jueves, 13 de octubre de 2022

Necesitamos una fuerza política que detenga la destrucción de fuerzas productivas en nuestra región

 

 

Desde Una Extremadura Digna y el Partido Socialista Libre Federación (UED-PSLF) consideramos prioritario que en la elaboración de los presupuestos regionales se consideren algunos aspectos importantes que resuelvan problemas que muchos extremeños y extremeñas están sufriendo.

Entre otros consideramos:

Que se debe realizar una planificación económica para la creación de las bases para un desarrollo industrial extremeño que tenga por objeto el aprovechamiento industrial de los recursos agrícolas, ganaderos, forestales, hídricos, etc. de nuestra nación dentro del más amplio respecto a la naturaleza.

Es urgente el establecimiento de programas de empleo destinados a la creación de riqueza basados en la mejora y construcción de viviendas sociales, centros educativos, sanitarios, y de atención a mayores y dependientes. A su vez, estos programas de empleo se deben centrar en políticas destinadas al incremento de la producción de alimentos, para lo que se precisan avanzar en medidas políticas que vayan destinadas al aprovechamiento de las tierras improductivas y el control público de los inputs necesarios para la producción agrícola y ganadera.

En cuestiones estrictamente sociales, los presupuestos regionales tienen que recoger el incremento de las cantidades destinadas a las ayudas sociales y que posibiliten unos servicios públicos totalmente gratuitos, así como un aumento de la renta de inserción extremeña (renta básica) y complementar el Ingreso Mínimo Vital hasta el salario mínimo interprofesional.

Hay que superar toda la narrativa del gobierno regional que tiene como fondo la dependencia de inversores y planes Marshall que vengan de fuera, esperando la creación de puestos de trabajo de calidad con buenos salarios que en raras ocasiones cumplen las expectativas.

Mientras tanto, un torbellino está destruyendo implacablemente las condiciones de vida de la clase trabajadora y pensionistas: la CARESTÍA DE LA VIDA.  Se ha disparado el precio de los alimentos, la luz y gas, las hipotecas, los alquileres y todo lo más necesario para vivir y se espera que siga subiendo.

Sin embargo, los gobiernos de la UE, entre ellos el gobierno de coalición PSOE/UP aceptan con todos los honores las decisiones que vienen de Bruselas como es la de subir los tipos de interés, que no vienen a ser otra cosa que darle veneno a un moribundo. Los créditos a las empresas serán más caros y aquellas que no se hundan por este motivo repercutirán esa subida en el coste de sus productos. Decenas de miles de familias se sumarán a las que ya no pueden pagar sus préstamos al consumo y las hipotecas y se verán en la calle.

Este estado de cosas es muy favorable para la Banca. La misma que rescatamos con decenas de miles de millones de dinero público que nunca devolvió. La misma que recibió una buena parte de los Fondos Next Generation de la UE, también públicos y que pagaremos como Deuda.

Además, precisamente cuando las mayores subidas de precio se están produciendo en los alimentos, la agricultura - ya machacada por las políticas de la UE - está en un callejón sin salida como consecuencia de las "políticas verdes".  Esas políticas están acabando con los pequeños y medianos agricultores en beneficio de las grandes multinacionales agroalimentarias y de los grandes latifundistas.

Otro tanto ocurre con las "energías limpias" que como se está viendo son un cuento que sirve para llenar aún más los bolsillos de las multinacionales del sector. Esas empresas (Iberdrola, Repsol, Naturgy) están sembrando el territorio extremeño de placas solares para que tengamos energías renovables. Pero todo es un engaño ya que estas empresas no sólo ganan más dinero que nunca con el precio de la electricidad, también llevan a la miseria a millones de familias; además son las que lideran la "transición energética", recibiendo para ello enormes cantidades de dinero público mediante los Fondos de la UE.

Los gobiernos de la UE, incluido el del PSOE /Unidas Podemos, están tomando decisiones que hunden en la miseria a la clase obrera y a la pequeña y mediana empresa, al tiempo que engordan como nunca los bolsillos de banqueros y grandes empresarios.

La destrucción de empresas (63.000 como pocas en el Estado español y cientos de ellas en nuestra región) está a la orden del día, ruina que seguirá creciendo de forma masiva por impago de créditos, formando parte del "saneamiento" capitalista que se llama "destrucción creativa".

 Desde UED-PSLF queremos hacer un llamamiento a la organización y a la participación, sobre todo a las personas más comprometidas, con mayor conciencia de clase, capaces de valorar la apremiante necesidad de avanzar política y organizativamente en la construcción de la independencia política de la clase obrera.

 

viernes, 7 de octubre de 2022

 


Interesante debate celebrado anoche en la reunión de UED - PSLF en la Casa de la Cultura de Villafranca de los Barros en torno a varios asuntos que se rehúyen por norma general, dado lo que implican y el peligro de exclusión y castigo, en sus diferentes formas, que pueden causar a los que se comprometen en la solidaridad y la justicia. Entre otras algunas de las cuestiones que se debatieron, fueron las siguientes:

1.- Todos los almacenes, las naves, las industrias, han sido creadas gracias a la clase obrera, con su trabajo, con su esfuerzo y sudor. El dinero necesario para comprar los terrenos, los materiales y todos los elementos para la construcción y el funcionamiento de las industrias han salido de la plusvalía apropiada por el empresario, es decir del trabajo no pagado al obrero; de este trabajo no pagado se apropia el dueño de los medios de producción que particularmente los utiliza en su propio beneficio; los fondos proporcionados por el Estado o la comunidad en forma de ayudas, exenciones fiscales y subvenciones que recibe el empresario para montar o incrementar sus industrias proceden de los impuestos que mayoritariamente han pagado los trabajadores, y que han sido recortados de sus salarios.

 

2.-El debate continuó con el hecho de que muchos de los empresarios, ovacionados, premiados y ejemplos de superhombres, condecorados en los espectáculos que se montan exprofeso nuestros dirigentes políticos, son quienes en sus empresas procuran llevar a mínimos los salarios pagados al obrero, no se preocupan de las condiciones de salud en el trabajo de sus empleados, procuran que las horas extras se paguen en dinero negro o si es posible consiguen que se trabaje algunas horas más de las señaladas en el convenio, o bien adoptan mil formas diferentes de saltar los escollos que para ellos supone la tributación al estado por las cotizaciones sociales de sus trabajadores, etc.

 

3.-Ahora la ideología de nuestros políticos, conservadores, liberales y de la ultraderecha, se construye con valores que aún perduran de nuestra historia colonial. Los valores de aquel proyecto imperialista de dominio y explotación de los pueblos dan apoyo y fundamentan muchas de las proclamas que pregonan las derechas, tanto el PSOE, PP, VOX y otros situados en la izquierda progre. La reproducción de valores relacionados con el racismo, la religión, la xenofobia, el nacionalismo de bandera y pulsera arrancaron en el año 1492 cuando el imperialismo español impuso la evangelización de las américas. Este espíritu mesiánico lo hicieron suyo más con miras muchos más amplias y sangrientas los yanquis con la doctrina Monroe en 1823. Estos últimos se siguen considerando como la nación elegida por dios para democratizar y humanizar a los infieles a base de la violencia más brutal y sangrienta.

 

jueves, 6 de octubre de 2022

Sobre las industrias, las reformas fiscales, los presupuestos y las elecciones

 

Desde UED y el PSLF queremos manifestar lo siguiente en relación a lo que se está comentando en los diferentes medios de comunicación sobre la giga factoría a establecer en Navalmoral de la Mata.

Las noticias ponen en duda la financiación pública de esta inversión privada (PERTE) que atañen a la instalación de esta empresa en aquella localidad, lo que de hacerse realidad podría suponer un duro golpe a las ilusiones que el gobiernillo regional del PSOE ha creado en ciertas localidades.

Consideramos que se está poniendo de manifiesto como los famosos fondos europeos para la recuperación de la economía siguen unos criterios políticos que superan el ámbito de las decisiones regionales.  Además, estos fondos están sirviendo para financiar a las grandes empresas, algunas con más ventajas que otras para conseguirlos por su mejor posición en el aparato del estado, muchas de ellas con problemas financieros dada las dificultades para la realización de sus negocios.

Al margen del asunto inicialmente comentado lo que está claro es que los hombres de la Unión Europea están visitando a España controlando y dirigiendo la distribución del dinero, a la vez que insistiendo y presionando al gobierno para que realice reformas muy concretas, como la que ponga las pensiones en manos de las poderosas entidades financieras, condicionando las políticas del gobierno de coalición y de sus terminales regionales.

Consideramos que paralelamente a esta lucha regional por el dinero europeo, nos encontramos con una guerra fiscal inútil entre regiones, una guerra de posiciones que se mueve en el terreno preelectoral, y que sin embargo, en la mayoría de los casos afecta a una fiscalidad que no llega ni al 2 %, pero que en términos políticos prepara el camino a seguir contra la igualdad y la democracia,  con la tendencia a medio plazo a que paguen menos los ricos, las grandes empresas y los bancos, es decir a que paguen menos quienes más tienen.

Los presupuestos generales del Estado están ya presentados y aprobados por el gobierno de coalición, caracterizados por un incremento de los dineros destinados a la industria militar, y con discusiones no resueltas que acabarán dejando sin contenido a la ley de la vivienda, con una reforma fiscal favorable a los que más tienen y con los intentos del ministro Escrivá de recortar las pensiones públicas.

Los presupuestos regionales comienzan a discutirse con el deseo del PSOE de reforzarse electoralmente contando con el apoyo simbólico de Unidas Podemos que dará el consentimiento para su aprobación. Unos presupuestos que no pueden aprobarse sin incrementar las cantidades necesarias para hacer frente a las enormes necesidades en viviendas sociales, ayudas de alquiler, a la creación de empleo público, y a mejorar los servicios públicos como educación, sanidad, dependencia, etc.

Lo que tenemos claro en UED y PSLF es que tanto los presupuestos generales como los regionales deben centrarse en hacer frente a las necesidades ciudadanas. Cuestión totalmente necesaria para frenar y para combatir las tendencias electorales de la población hacia la extrema derecha, tal y como se están poniendo de manifiesto en las elecciones en diversos países europeos y de acuerdo a lo que indican las diferentes encuestas electorales en el estado español.

Los trabajadores y los sectores sociales más pobres votan a los partidos de la extrema derecha o se abstienen por el desencanto y el desamparo que han sufrido durante muchos años de los partidos políticos que han gobernado con políticas de colaboración de clases siguiendo los criterios de la Unión Europea.

Sobre el presidente de la Junta y el XXV Congreso de la Empresa Familiar

 



No sabemos si es la monarquía, el presidente de la Junta de Extremadura o los empresarios quienes necesitan cobertura ideológica que proteja y respalde sus comportamientos con la sociedad y con la clase obrera, de ahí se deriva la celebración y el contenido de la reunión de representantes de la Empresa Familiar en Cáceres.

A pesar de la manipulación informativa y la intensidad de la propaganda sobre este evento empresarial y político resulta difícil esconder la crisis institucional de la Monarquía, así como las cambiantes decisiones del Sr VARA en cuestiones tan importantes como las políticas extractivistas o la inutilidad política de la Junta para resolver problemas de los sectores sociales más depauperados de la sociedad extremeña, a lo que se suman los egoísmos empresariales centrados en la reducción de las políticas fiscales y salariales más que en la creatividad e innovación de la que tanto presumen.

En sintonía con su ideología favorita de quedar bien con todo el mundo, el presidente de la Junta de Extremadura coge en hombros al rey y le sube poco menos que a la gloria del Olimpo, a la vez que atribuye al sector privado la posesión del monopolio de la creación del empleo en la región, idealizando el papel de los dueños de los medios de producción olvidándose de la clase obrera, como productora de los bienes y servicios. El capital y la fuerza de trabajo son los dos polos que conforman la estructura capitalista. En este modo de producción no puede haber el uno sin el otro. Pero a pesar de esto, nos quieren ocultar con su palabrería que la clase obrera es el polo creador de la riqueza; sin esta clase social, cualquier referencia al proceso de producción no tiene sentido alguno.

El Sr VARA se refiere en sus discursos a que se necesita que las empresas ganen y marchen bien para que paguen buenos salarios y haya calidad en el empleo. Consideradas globalmente, en este período de crisis de la acumulación de capital, el propietario de los medios de producción aspira y recurre a la extracción de la mayor plusvalía posible del trabajo del obrero. La plusvalía de la que se apropia el empresario es el trabajo no pagado al obrero, así que a mayor plusvalía menos se paga por la fuerza de trabajo, y mejor marchan los empresarios. La cantidad de dinero que se paga por la mercancía fuerza de trabajo, históricamente considerada, es lo mínimo biológicamente necesario para que el trabajador o trabajadora recupere diariamente la capacidad para seguir trabajando, y para mantener a su familia.

Estamos seguros que el fantasma que sobrevoló sin tocar el suelo en esa reunión de élites, el XXV Congreso de la Empresa Familiar, fue la brutal explotación salarial a la que está sometida la clase obrera extremeña empleada en cualquiera de las diferentes actividades laborales, háblese de la hostelería, industria, el campo, etc. No sólo los salarios son muy bajos, sino que en muchos centros de trabajo difícilmente se respetan las normas que regulan las condiciones ambientales y laborales sean convenios o el propio Estatuto de los Trabajadores. No dudamos de que el ambiente estuvo concentrado en la hipocresía de los discursos pomposos de alabanzas a los empresarios como creadores de riqueza. El sudor obrero se dejó en la papelera a la entrada del recinto en donde los grandes hombres de empresa buscaban soluciones para incrementar sus beneficios.

Como casi siempre el Sr VARA recurrió a la teología que le caracteriza que no es otra que la fe que presupone que para el desarrollo extremeño tienen que venir empresas y mecenas a Extremadura para que se creen empleos de calidad con buenos salarios.  El Sr VARA al frente de una administración pública para nada considera que es el máximo responsable para realizar e impulsar algo tan escaso en la comunidad extremeña como son las inversiones públicas y la promoción de los servicios públicos relacionados con la sanidad, la educación, la dependencia, etc..

El Sr VARA como responsable de las políticas laborales que se practican en Extremadura debería haber expuesto y denunciado ante los empresarios que hay que acabar con los salarios precarios, la sobreexplotación generalizada, la mucha economía sumergida, la no remuneración de las horas extraordinarias como sucede en algunas empresas, y en otros casos, comportamientos empresariales propios del esclavismo o feudalismo; en algunas empresas se está imponiendo a los obreros que las primeras horas no las cobran puesto que se destinarán a pagar las cotizaciones a la seguridad social.

La hipocresía y la falsedad han llegado en nuestra tierra extremeña a tal punto que después de esta reunión de la empresa familiar quien critique a los empresarios será calificado como enemigo del empleo.

Para combatir tantas necedades y mentiras necesitamos urgentemente centrarnos en la construcción de un partido obrero que trabaje por unas administraciones públicas que estén en manos y al servicio de las clases trabajadoras, que sea capaz de denunciar con fuerzas todo  el contenido de las letras de aquella canción del cuervo mentiroso que interpretaba Javier Krahe.

 

miércoles, 5 de octubre de 2022

Por una política independiente para la transformación socialista del Estado



El presidente de la Junta de Extremadura no se cansa de pregonar las posibilidades que ofrece nuestro territorio para que se instalen empresas y se genere un desarrollo y un progreso nunca visto. Estos planteamientos renuncian a políticas propias, y toda la acción de gobierno lo supedita a decisiones fiscales y administrativas para favorecer que vengan inversores que le saquen las castañas del fuego. Insiste y se supedita a la confianza en el sector privado.

El gobierno regional concede pocas posibilidades a lo público, quizás porque las políticas socialdemócratas no pueden recurrir a las ampliaciones de las inversiones públicas ya que son inviables dado el actual marco económico y financiero, en el que convergen con la poca capacidad económica de un Estado endeudado hasta los ojos, y dado que las inversiones del sector privado no tienen mucha confianza para instalarse en nuestra región, entre otras cosas por la crisis actual de la acumulación capitalista.

Por lo que estamos viendo sólo las grandes empresas eléctricas hacen su agosto instalando paneles solares para seguir dominando el control y los precios de la energía eléctrica, a lo que se une  el interés de las industrias extractivas que quieren dar un salto en la industria del litio, para impulsar una nueva ampliación de la reproducción del capital a costa de expandir el consumo de los coches eléctricos, para lo que necesitan apropiarse de los recursos naturales del territorio extremeño.

En todo caso, las directrices presupuestarias del gobierno de Pedro Sánchez se centran en el incremento del militarismo y la industria de las matanzas humanas. A la vez, con el apoyo sindical de CCOO y UGT, se realiza una manipulación informativa para comernos el coco sobre el incremento de los salarios de l@s trabajador@s de la función pública, cuando lo cierto es que van a perder este año más del 6 % de su capacidad adquisitiva. En este orden de cosas, hasta un sindicato como el CSIF se opone al acuerdo salarial firmado entre el gobierno y sus sindicatos.

No obstante, el Estado burgués a pesar de la crisis tan profunda que atraviesa para mantener su hegemonía y para que la gente acepte un modelo político de lo menos malo, a base de propaganda manipuladora de las mentes, nos hace ver su carácter social incrementando algunos gastos sociales, concediendo pequeñas migajas para tapar la boca a quienes luchan por salarios y pensiones públicas, y ciertas reformas fiscales que bajo el paraguas del beneficio a todos sólo benefician a los más ricos y poderosos.

No podemos aceptar un modelo político que quiere ser lo menos malo del capitalismo. El estado actual de cosas pone de manifiesto la necesidad de un programa socialista que defienda la necesidad real de instituciones estatales que trabajen, piensen, y que estén en manos y al servicio de las clases trabajadoras.

Lo que está claro es que tenemos que desarrollar una nueva comprensión de hacer política, que vaya más allá de la comprensión del sentido común, que traspase los límites de las políticas institucionales. Tomando independencia política como principio fundamental, es imprescindible plantear otras formas de hacer política y desarrollar un modelo de militancia que se adapte a ella.

domingo, 2 de octubre de 2022

El reformismo da alas al fascismo


La socialdemocracia, las políticas reformistas que durante tanto tiempo han estado al frente de los gobiernos no han impedido el deterioro de las condiciones de vida de las clases trabajadoras, por más que las actuaciones concretas que han venido realizando y realizan vienen a ser algo que no supera la entrega de pequeñas migajas a la población. Pequeñas concesiones, en muchos casos caritativas sin la capacidad de dar una radical solución a los problemas de explotación y opresión que afectan a las condiciones de vida de los pueblos.

Estos gobiernos socialdemócratas han contribuido a la continua pérdida de derechos de las clases trabajadoras, a ser incapaces de frenar el incremento de la depauperación que alcanza los sectores sociales que sufren la falta de viviendas, la precariedad laboral, la privatización y el socavamiento de los servicios públicos, el abandono de los jóvenes, la entrega de los recursos naturales a las grandes empresas eléctricas, la ruina de los pequeños y medianos agricultores, etc.

El reformismo ha creado partidos que están en la frontera de enfrente y por tanto no sirven para nada a la clase obrera. Buen ejemplo lo tenemos en la actualidad con el PSOE, Podemos Siriza y otros, que huyen de la lucha de clases y renuncian a ser partidos de vanguardia capaz de orientar las luchas de los trabajadores y de los pueblos, partidos imbuidos y más atentos a la personificación de las relaciones sociales de producción, como decía Marx; es decir, algo muy estudiado y fomentado por las élites para dividir y desviar la atención a la lucha contra el sistema globalmente considerado. Se trata de la creación de enemigos concretos que nos alejen de la lucha contra el sistema capitalista en su totalidad. Esto es, el reclamo a culturas populistas que fragmentan al enemigo al que tenemos que enfrentarnos, rehuyen la denuncia del sistema de explotación capitalista, y se centran es aspectos concretos aislados que en su conjunto forman parte y están inscritos en la la irracionalidad del capitalismo. Son las ideas en las que se centra la crítica burguesa sin atreverse a entrar en el nexo de unión de todas ellas, que forman el origen de la cuestión, la lucha de clases. Este campo de acción de las políticas y movimientos reformistas inscritos en la democracia burguesa se centra en los banqueros, los políticos corruptos, el parlamentarismo ineficaz, los monopolios, en una palabra el úso de “la casta” que vale para todo. Es la recuperación de las bases del populismo que se centran y banalizan el feminismo, ecologismo, y otros conceptos con tal de rehuir la lucha de clases como una totalidad que engloba a todos esos movimientos parciales y fragmentados.

En este ambiente nos encontramos con partidos que buscan acuerdos totalmente imposibles para cuadrar el círculo intentando el consenso entre trabajadores y empresarios, el acuerdo entre explotador y explotado, la paz social de los muertos, con una visión ciega en el parlamentarismo, sin tener en cuenta la lucha de clases y sin hurgar para nada en la raíz de la contradicción que es la plusvalía que arranca de la propiedad privada de los medios de producción y el hecho de que la inmensa mayoría de la sociedad depende de un salario que unas veces no puede obtener.

En nuestros días el reformismo convive con el poder económico y cultural y no se atreve a tomar medidas que molesten a la burguesía y que sean comprometedoras para la reproducción ampliada de capital, para la explotación y la propiedad privada de los medios de producción; como hemos mencionado, su ámbito político se reduce a actuaciones relacionadas con la caridad, ecologismo, humos, residuos, y poco más. Los partidos que se llaman socialistas y comunistas han abandonado las ideas políticas que le dieron vida, renunciando a dominar y transformar el aparato del estado para avanzar hacia el socialismo, abandonar al control popular y obrero de los medios de producción.  Estas tareas ya no entran en su ideario, ni en sus programas.

La transformación del aparato del estado no es una tarea fácil. Las lecciones de la historia lo ponen de manifiesto. No es nada fácil, ni mucho menos, que el estado capitalista servidor de los intereses de los ricos, de los banqueros, de los grandes empresarios y arraizado socialmente cambie de manos para colocarse al servicio de los trabajadores y sectores populares. La memoria histórica de los pueblos nos recuerda que las burguesías para mantenerse en la jerarquía social emplean las violencias más extremas, sin importarles el recurso a las matanzas humanas como última trinchera en la que resistir antes que ceder el poder político y económico, y la pérdida del control del aparato del estado. La burguesía jamás entrega amistosamente sus posiciones de poder aceptando la paz y la concordia de unos resultados electorales. El Che, Mao y otros grandes revolucionarios pudieron comprobarlo, y así lo decían, que el poder nace del fusil.

El fascismo crece y se extiende a toda vela porque en la actualidad los trabajadores ven como los resultados son los mismos sean gobiernos de conservadores o liberales que se presentan con las caretas de socialistas; la conclusión final es independiente del voto dado a unos u otros, las cosas no cambian para nada, ni evitan el empeoramiento de sus condiciones laborales, la pérdida de derechos sociales y el empobrecimiento genealizado que afectará a sus hijos que encontrarán mil dificultades para tener unas posibilidades de vida dignas.

Buena parte de la izquierda tiene culpa de que nos hayamos olvidado de lo que son los fascismos, de los masivos crímenes cometidos por el nazismo y  el facismo en Alemania, Italia o España, en el Este de Europa o en la URSS, aunque tampoco se dice nada de los exterminios masivos cometidos por las democracias burguesas en esas fechas y en posteriores períodos de tiempo. La prensa y la mayoría de los historiadores han pasado de puntillas sobre estas historias de dolor y sacrificio. Ya no nos acordamos de los bombardeos sobre Durango y Guernica, sobre Irak y Vietnam o los bombardeos de los nazis sobre Londres, y de los fascistas españoles sobre Madrid o Barcelona. Después las democracias burguesas dieron cobijo y protegieron a miles de nazis expertos en reprimir a los movimientos de lucha contra el fascismo y el nazismo, no conformes los dieron paso a formar parte de las policías nacionales y de los ejércitos como la OTAN. No sólo este tipo de expertos tuvieron aposento en la estructura militar de los países de ocidente, también policías, jueces, maestros educadores, políticos y toda una fauna que había formado parte del monstruo facista. Con el apoyo de la Iglesia Católica y de otras religiones cientos de facistas se libraron de la justicia y pasaron  servir a estados que se llaman democráticos pero que tienen en silencio la semilla de la represión por si en un momento determinado los procesos revolucionarios de las clases explotadas tuviron un florecimiento y pusieran en peligro el gobierno de la burguesía.

Los trabajadores se alejan del sistema político instaurado en la transición puesto que son olvidados por los partidos políticos que mantienen y dan vida al régimen monárquico, consideran que esos partidos son corruptos, que los diputados y senadores, altos cargos y ministros viven estupendamente disfrutando de privilegios, con buenos sueldos, que sólo se preocupan de buscar colocaciones en el aparato del estado a sus dirigentes y militantes. En este ambiente, el triunfo de la ultraderecha, de los fascismos encuentra muchas facilidades. Las clases populares entienden que el fascismo es la alternativa a quienes se han dedicado a construir una sociedad individualista volcada en el consumo y en la ficción del capital, con una cultura idiotizada que venden sistemáticamente las fábricas de mentiras como las televisiones y medios de comunicación, empresas de producción ideológica como las factoría Disney y Hollywood que inundan a todas horas del día y de la noche nuestras pantallas de una cultura autoritaria y alienante.

Lo que debemos tener claro es que nadie nos va a defender del fascismo y su crecimiento electoral. Si alcanzan el triunfo en las urnas darán paso a la puesta en marcha de políticas ultraconservadoras en todas las esferas de la vida particular y social, con ejes fundamentales que aseguren el beneficio al capital y el nacionalismo retrógrado y necesario para el la obtención de la máxima plusvalía. desde la represión a las clases trabajadoras hasta la persecución de lo que es diferente pasando por los inmigrantes.

Ante la pregunta de lo que podemos hacer nosotros está claro que somos débiles no tenemos muchas fuerzas para decidir e influir decisivamente en el tablero político, pero sí podemos hacer lo que nuestras posibilidades nos permitan desde difundir y colaborar en la construcción de un partido obrero y revolucionario que tome los principios de quienes lucharon y crearon un movimiento por la justicia y el socialismo. Por la participación y  la organización.

viernes, 30 de septiembre de 2022

EL MIEDO ELEMENTO POLÍTICO DEL CAPITAL Y DE SUS ALIADOS

 1.- El miedo y la obediencia como poder del capital

La ambivalencia de sentimientos es un fenómeno que se da en la clase obrera, por un lado, es consciente de que se la explota y más todavía, se la envenena con las condiciones físicas y ambientales que existen en las instalaciones en donde trabaja, pero a su vez tiene que seguir aceptando la explotación porque debe llevar un salario a casa y mantener a una familia; esta realidad contradictoria se presenta en cualquier trabajador y en concreto en trabajadores que en determinadas empresas como ocurre en algunas de Villafranca de los Barros están luchando por la mejora de las condiciones ambientales y las condiciones laborales de la empresa.

La existencia de esta materialidad que se presenta de manera generalizada nos lleva a una situación en la que frecuentemente es necesario explicar por qué el hambriento roba y el explotado se declara en huelga y no es otra pregunta más racional la que se debe hacer, ¿por qué la mayoría de la gente soporta y obedece las leyes? ¿ por qué todos los hambrientos no roban, y los explotados no van a la huelga?.

La aceptación de lo habitual, lo normal y la obediencia no son prácticas naturales de las personas son disciplinas sociales impuestas por quienes tienen las posiciones de poder y dominio para generalizar que el conjunto de las clases trabajadoras y la sociedad en general, acepten el conformismo y la obediencia, a pesar de que van contra el desarrollo individual y colectivo.

Esto nos puede aclarar por qué no se ponen en práctica las acciones comunales obreras necesarias para que en algunas empresas se lleven a cabo las mejoras que eviten tanta contaminación en el ambiente y generen mejoras en las condiciones de trabajo y no sean inadecuadas y perjudiciales para la salud de los obreros.

Así nos puede valer como ejemplo lo que conocemos de la empresa Recuperadora de vidrio de Villafranca de los Barros, donde desde hace tiempo algunos trabajadores con conciencia de clase vienen mostrando la necesidad de instalar mecanismos que contribuyan a purificar el ambiente físico en las instalaciones en donde desarrollan sus tareas cotidianas. Este pequeño grupo de trabajadores conscientes no se ha cansado de intentar concienciar a sus compañeros para que colectivamente tengan la fuerza necesaria para exigir a la empresa que mejore las condiciones ambientales. Hasta la fecha, aunque la mayoría de los compañeros comparten sus ideas, todavía no se atreven a dar el paso que haga frente a las imposiciones burguesas.

Si la humanidad trabajadora se suicida lentamente es porque renuncia a su propia voluntad y acepta la determinación de la voluntad o juicio de una persona, institución o poder con intereses totalmente contrarios a los suyos. El empresario quiere obtener la mayor plusvalía posible pagando lo mínimo necesario para la reproducción de la fuerza de trabajo, mientras que los trabajadores aspiran a disminuir el tiempo de trabajo para disponer más tiempo para el fomento del descanso y dedicación a la familia, para la formación cultural y deportiva, para el ocio, etc.

 

2.- La utilización del miedo por el estado, las empresas y sindicatos para quebrar la voluntad de lucha obrera.

Las ideas generales de los principales estudiosos de los comportamientos humanos consideran que las clases dominantes, en los diferentes modos de producción por los que han atravesado históricamente las formaciones sociales, han gravado con marca de hierro en las mentes humanas conductas que aspiran y buscan la seguridad.

Estas actitudes humanas tienen como eje vital la obediencia al Estado o al empresario de turno ya que mientras obedezco me siento tranquilo, protegido y seguro, aunque me estén enviando al matadero; mi obediencia me lleva a ser políticamente correcto y aceptable ante el poder político y económico que me exigen que no cometa errores ni los defraude porque siempre tengo sobre mí la espada de Damocles que me amenaza con ser castigado penalmente o despedido de la empresa. La obediencia me produce calma, tranquilidad y sosiego, aunque camine hacia un infierno seguro y concreto en más o menos plazo de tiempo.

En este orden de cosas, no sólo el Estado y el empresario roban nuestra voluntad y nos conducen a la obediencia; también contribuyen a ello otros elementos que colaboran en esta misión de pacificación social; conviene señalar el papel que prestan a la dirección de la empresa algunos sindicatos para que la extracción de la plusvalía sea la mayor posible en un ambiente de tranquilidad social. En casos concretos muy conocidos, la penetración inicial del sindicato se consigue con las promesas y ofrecimientos en períodos electorales sindicales con los que se quieren ganar las simpatías de los trabajadores. Posteriormente, los compromisos se incumplen con la justificación de no provocar alteraciones que perjudiquen al empresario y le lleven al despido de trabajadores, y al posible cierre de la empresa.

En esta línea de acción, conocemos como el líder de un sindicato de la zona territorial en donde está enclavada la empresa de referencia, para justificar la política sindical de inmovilidad y de paz social, en reuniones con los trabajadores narra ejemplos de otras instalaciones industriales que se han cerrado a consecuencia de las luchas obreras por la mejora de las condiciones ambientales. Clara invitación a que no deben comenzar ninguna movilización dado el peligro de que el empresario detenga las actividades y vayan todos a la calle. 

El líder sindical utilizó subrepticiamente el miedo dado que es un elemento fundamental que marca nuestra existencia, miedo a la muerte, miedo a la falta de trabajo, miedo a las enfermedades, a la inseguridad, miedo a la marginación, miedo a la pobreza, miedo a perder la vivienda, miedo a la violencia.  El miedo marca nuestras opiniones y en general, toda nuestra vida. Una autentica oleada de miedos se expanden por el cuerpo individual y social. Sin embargo, el miedo desaparece en momentos importantes de la historia de la clase obrera. Estos detalles han sucedido en recientes reuniones con representantes de la empresa, donde algunos trabajadores rompiendo la obediencia debida han mostrado poca confianza y discrepancias con las informaciones recibidas y han hecho constar la necesidad de la mejora de las condiciones ambientales de trabajo ante la presunta sospecha de que las informaciones que reciben lo que pretenden es la de alargar el tiempo para realizar las inversiones necesarias.  

Con todo lo anterior se alimenta la competencia fratricida y la división del movimiento obrero dando a las a que algunos de los trabajadores que se identifican con las ideas del explotador y opresor se opongan a las de sus propios compañeros de trabajo; se facilita que se asuman las ideas y comportamientos de los explotadores retrasando y entorpeciendo los avances en las mejoras de las condiciones laborales. Nuevamente, la división en el mundo del trabajo sale a relucir: suele ser frecuente que si los pocos quieren disfrutar de las cosas buenas los muchos prefieren obedecer.

3.- La imposición de la obediencia

Los dueños de los medios de producción pueden imponer la obediencia por la fuerza, pero también por otros mecanismos para darle más consistencia, por el dinero, la gratitud económica, etc. No obstante, la historia antigua y la más reciente pone de manifiesto la reacción de las clases ricas en momentos en que su posición social queda en peligro; sobre todo cuando la minoría dueña de los medios de producción no pueden mantener la obediencia de los muchos porque se han rebelado. La clase dominante con apoyo de las fuerzas represivas del Estado recurre a la represión salvaje y criminal, sobre todo cuando la propiedad privada de los medios de producción está en peligro y puede ser transformada en propiedad social.

El desarrollo capitalista que se está imponiendo en Extremadura, siguiendo las directrices políticas y económicas de la UE, al servicio de los intereses de las grandes multinacionales, en la que colabora administrativamente la Junta de Extremadura, será a costa de un mayor incremento de la explotación salarial y de los recursos naturales del pueblo extremeño. La mejor prueba práctica se puede observar con lo que está pasando en los diferentes sectores laborales: campo, industria, hostelería, minas, etc. Esta explotación bestial va acompañada de una acumulación y concentración del capital en pocas manos, son pocos los que se enriquecen de forma acelerada.

A la par que las grandes empresas se automatizan, reduciendo el número de empleados, aumentando sus ganancias sin nuevas inversiones modernas que incrementen y faciliten la calidad del trabajo; contratan con salarios bajos y duras condiciones laborales que en muchas ocasiones suelen superar las establecidas por las mismas leyes burguesas; en este mar en el que navega a toda vela el enriquecimiento y la concentración del capital de las oligarquías locales, y nacionales dominantes naufragan los trabajadores arrollados y abocados por este tremendo oleaje. En la clase obrera se multiplican las circunstancias negativas que afectan a la mente y al cuerpo, que niegan la salud y provocan situaciones de angustia, incertidumbre y ansiedad.

Ante esto no queda otra salida que la organización, la participación y la movilización en nuestro ámbito determinado para aportar nuestro granito de arena a la construcción de un poder obrero y popular capaz de enfrentar a la irracionalidad del capital.

 

domingo, 25 de septiembre de 2022

En solidaridad con los agricultores que luchan por unos precios dignos de los productos agrícolas




El campesinado extremeño del norte de Cáceres está movilizándose porque los precios que reciben no cubren los gastos que requieren sus producciones. Especialmente castigado ha sido el sector del olivar, que en los últimos años está viendo como el precio que reciben por las aceitunas no responden ni mucho menos a los gastos de la explotación, y a la obtención de unos mínimos ingresos.

1º En Extremadura la producción de aceite de oliva, la vendimia, las frutas y hortalizas, junto a las producciones del sector agroganadero constituyen un componente importante de la vida en el mundo rural y de las exportaciones fuera de la comunidad extremeña. Dada la importancia de la producción agrícola el campesinado extremeño debería tener una participación importante para poder controlar los precios de sus productos, superando la intervención de intermediarios y poder de las multinacionales para imponer precios producción agrícola. Pero en el capitalismo ocurre todo lo contrario.

2º Esta situación de precios bajos se viene repitiendo desde hace muchos años frente a las enormes ganancias de las grandes empresas intermediarias asociadas a la distribución y comercialización que están controlando los mercados imponiendo costes de elementos parar los cultivos muy elevados y, por otro lado, pagando bajos precios a los productores agrícolas.

3.- En medio de este proceso hay una burguesía agraria con una actitud contradictoria; por un lado, anima e interviene en las protestas, y por otro, se aprovecha de estos precios agrícolas que arruinan a los pequeños agricultores comprando e incrementando la tierra en sus manos.

4.- Al igual que otros compañeros del territorio español proponemos que para acabar con estas mafias hay que proceder a “la nacionalización de las grandes empresas transformadoras y comercializadoras para asumir los procesos de producción, distribución y comercialización del producto y poniéndolos bajo la gestión y control popular”.

5.- Denunciamos la actitud de la Junta de Extremadura, del Estado español y la UE que, como representantes de los intereses de la oligarquía, están impulsado unas políticas que llevan al hundimiento de los precios y a la importación de diferentes producciones agrarias de terceros países, en perjuicio de los agricultores españoles, y en particular de los extremeños.

 

6.- Los agricultores no deben olvidar que para defenderse de los grandes monopolios que los saquean necesitan la unidad con los trabajadores del campo. En este orden de cosas, consideramos que las reivindicaciones de unos precios justos no se pueden disociar de las luchas por unos jornales justos para la clase obrera agrícola.

7.- Reclamamos la necesidad de una Reforma Agraria y que las tierras ociosas en manos de bancos, fondos buitres y terratenientes se pongan a disposición de las trabajadoras en paro de nuestros pueblos, primando la diversificación productiva y la producción ecológica por encima de la agroindustria que envenena el medio ambiente. Así como, una distribución de los fondos de la PAC, para los verdaderos productores agrícolas.: