sur Global o Tercer Mundo. Basta con recordar las matanzas del pueblo Herero que realizó Alemania en Namibia, y las de los ingleses en la India y en China, antes y durante las guerras del Opio, y en naciones de África y Asia.

Resulta un tanto cínico que estos partidos socialdemócratas se opongan ahora a la libre entrada de inmigrantes cuando tanto en aquel periodo como ahora, sus grandes corporaciones económicas y sus gobiernos participando en instituciones y organismos internacionales como el FMI, el BM, la OMC, el BE, OTAN, etc., arruinaron y arruinan a países con la extracción de riquezas y recursos que contribuyen a un buen nivel de vida en los países del mundo occidental, a la vez que llevan provocando durante decenas de años las migraciones de las poblaciones de los pueblos devastados.

El BSW se manifiesta contra la deslocalización de multinacionales alemanas que explotan condiciones laborales precarias en el Sur Global, y aboga por un modelo de intercambio más justo que respete la soberanía económica de los países y la dignidad del trabajo; también, expresa que las naciones industrializadas no deberían absorber el talento joven y emprendedor de los países en desarrollo, sino ayudarles a crear oportunidades en sus propios hogares, evitando así la fuga de cerebros, de tal modo que Alemania debería formar a personas en sus países de origen y reembolsar los costes de dicha educación, a los profesionales, médicos o técnicos que emigran a Alemania.  

La conclusión política final a este estado de cosas es una llamada administrativa al cierre de fronteras a los trabajadores expulsados de sus territorios de origen por las multinacionales y gobiernos imperialistas. No obstante, las fronteras estarán abiertas a los preparados profesionalmente, a los que se contrataría con previo acuerdo de sus países de origen, y a los que se compensaría por el coste de su formación. Interesa sólo cierta fuerza productiva.

Para el capitalismo no existen cuestiones humanitarias, su ideología es ganar dinero a toda costa. La historia nos enseña que no hay un intercambio justo ni un respeto a la soberanía de otras naciones mientras el poder económico, político, financiero y militar esté en manos de las potencias imperialistas. En cambio, hay mucho silencio ante la total libertad de tránsito de capitales y mercancías que deben discurrir sin límite alguno. En definitiva, un discurso que muestra rasgos muy similares a la de la derecha internacional. La socialdemocracia rehúye acabar con el capitalismo, el único camino para que los pueblos oprimidos y explotados puedan destinar todos los capitales obtenidos por el robo y el saqueo de que disfrutan las multinacionales y los organismos internacionales al desarrollo interno de los pueblos más subdesarrollados.

7.- LAS POSICIONES DE MARX, ENGELS Y LENIN EN MATERIA MIGRATORIA. Respecto a las posiciones de Marx, Engels y Lenin sobre la política migratoria, estos defendieron la libertad de movimiento de los trabajadores como un derecho fundamental y una necesidad para la lucha de clases internacional, oponiéndose a las restricciones impuestas por el Estado burgués. En el caso de Lenin, se produjo una evolución hasta establecer la estrategia revolucionaria en Rusia.

Los tres analizaron profundamente las relaciones sociales en el modo de producción capitalista, indicando las consecuencias que sus crisis tienen en la vida social, generando desempleo, pobreza y migraciones. Destacan como el capitalismo se sostiene con la división y ruptura de la unidad de los trabajadores. Infinidad de veces remacharon que todas estas miserias se eliminarían cuando se destruya el Estado que lo sustenta, y el socialismo sustituya al capitalismo. Ante todo, defendieron la dignidad humana, el libre tránsito y a que todos los obreros tuvieran todos los derechos humanos en cualquier lugar del mundo.

Marx analizó cómo el capitalismo genera emigración forzada incrementando con los inmigrantes los ejércitos de reserva que favorecen las bajadas de los salarios en los países industrializados. La emigración no es una elección libre, sino una necesidad impuesta por las oligarquías mundiales. Por otro lado, Engels abundó teóricamente después de sus conocimientos prácticos por el contacto directo con inmigrantes irlandeses en Inglaterra, que muy a menudo se creaban tensiones entre trabajadores nativos e inmigrantes, pero abogaba por la unidad de ambos, poniendo mucha fuerza en señalar que la clase obrera no puede emanciparse si se mantiene dividida.

NOTAS: Las consideraciones sobre la circulación de capitales y personas son similares a las que se hacían en otras cuestiones. Cuando la república aprobó el voto de la mujer: por un lado, la extensión de los derechos de la mujer; por otro, la negativa influencia que tenía la religión en la mente femenina. Se impuso la dignidad humana. El movimiento ludita y otros sectores obreros a principios del siglo XIX contra la maquinaria industrial, ilustra estas consideraciones que aclara el materialismo dialéctico. Sectores de la clase artesanal y obreros consideraban las máquinas como negativas por el desempleo y limitaciones que imponía a la capacidad humana la estricta repetición del trabajo, otros sectores ligados al movimiento obrero reconocían que las máquinas sirven para mejorar el bienestar social. También, cuando no se puede realizar una la lucha en una fábrica por mejores condiciones de trabajo, y hay que esperar a que venga el socialismo.

miércoles, 6 de mayo de 2026

SOBRE EL ESTADO ESPAÑOL. EL DESBORDE INMIGRANTE


1.-El desbordamiento de inmigrantes.

La política de la derecha española se hace utilizando mentiras tales como el desbordamiento de inmigrantes y la repercusión que esta presencia tiene en la insuficiencia de servicios públicos para los españoles. A la vez que se van recortando derechos, se propaga la idea de que escasean los servicios públicos y las viviendas y como no hay para todos, no se pueden aceptar inmigrantes.

De esta manera, la escasez de vivienda y los precios de alquileres, los bajos salarios, la precarización laboral o el deterioro de los servicios públicos, se consideran que no son resultado de las políticas de quienes nos gobiernan y se atribuyen a la inmigración, trasladando la problemática hacia un enfrentamiento artificial entre los sectores populares. No hay tal desbordamiento, sino una construcción política que convierte a los migrantes en chivo expiatorio de problemas cuya raíz es estructural del capitalismo.

2.- La prioridad nacional.

El PP y VOX no están preocupados porque su programa político de “prioridad nacional” esté o no dentro de la legalidad constitucional, lo que realmente pretenden con estas propuestas es situar el debate en un marco público que provoque el enfrentamiento entre las clases populares y el rechazo a los inmigrantes, ocultando con ello a los verdaderos responsables de una degradación sostenida de las estructuras sociales en los territorios del estado.

 Algunas izquierdas se oponen a la regularización de inmigrantes porque dicen que carecemos de servicios públicos con los que se pueda atender debidamente tanto a españoles como a los que llegan de fuera. Esta posición política coincide con la de las clases dominantes que tratan de convertir los derechos sociales por los que siempre han luchado las clases oprimidas en mecanismos para excluir y eliminar otros derechos.

Con estos planteamientos nos quieren trasladar la idea de que los derechos no es algo que estén garantizados, dependen de las condiciones materiales y de la buena voluntad del Estado Español para concederlos. Esta política reaccionaria trata de quitar de la cabeza del movimiento obrero la existencia de la lucha de clases. En definitiva, eliminar la pelea política e ideológica por un marco estructural de derechos públicos, universales y gratuitos: la vivienda, la sanidad, la educación, las pensiones, los centros residenciales, y otros servicios públicos.

3.- La idea de que el acceso a los servicios públicos es un lujo.

También, escuchamos con mucha intensidad que el acceso a los servicios públicos es un lujo que España no se puede permitir, que no hay suficientes recursos para integrar a la “riada” de inmigrantes que llegan. Cuando la crisis inmobiliaria, se nos decía que tal desbarajuste económico y social había llegado porque vivíamos por encima de nuestras posibilidades, se ocultaba que todo tenía su origen en las ansias de ganancias de los bancos, en las políticas orientadas para beneficio del capital financiero.

Ahora nos ocultan la enorme cantidad de recursos que el Estado emplea en gastos militares, en la militarización, en la producción y compra de instrumentos para las matanzas humanas; en barcos, aviones, recursos humanos y materiales para el control de fronteras; el dinero que se defrauda a la hacienda en la evasión fiscal de ricos, grandes empresas y entidades financieras; las subvenciones e importantes beneficios fiscales que se conceden a las grandes empresas. Con todos estos cientos de miles de millones de euros habría posibilidades de dotar de amplios servicios públicos al conjunto de la población.

4.- Las contradicciones se endosan a los sectores más débiles.

 La realidad es que el capitalismo lleva en su naturaleza un conjunto de contradicciones que nacen de las relaciones sociales de producción y distribución, en cuanto a qué y cómo se produce, quien se apropia de lo producido, como se redistribuye, y quien toma las decisiones políticas que determinan todo este proceso.

A lo largo de la historia los problemas que originan las contradicciones del capitalismo se han endosado sobre los sectores sociales más débiles, en estos momentos sobre los inmigrantes. No se analizan las causas profundas y globales que generan la inmigración. La extracción de riquezas que necesita el Norte para mantener la acumulación de capital, los movimientos de capitales que desde oficinas situadas en capitales del Norte arruinan a países y generan miserias y desempleos, las deudas con los organismos internacionales que los asfixian en la más absoluta pobreza, las guerras interétnicas o entre grupos sociales para dominar oro, plata, minerales, agua, etc.

En los países del Norte, las clases dominantes estigmatizan a los inmigrantes por su localización en barrios, por sus trabajos, limitando su representación política, generalizando los delitos, provocando enfrentamientos con los trabajadores autóctonos, todo con tal de obtener beneficios políticos y económicos. El relato que construyen las clases dominantes es que hay un desbordamiento de inmigrantes lo cual no tiene que ver con la realidad, cuando las propias instituciones burguesas, tal y como señalan los datos del Instituto Nacional de Estadística y de Eurostat, declaran que sigue siendo necesaria una importante cantidad de fuerza de trabajo.

5.- El gobierno del capital. Los flujos migratorios

Los Estados capitalistas gobiernan en función de las necesidades del capital. Entre otras cosas, seguirán apoyando negocios e inversiones en los países más atrasados o en aquellos donde las multinacionales pueden obtener grandes recursos materiales, aún a costa de generar miserias, guerras, obligando a que miles de personas quieran salir de esos territorios en busca de una mejor vida, aunque estos desplazamientos impliquen riesgos y sacrificios personales y familiares. Es decir, mientras reine el imperialismo habrá inmigración.

Si un Estado estuviera gobernado por organizaciones políticas ligadas a los intereses de la clase obrera, las inversiones de las grandes corporaciones públicas se centrarían en la colaboración mutua con aquellos países. Sin embargo, un solo país tendría muchas dificultades para salirse y romper el entramado de intereses que mueven a las potencias imperialistas. La interpenetración de la economía mundial es tal que la mayoría de las grandes corporaciones económicas y financieras son entidades que sobrepasan una economía nacional. De aquí la necesidad de impulsar relaciones internacionales con organizaciones de la clase obrera.

Las potencias imperialistas son conscientes de que la inmigración está ligada a sus intervenciones en los territorios más atrasados. No quieren avalanchas de inmigrantes, nos hablan de regular los flujos migratorios, es decir, recibir a los que necesiten para sus políticas económicas, y el resto, devolverlos o meterlos en campos de concentración. Así, la Unión Europea ha validado la creación de centros de procesamiento y deportación de inmigrantes dentro y fuera del territorio en Europa, verdaderos campos de concentración existentes ya en España (Mérida, Almería, etc), Italia, Albania, Grecia.

Con el tratado de Schengen de 1985 se eliminan los controles fronterizos internos y se establecen unas fronteras europeas para mejorar el control por tierra mar y aire, en 1999 el convenio de Schengen se incorpora mediante el tratado de Ámsterdam al derecho de la UE, hoy casi todos los países de Europa están integrados en ese convenio. En EE.UU. Trump expulsa de forma brutal sin las más mínimas contemplaciones humanitarias a los inmigrantes. Hungría aprueba una medida que otorga poderes especiales a la policía y al ejército en las fronteras, permitiendo devoluciones en caliente y detenciones en zonas de tránsito. En general, los gobiernos europeos aprueban el Pacto de Inmigración y Asilo que entrara en plena vigencia en junio del 2026, que lleva consigo una mayor regulación de las fronteras y mayor facilidad para perseguir a los inmigrantes ilegales y a quienes les apoyan con aprobado e en espacios crean.

El capital intenta implicar a las organizaciones sindicales en la regulación de estos flujos migratorios, por eso a veces escuchamos que haya una regulación democrática de estos flujos con la presencia de aquellos. Mientras se hable de regular flujos migratorios se está cayendo en los intereses del capital. Mientras haya capitalismo habrá inmigración. La única manera de acabar con la inmigración es acabando con el capitalismo. Cuando el socialismo esté implantado se podrá hablar de organización de los flujos migratorios, porque en ese caso no habrá inmigración ilegal y los estados podrán colaborar unos con otros según las necesidades de fuerza de trabajo profesional que necesiten.

6.- Las tareas de un partido de la clase obrera en materia inmigratoria.

Las tareas de un partido de la clase obrera en relación a la inmigración, en estos momentos:

1.- Combatir y denunciar todas las políticas imperialistas en las que participa el estado español que tienen por objeto la guerra, el saqueo y la rapiña de los recursos de otros países.

2.-Pelea política y social para que todos los inmigrantes legales e ilegales tengan plenos derechos laborales y acceso a los servicios públicos, exigiendo al Estado las inversiones para la suficiente dotación de los mismos

3.-Exigir con todas nuestras fuerzas que todos los seres humanos que lleguen a las fronteras huyendo de las miserias y de la guerra sean atendidos e integrados como exige la dignidad humana en el estado español, sin cortapisas ni limitaciones legales de ningún tipo.

4.- Trabajar con todos los medios a nuestro alcance por la unidad y los objetivos del movimiento obrero a sabiendas de que la burguesía y sus partidos van a intentar por todos los medios enfrentarlo y dividirlo.

 

domingo, 26 de abril de 2026

EN APOYO AL MANIFIESTO DE EUROPA LAICA


Recientemente se ha publicado un manifiesto impulsado por la asociación EUROPA LAICA en el que exigen al Gobierno de España la derogación inmediata de los Acuerdos con la Santa Sede firmados en 1976 y 1979. El documento, hecho público la pasada semana, entre otros aspectos critica que un gobierno que se dice de vocación progresista mantenga en pleno siglo XXI un tratado que consagra privilegios eclesiásticos, condicionando y erosionando la libertad de conciencia de la ciudadanía. Se pide la libertad de conciencia real para todas las personas, crean lo que crean o dejen de creer.

Además, los grupos parlamentarios que hoy sostienen al Gobierno incumplen lo que han defendido en sus programas: “la necesidad de derogar estos acuerdos”. Los acuerdos con el Vaticano son una estructura jurídica que sostienen los privilegios eclesiásticos, siendo una necesidad para la propia democracia burguesa que el parlamento español tiene que desmontar. No es posible entender que un gobierno que se llama progresista mantenga un Concordato con la Santa Sede, amparando unos acuerdos de 1976 y 1979 que bendicen las muchas prerrogativas de la Iglesia Católica.  

Es un anacronismo propio de la época feudal que “el gobierno más progresista del mundo mundial” destine miles de millones de euros de los fondos públicos a financiar al clero, a los conciertos con los centros educativos católicos y al adoctrinamiento en las aulas. La soberanía popular de un gobierno está enormemente deformada cuando nuestras leyes educativas, fiscales y tributarias estén condicionadas por los acuerdos internacionales con el Vaticano.

El gobierno de coalición debe cerrar definitivamente una herencia que se mantiene y transmite en el tiempo propia del franquismo, que ya no representa a una sociedad plural, diversa y madura. El gobierno de coalición tiene la obligación política de acabar con todo lo que rodea a la identificación de Iglesia y Estado, como en muchos actos recientemente hemos observado.

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jueves, 23 de abril de 2026

SOBRE LOS INMIGRANTES

 

En Extremadura la población inmigrante representa algo menos del 5 % de la población total, en España el porcentaje de inmigrantes supera el 18 %. Los inmigrantes que llegan a Extremadura vienen a trabajar, no tienen propiedades, se emplean en actividades difíciles de cubrir por los extremeños, por norma general en los estratos más bajos del mercado laboral (agricultura, cuidados, hostelería, construcción). Sectores, en los que son totalmente necesarios, diríamos que imprescindibles para el funcionamiento de la vida y la actividad laboral, trabajando muchas veces en condiciones precarias, con salarios bajos y en condiciones que otros trabajadores no aceptan.

El caso es que suelen vivir compartiendo viviendas, sin comprarlas, y sin acceder a ayudas de alquiler. Los inmigrantes que vienen a Extremadura no impiden el acceso ni expulsan de las viviendas a la población extremeña, quienes desplazan de sus pisos a las familias autóctonas extremeñas son los especuladores, las entidades financieras, los fondos de inversión y los grandes propietarios que especulan con los precios de los alquileres, se aprovechan de la escasez de viviendas y las pocas que hay las destinan al turismo.  

El rechazo que VOX, sobre todo, y el PP tienen a la población inmigrante, no es algo que se haga así por las buenas o porque caen mal los inmigrantes. No. Este repudio tiene un objetivo esencial, muy estudiado y determinado: es un servicio que prestan las derechas políticas a la clase burguesa, a los propietarios de los medios de producción.  Este servicio a las clases dominantes se asientan en las normas legales, pero sobre todo en el miedo. El miedo es el sentimiento, el horror desagradable que provoca la percepción de un peligro, ya sea real o imaginario. El miedo hace una función muy especial al colocar al inmigrante en una posición de debilidad, de inseguridad ante su futura supervivencia, haciendo posible la aceptación de duras condiciones laborales, de infravaloración salarial.

El PP y VOX con su acuerdo en Extremadura generan un marco laboral que perjudica a toda la clase obrera, un cuadro muy favorable a la patronal de bajos salarios, empleo irregular y competencia desleal. La clase obrera poco puede esperar de las administraciones públicas, sólo puede confiar en ella misma organizándose y movilizándose. Las instituciones públicas como pilares de esta sociedad clasista, se encargan de la aplicación de las leyes que se aprueban en los parlamentos burgueses, según los criterios de las clases dominantes; estas normativas favorecen la reproducción de la fuerza de trabajo al menor precio posible y la máxima ganancia del capital. Cuestiones posibles con la división del movimiento obrero, enfrentando a unos con otros, abriendo paso a unas condiciones laborales en donde imperen la opresión, la precariedad y la súper explotación.

lunes, 20 de abril de 2026

LAS SERPIENTES NO PUEDEN DETENER LA LUCHA CONTRA LAS INJUSTICIAS


Quiero dedicar este breve relato a la importancia de la lucha sencilla que muchas personas llevan contra las injusticias, las violencias y la represión de las clases dominantes. Son muchas las personas que están apoyando e incitando a la rebeldía contra las guerras que provoca el imperialismo para apoderarse de los recursos y riquezas de los pueblos del mundo.

También, es frecuente encontrar en internet, ocultos en las redes sociales, detrás de perfiles falsos, quienes lanzan insultos, mentiras y paráfrasis avinagradas contra las personas que valientemente sostienen las luchas contra el imperialismo y sus consecuencias. Aquellos, son la imagen material y simbólica de los perros lacayos de quienes poseen un poder criminal, capaz de engendrar, sustentar y propagar guerras, destrozando hospitales y escuelas, matando y torturando niños y bebés.

Suelen ser correveidiles ideológicos, escondidos detrás de imágenes ficticias, que se mueven retorcida y cobardemente en internet, cumpliendo en las redes sociales la función esencial de querer amedrantar y frenar la lucha de personas que tienen la valentía de poner su cuerpo y su alma para denunciar las injusticias y atrocidades de las sociedades burguesas.

No nos deben extrañar, comportamientos con esta perversión maligna de la realidad. La maldad es un eslabón que siempre ha estado presente a lo largo de los siglos, pero que no ha podido detener el avance de la humanidad; esta guerra contra los derechos humanos es la batalla del capital contra las personas dispuestas a remover los cimientos sociales y los valores morales generados por la pasividad y el adormecimiento.

No pasarán muchos años para que se levanten millones de vidas humanas contra el poder de las clases dominantes, no pasará mucho tiempo para que quienes sufren en sus carnes las condiciones de vida que imponen la explotación laboral, la precarización salarial y la vulnerabilidad social arrollen a las burguesías explotadoras y a sus secuaces.

La lucha de clase de las clases explotadas acabará con la propiedad privada de los medios de producción. No parará la batalla contra los explotadores y sus secuaces hasta que llegue el momento histórico en que queden derrotadas todas las causas que desvirtúan la naturaleza de los seres humanos.

domingo, 19 de abril de 2026

REUNIÓN EN BARCELONA DE PROGRES, 19 y 20 Abril


En Barcelona se reúnen presidentes y mandatarios de gobiernos de unos 20 países, que se llaman socialdemócratas en la denominada cuarta Reunión para la Defensa de la Democracia, impulsada por Sánchez y Lula. Dicen estos “progresistas” que el objetivo de la reunión es levantar la voz contra el crecimiento de las fuerzas políticas autoritarias y de extrema derecha en el mundo.

En la reunión además de Pedro Sánchez, Lula, Petro, Boric (firme represor durante su mandato del movimiento obrero en Chile, actualmente gobierna la extrema derecha). Allí se encuentran el líder del Partido Socialista Europeo, Stefan Löfven;  el vicecanciller de Alemania, ministro de Finanzas y colíder del SPD, Lars Klingbeil, número dos del nuevo Gobierno de gran coalición formado el 6 de mayo de 2025 en Alemania. Lars Klingbeil , es un aliado incondicional de Netanyahu, muy motivado en el empeño en meter en la cárcel a los que denuncian y se manifiestan contra el gobierno y el sionismo. Actualmente en Alemania hay un crecimiento espectacular de la extrema derecha; también, el viceprimer ministro de Reino Unido y titular de Justicia, David Lammy, secretario de Estado para la Justicia que al igual que el alemán es un firme represor de quienes denuncian el genocidio que se está cometiendo en Palestina, como el grupo Palestine Acción que denuncia a las empresas con sede en el Reino Unido que suministran armas utilizadas por Israel en el conflicto israelí-palestino.

Todos estos socialdemócratas olvidan que las políticas que practican son las que están abriendo los caminos a la fuerte penetración de las derechas y extremas derechas. Tampoco se puede olvidar que precisamente el gobierno español prohíbe la regularización de los saharauis, sin duda, para satisfacer a la monarquía de Marruecos, y que al igual que todos los europeos implicados en la reunión de Barcelona están financiando al régimen nazi de Ucrania, con ayudas económicas, instrucción de militares ucranianos y suministros de maquinarias y armas para la guerra. El gobierno de Ucrania tiene prohibido todos los partidos políticos, entre otros los socialdemócratas.