miércoles, 6 de mayo de 2026

SOBRE EL ESTADO ESPAÑOL. EL DESBORDE INMIGRANTE


1.-El desbordamiento de inmigrantes.

La política de la derecha española se hace utilizando mentiras tales como el desbordamiento de inmigrantes y la repercusión que esta presencia tiene en la insuficiencia de servicios públicos para los españoles. A la vez que se van recortando derechos, se propaga la idea de que escasean los servicios públicos y las viviendas y como no hay para todos, no se pueden aceptar inmigrantes.

De esta manera, la escasez de vivienda y los precios de alquileres, los bajos salarios, la precarización laboral o el deterioro de los servicios públicos, se consideran que no son resultado de las políticas de quienes nos gobiernan y se atribuyen a la inmigración, trasladando la problemática hacia un enfrentamiento artificial entre los sectores populares. No hay tal desbordamiento, sino una construcción política que convierte a los migrantes en chivo expiatorio de problemas cuya raíz es estructural del capitalismo.

2.- La prioridad nacional.

El PP y VOX no están preocupados porque su programa político de “prioridad nacional” esté o no dentro de la legalidad constitucional, lo que realmente pretenden con estas propuestas es situar el debate en un marco público que provoque el enfrentamiento entre las clases populares y el rechazo a los inmigrantes, ocultando con ello a los verdaderos responsables de una degradación sostenida de las estructuras sociales en los territorios del estado.

 Algunas izquierdas se oponen a la regularización de inmigrantes porque dicen que carecemos de servicios públicos con los que se pueda atender debidamente tanto a españoles como a los que llegan de fuera. Esta posición política coincide con la de las clases dominantes que tratan de convertir los derechos sociales por los que siempre han luchado las clases oprimidas en mecanismos para excluir y eliminar otros derechos.

Con estos planteamientos nos quieren trasladar la idea de que los derechos no es algo que estén garantizados, dependen de las condiciones materiales y de la buena voluntad del Estado Español para concederlos. Esta política reaccionaria trata de quitar de la cabeza del movimiento obrero la existencia de la lucha de clases. En definitiva, eliminar la pelea política e ideológica por un marco estructural de derechos públicos, universales y gratuitos: la vivienda, la sanidad, la educación, las pensiones, los centros residenciales, y otros servicios públicos.

3.- La idea de que el acceso a los servicios públicos es un lujo.

También, escuchamos con mucha intensidad que el acceso a los servicios públicos es un lujo que España no se puede permitir, que no hay suficientes recursos para integrar a la “riada” de inmigrantes que llegan. Cuando la crisis inmobiliaria, se nos decía que tal desbarajuste económico y social había llegado porque vivíamos por encima de nuestras posibilidades, se ocultaba que todo tenía su origen en las ansias de ganancias de los bancos, en las políticas orientadas para beneficio del capital financiero.

Ahora nos ocultan la enorme cantidad de recursos que el Estado emplea en gastos militares, en la militarización, en la producción y compra de instrumentos para las matanzas humanas; en barcos, aviones, recursos humanos y materiales para el control de fronteras; el dinero que se defrauda a la hacienda en la evasión fiscal de ricos, grandes empresas y entidades financieras; las subvenciones e importantes beneficios fiscales que se conceden a las grandes empresas. Con todos estos cientos de miles de millones de euros habría posibilidades de dotar de amplios servicios públicos al conjunto de la población.

4.- Las contradicciones se endosan a los sectores más débiles.

 La realidad es que el capitalismo lleva en su naturaleza un conjunto de contradicciones que nacen de las relaciones sociales de producción y distribución, en cuanto a qué y cómo se produce, quien se apropia de lo producido, como se redistribuye, y quien toma las decisiones políticas que determinan todo este proceso.

A lo largo de la historia los problemas que originan las contradicciones del capitalismo se han endosado sobre los sectores sociales más débiles, en estos momentos sobre los inmigrantes. No se analizan las causas profundas y globales que generan la inmigración. La extracción de riquezas que necesita el Norte para mantener la acumulación de capital, los movimientos de capitales que desde oficinas situadas en capitales del Norte arruinan a países y generan miserias y desempleos, las deudas con los organismos internacionales que los asfixian en la más absoluta pobreza, las guerras interétnicas o entre grupos sociales para dominar oro, plata, minerales, agua, etc.

En los países del Norte, las clases dominantes estigmatizan a los inmigrantes por su localización en barrios, por sus trabajos, limitando su representación política, generalizando los delitos, provocando enfrentamientos con los trabajadores autóctonos, todo con tal de obtener beneficios políticos y económicos. El relato que construyen las clases dominantes es que hay un desbordamiento de inmigrantes lo cual no tiene que ver con la realidad, cuando las propias instituciones burguesas, tal y como señalan los datos del Instituto Nacional de Estadística y de Eurostat, declaran que sigue siendo necesaria una importante cantidad de fuerza de trabajo.

5.- El gobierno del capital. Los flujos migratorios

Los Estados capitalistas gobiernan en función de las necesidades del capital. Entre otras cosas, seguirán apoyando negocios e inversiones en los países más atrasados o en aquellos donde las multinacionales pueden obtener grandes recursos materiales, aún a costa de generar miserias, guerras, obligando a que miles de personas quieran salir de esos territorios en busca de una mejor vida, aunque estos desplazamientos impliquen riesgos y sacrificios personales y familiares. Es decir, mientras reine el imperialismo habrá inmigración.

Si un Estado estuviera gobernado por organizaciones políticas ligadas a los intereses de la clase obrera, las inversiones de las grandes corporaciones públicas se centrarían en la colaboración mutua con aquellos países. Sin embargo, un solo país tendría muchas dificultades para salirse y romper el entramado de intereses que mueven a las potencias imperialistas. La interpenetración de la economía mundial es tal que la mayoría de las grandes corporaciones económicas y financieras son entidades que sobrepasan una economía nacional. De aquí la necesidad de impulsar relaciones internacionales con organizaciones de la clase obrera.

Las potencias imperialistas son conscientes de que la inmigración está ligada a sus intervenciones en los territorios más atrasados. No quieren avalanchas de inmigrantes, nos hablan de regular los flujos migratorios, es decir, recibir a los que necesiten para sus políticas económicas, y el resto, devolverlos o meterlos en campos de concentración. Así, la Unión Europea ha validado la creación de centros de procesamiento y deportación de inmigrantes dentro y fuera del territorio en Europa, verdaderos campos de concentración existentes ya en España (Mérida, Almería, etc), Italia, Albania, Grecia.

Con el tratado de Schengen de 1985 se eliminan los controles fronterizos internos y se establecen unas fronteras europeas para mejorar el control por tierra mar y aire, en 1999 el convenio de Schengen se incorpora mediante el tratado de Ámsterdam al derecho de la UE, hoy casi todos los países de Europa están integrados en ese convenio. En EE.UU. Trump expulsa de forma brutal sin las más mínimas contemplaciones humanitarias a los inmigrantes. Hungría aprueba una medida que otorga poderes especiales a la policía y al ejército en las fronteras, permitiendo devoluciones en caliente y detenciones en zonas de tránsito. En general, los gobiernos europeos aprueban el Pacto de Inmigración y Asilo que entrara en plena vigencia en junio del 2026, que lleva consigo una mayor regulación de las fronteras y mayor facilidad para perseguir a los inmigrantes ilegales y a quienes les apoyan con aprobado e en espacios crean.

El capital intenta implicar a las organizaciones sindicales en la regulación de estos flujos migratorios, por eso a veces escuchamos que haya una regulación democrática de estos flujos con la presencia de aquellos. Mientras se hable de regular flujos migratorios se está cayendo en los intereses del capital. Mientras haya capitalismo habrá inmigración. La única manera de acabar con la inmigración es acabando con el capitalismo. Cuando el socialismo esté implantado se podrá hablar de organización de los flujos migratorios, porque en ese caso no habrá inmigración ilegal y los estados podrán colaborar unos con otros según las necesidades de fuerza de trabajo profesional que necesiten.

6.- Las tareas de un partido de la clase obrera en materia inmigratoria.

Las tareas de un partido de la clase obrera en relación a la inmigración, en estos momentos:

1.- Combatir y denunciar todas las políticas imperialistas en las que participa el estado español que tienen por objeto la guerra, el saqueo y la rapiña de los recursos de otros países.

2.-Pelea política y social para que todos los inmigrantes legales e ilegales tengan plenos derechos laborales y acceso a los servicios públicos, exigiendo al Estado las inversiones para la suficiente dotación de los mismos

3.-Exigir con todas nuestras fuerzas que todos los seres humanos que lleguen a las fronteras huyendo de las miserias y de la guerra sean atendidos e integrados como exige la dignidad humana en el estado español, sin cortapisas ni limitaciones legales de ningún tipo.

4.- Trabajar con todos los medios a nuestro alcance por la unidad y los objetivos del movimiento obrero a sabiendas de que la burguesía y sus partidos van a intentar por todos los medios enfrentarlo y dividirlo.

 

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