viernes, 1 de julio de 2022

Denuncia de las condiciones ambientales en centros de trabajo

 

"UNA EXTREMADURA DIGNA y el PSLF denuncian las condiciones ambientales en algunos centros de trabajo de la región y exige a la Junta de Extremadura de que disponga de más inspectores de trabajo para el control y vigilancia de la salud de trabajadores y trabajadoras, al objeto de que los beneficios mercantiles no se antepongan a la salud de los seres humanos.

 

El estado económico de nuestra región determina que la clase obrera tenga que aguantarse y sufrir situaciones laborales que en otras condiciones no soportaría.

 

El hecho de que haya serias dificultades para encontrar un trabajo que asegure el presente y un futuro laboral determina que la explotación salarial tenga unos límites bastantes amplios y se acepten condiciones laborales que en otros lugares y en otras circunstancias no se aceptarían.

 

No obstante, la enorme escalada de los precios está provocando que en algunos sectores laborales de nuestra región comiencen a darse movilizaciones reclamando unos derechos salariales y laborales que permitan hacer frente a la inflación y evitar el continuo empobrecimiento de la mayoría de la población trabajadora.

 

La influencia económica y política de ciertas empresas a consecuencia del precario desarrollo económico de nuestra región es un elemento que obliga a la clase obrera extremeña a soportar unas rigideces laborales que en otros casos serían difícilmente aceptables.

 

La agudización de la lucha de clases para mejorar las tasas de ganancias e incrementar la obtención de la plusvalía del trabajo es algo que está sucediendo en el mundo del trabajo, como ocurre en algunas empresas de Tierra de Barros.

 

Así, hemos recibido información sobre las condiciones ambientales en las que se mueven los trabajadores de una empresa de Distribución y Comercialización de Envases de Vidrio, localizada en Villafranca de los Barros.

 

Según la información recibida, a pesar de la confianza puesta en la empresa en cuanto a la subsanación de las condiciones ambientales sigue habiendo bastante polvo y partículas en suspensión en todos los interiores de las instalaciones de la empresa; hay que tener en cuenta que unas condiciones ambientales de estas características determinan altas probabilidades de que provoquen irritaciones en diversas partes del cuerpo e influyan negativamente en su salud.

 

Algunos trabajadores han confiado en las explicaciones que desde hace tiempo se vienen dando por parte de la empresa acerca de la introducción de mecanismos para eliminar o reducir notablemente las impurificaciones en el estado del aire que respiran. Sin embargo, hay una decepción respecto a las ambiguas promesas que se transmiten desde la dirección, lo que no evita según parece el crecimiento del malestar, ya que no se realizan o son pocos los avances que se dan en el sentido indicado.

 

Algunos trabajadores, tampoco entienden la poca preocupación y sensibilidad por parte de los dirigentes de la empresa para mejorar sus condiciones laborales, no sólo en la materia a las que nos estamos refiriendo sino en otras cuestiones que deberían considerarse con especial mimo por la importancia de esta empresa en el funcionamiento general de Barbosa. Hay que tener en cuenta que hay una interdependencia entre las factorías que se complementan y la mayor, por decirlo de algún modo, tiene una dependencia directa de esta recuperadora de vidrio.

 

 

La poca consideración de la empresa hacia estos trabajadores se extiende a otros aspectos de carácter económico, ya que no tienen criterios que valoren adecuadamente el conjunto de los riesgos laborales que entrañan el trabajo y las condiciones en las que lo realizan, bien sean de peligrosidad, o de toxicidad, y aunque algunos de estos pluses no estén recogidos formalmente en el convenio sí debieran tenerse en cuenta para garantizar las compensaciones económicas de los riesgos asociados a sus actividades.

 

Nos resulta extraño que las personas que trabajan en esta empresa, por la importancia que tiene para el funcionamiento general de la producción, no estén mejor considerados por sus dirigentes con mejores condiciones laborales tanto en salarios como en otras particularidades, como las ambientales en las que ejecutan sus trabajos.

 

En todo caso, contando con el apoyo y la voluntad de quienes sufren las consecuencias de esas condiciones laborales, estamos considerando los trámites para denunciar esta situación concreta a la Inspección de Trabajo para que tome las medidas oportunas y obligue a la empresa a realizar las acciones necesarias para que las condiciones ambientales sean las adecuadas para la realización de las tareas de trabajadores/as.

 

 

sábado, 25 de junio de 2022

El convenio del campo y el vaciamiento del mundo rural

 

1.- Introducción.

La actitud de los sindicatos de su majestad y las patronales agrarias generan las condiciones para vaciar el mundo rural, para que la gente se vaya de los pueblos y para que los monopolios y las grandes empresas controlen la tierra necesaria para la producción agrícola y ganadera, y en general, el control de los alimentos.

La clase obrera agrícola tiene que reaccionar contra este convenio que viene a ser un nuevo engaño pues la inflación supera todas las previsiones salariales recogidas en el acuerdo, y además, están limitadas sus posibilidades de revisión salarial.

Este acuerdo, tampoco va a resolver los problemas de la pequeña burguesía agraria, y menos aún de los pequeños propietarios, sus difíciles condiciones económicas no dependen de los salarios de los jornaleros y jornaleras sino del saqueo a la que están siendo sometidos por las grandes multinacionales y las grandes superficies.

El único mecanismo para darle la vuelta al vaciamiento de nuestros pueblos es cambiando las estructuras económicas y políticas con gobiernos que defiendan los intereses de quienes vivimos en el mundo rural.

La unión política y social de la clase obrera y de los sectores de la pequeña burguesía regional es la única garantía para generar fuerzas con las que enfrentarnos a quienes nos estafan con los precios de los insumos, luz, combustibles, maquinarias, abonos, semillas, alimentos, etc. y a su vez, cierran el círculo vicioso con los ridículos precios de los productos agrícolas y ganaderos que nos compran.

 

2.- La negociación del convenio. El Pacto social y de la precariedad.

Ayer viernes, 24 de junio, se firmó el convenio colectivo del campo en Badajoz.  Con este acuerdo laboral los sindicatos de su majestad y las organizaciones patronales han firmado lo que podemos considerar como el Pacto de la Paz Social y de la Precariedad.

Las movilizaciones de los jornaleros agrícolas convocadas por CCOO y UGT tuvieron un seguimiento muy importante, con un impacto en la opinión pública y una toma de conciencia entre los jornaleros y jornaleras que daba fuerzas y ponía de relieve la importancia de las luchas obreras. Conviene destacar el trabajo realizado por activistas del sindicato 25 de Marzo informando y movilizando a la defensa de derechos laborales.

La reivindicación principal de aquellos se centraba en la exigencia de que les pagaran el salario mínimo interprofesional, unos 51,47 euros al día, a lo que muchos patronos agrícolas especialmente los más poderosos se negaban; en algunas fincas los emolumentos diarios no alcanzaban al SMI y en otros cobraban menos de 42 euros.

Los grandes perceptores de las ayudas que vienen de la Unión Europea reaccionaron inmediatamente a este movimiento invocando en la nocturnidad la presencia del jefe del ejecutivo regional confiando en que con su perseverancia y buen hacer interclasista apagara un incendio que se les podía escapar de las manos. La intervención no se hizo esperar y en la noche del primer día de huelga tranquilizó las inquietudes de los dirigentes de la contienda.

Con toda la celeridad del mundo el presidente de la Junta hizo una llamada de atención a sindicatos y organizaciones patronales para suspender la inactividad laboral. La burguesía propietaria de las tierras y empresas de frutas no podía permitir ni un día más la rebelión y tenía que frenar como fuera la extensión de la movilización obrera. No se podía quebrar por más tiempo la paz social, y mucho menos recobrar la memoria de antiguas disputas entre obreros y propietarios en el campo extremeño.

La mediación del inquilino de la plaza del rastro acabó con la huelga. Al día siguiente los jornaleros y jornaleras volvieron a los tajos para seguir con las tareas de generación de plusvalías. Los empresarios del sector estaban tranquilos porque las pérdidas habían sido mínimas y aplaudían la sensatez de los sindicatos de la monarquía y laureaban al presidente de la Junta que con su simbólica intercesión había desbaratado la huelga y defendido los intereses del sector.

 

3.- La actitud de algunos líderes agrarios

En los días previos a la huelga, algunos líderes de las organizaciones agrarias habían calentado el ambiente, ensañándose con dureza en sus exposiciones públicas contra las reclamaciones de la clase obrera agrícola para que en el convenio se reconozca el salario base de mil euros, algo que estaba ya aprobado por decreto gubernamental.

Las encolerizadas declaraciones de miembros de las patronales agrarias contra las justas exigencias obreras eran frecuentes en la prensa regional y en las redes sociales. El líder de la Unión y unos días antes el de Aseprex, daban rienda en sus afirmaciones públicas a lo más profundo de sus rancias consideraciones ideológicas y en buena lógica a sus sentimientos, venían a considerar que los obreros están muy bien pagados y pueden vivir muy bien ya que en los pueblos se les ve disfrutar de la vida.

Los desatinos de estos personajes del campo extremeño muestran que grupos de la pequeña burguesía extremeña todavía se mantienen anclados con enorme garra a valores reaccionarios característicos de una España tradicionalista y feudal. El desprecio a la fuerza de trabajo aparece cuando se atreven a realizar comparativas de los salarios de los trabajadores y trabajadoras con otras profesiones. Así, manifiestan que no entienden ni aceptan que un jornalero quiera cobrar 1.100 o 1.200 euros que es lo que cobra un médico, pues para ellos, el médico está en la escala social por encima del obrero.

 

4.- La Concentración y Centralización del capital agrario.

Este grupo social de pequeños propietarios debe entender que los culpables de sus problemas económicos no son los asalariados ni las asalariadas. Tienen que dejar de culpabilizar de su estado económico a otros sectores de la población que comparten su existencia cotidiana con ellos en aspectos vitales como la educación, la sanidad, la carestía de la vida, etc. Los verdaderos culpables de su situación son las grandes multinacionales y las grandes superficies que les roban con la venta de los insumos que necesitan a precios elevadísimos y les compran sus producciones a precios de miseria.

El capitalismo no se detiene en un proceso continuo de concentración y centralización de la tierra. En los diferentes periodos históricos con mayor o menor rapidez, con crisis más o menos intensas, según las circunstancias de ese momento, los grandes latifundistas y las grandes empresas van arruinando a los pequeños arrebatándoles sus tierras y arrojándolos al mercado de trabajo como proletarios que para ganarse la vida deben vender su fuerza de trabajo.

Este camino va acelerado en Extremadura, y en poco tiempo las Multinacionales y los fondos de inversión controlarán la mayor parte de la tierra productiva con una intensiva producción de alimentos a base de alta tecnología y maquinarias automatizadas, con poca mano de obra. La producción y distribución de los productos agrícolas y ganaderos serán un factor definitivo para el control imperialista de la sociedad extremeña.

 

5.- Algunas ideas sobre el convenio firmado.

Unas primeras impresiones respecto al convenio firmado proceden de la satisfacción que muestran las patronales agrarias. Aún no conocemos todos los detalles en profundidad, pero los primeros conocimientos del acuerdo nos hacen entender la satisfacción que muestran aquellas:

Los salarios serán de mil euros que es el salario mínimo legalmente establecido por el gobierno y que los patronos se negaban a pagar; se mantienen los pluses, entre ellos los de transporte, toxicidad y nocturnidad. Estos pluses deben ser exigidos por los trabajadores y trabajadoras agrícolas pues sólo algunos de ellos y en raras excepciones se pagan por los propietarios.

La duración del convenio será de tres años, sin revisión salarial, hasta el 31 de diciembre de 2024; algo insólito que los sindicatos hayan aceptado esta cláusula pues estamos viendo como la inflación, la subida de los precios, lleva una carrera vertiginosa que no tiene fin. Mantener un convenio con unos salarios determinados durante un tiempo de tres años sin revisión salarial es un proyectil en contra de la clase obrera. El artículo 4 del acuerdo así lo establece. En el segundo párrafo se hace referencia a que en el caso de que se produjeran cambios en la legislación se llevarán a la reunión de la Comisión Negociadora para estudiar y revisar la situación. Hay que tener en cuenta que esta comisión a partes iguales de sindicalistas y patronos debe tomar sus decisiones por unanimidad.

También, se detraen los minutos del bocadillo, es decir que las horas que permanece el obrero en el tajo será de 6,45 minutos, es decir, unos 15 minutos más que hay que añadir a las 6,30 horas de trabajo. Los 15 minutos se considerarán dentro del horario cuando la jornada sea superior a las 6,5 horas. Es decir, como son 39 horas semanales; 6,5 horas/día durante 6 días de la semana. Si por cualquier circunstancia se quieren distribuir esas 39 horas en 4 o 5 días de trabajo, lógicamente se superan las 6,5 horas de trabajo diario, sólo en este caso los 15 minutos se consideran en la jornada de trabajo.

La aprobación del convenio no tiene carácter retroactivo desde el primero de enero que es como estaba acordado inicialmente, sino que se empezará a aplicar en el momento de la aprobación.

Lo que está claro es que este nuevo convenio genera enormes dudas respecto al comportamiento de los sindicatos al no consultar a los trabajadores y trabajadoras los diferentes artículos del convenio antes de aprobarlo y firmarlo. Desde nuestro punto de vista consideramos que una asamblea de trabajadores no hubiera aceptado este convenio. Una vez más se abre la lucha contra las instituciones oficiales del régimen, y para derribar la precariedad laboral y la explotación salarial de las clases dominantes.

 

 

 

 

 

miércoles, 22 de junio de 2022

Algo comienza a cambiar en el panorama capitalista

 


El impacto de las medidas que está tomando el imperialismo yanqui y la OTAN contra Rusia se están volviendo contra los países europeos. Las subidas de los precios de los productos y los recortes de importaciones y exportaciones están perjudicando notablemente a los trabajadores y trabajadoras, agricultores, industriales, etc.

Los precios de algunos productos como es el caso de la electricidad, el gas y el petróleo no son controlables por el gobierno a pesar de las autorizaciones a España y Portugal por la Unión europea para que puedan establecer unos precios inferiores al margen del resto de países europeos. Sin embargo, esto no llega a la realidad económica pues como ya ha señalado la ministra de Transición Energética y el Reto Demográfico no es posible controlar el precio del gas debido a la influencia de factores atmosféricos como el calor.

Los problemas económicos se alargan, afectando cada vez a más sectores de la burguesía que no pueden producir ni incluso realizar el valor de los bienes y servicios. Solo algunas fracciones de la oligarquía están enriqueciéndose aún más de lo que ya están especulando con precios con los que saquean a la población. Hablemos de las grandes petroleras y empresas de hidrocarburos, eléctricas, entidades bancarias que en plena conjunción hunden en la miseria a toda clase de trabajadores, autónomos y pequeñas empresas regionales que van de mal en peor.

En el caso de las personas y familias que reciben ayudas sociales las cosas se complican mucho más pues las cantidades que perciben son irrisorias e incapaces de hacer frente a las necesidades de la vida. Para sacarlos del pozo de la precariedad es urgente que el Estado y los gobiernos regionales actualicen las ayudas sociales con cantidades que permitan compensar todas las subidas de precios y combatan la pobreza y la exclusión social.

Además, las burocracias y obstáculos administrativos que hay que superar para que los diferentes aparatos del Estado concedan ciertas ayudas sociales como el Ingreso Mínimo Vital o la renta extremeña garantizada (renta básica extremeña) son tales, que determinan que muy pocas familias en situación de pobreza puedan acceder a ellas.

Las administraciones públicas tienen en cuenta para la concesión del IMV y la renta de extremeña garantizada los ingresos que perciben las personas o unidades familiares, sin tener en cuenta que no es lo que entra sino lo que sale, es decir, que no basta con valorar los ingresos que se tienen sino que hay que considerar los gastos que de manera obligada hay que realizar para vivir, como pagar alquiler de la vivienda, alimentación, medicinas, luz, agua, gas, hipotecas, materiales escolares, etc..

Tal y como están exigiendo movimientos sociales, entre ellos los de pensionistas como la COESPE, es preciso que el Estado Español y el conjunto de las administraciones autonómicas actualicen todo el conjunto de las ayudas sociales, subsidios, prestaciones no contributivas, pensiones de diferentes características, para que no estén por debajo del umbral de la pobreza, de acuerdo a lo que exige una vida digna y tal y como lo establecen los convenios europeos firmados por el gobierno español de cantidades nunca inferiores a los 1200 euros.

Este estado de cosas no cambia las políticas del gobierno central, el denominado “más progresista de la historia”, ni tampoco las del gobierno del PSOE extremeño. Ahora, ante la agudización de la situción económica se tomarán algunas medidas para dar muestras de sensibilidad social pero que no alcanzan a cambiar nada, sólo actos propagandísticos para engañar y distraer a la población que se diluirán con el paso del tiempo.

Las políticas privatizadoras al servicio de las pocas familias que controlan el dinero y la riqueza del país van a seguir. Así, la “ley de equidad, universalidad y cohesión del Sistema Nacional de Salud” mantiene las normas privatizadoras pero introduciéndolas en la propia Ley General de Sanidad en su artículo 47, y conservando plenamente el artículo 67 que mantiene la atención primaria a traves de hospitales privados, etc..

La aprobación de la segunda reforma de las pensiones pone cantidades enormes de dinero procedente de las cotizaciones sociales en manos de las entidades bancarias y fondos de inversión que crearán más desigualdades sociales entre los pensionistas.

El gobierno de Pedro Sánchez va a seguir promocionando activamente con muchos millones de euros a las empresas de matanzas humanas tal y como les exigen los mandos imperialistas norteamericanos y la OTAN. Estos se van a reunir en Madrid a finales de junio para reorganizar todas sus estrategias y materiales armamentísticos de destrucción masiva.

 La guerra es el mecanismo para salir de las crisis que siempre han manejado y  manejan las grandes potencias capitalistas, ahora los EE.UU, gracias a potenciar su industria militar y extender los mercados para la venta de gas y petróleo, y en general para hacer buenos negocios. En la reorganización de los ejércitos y fuerzas militares se van a emplear miles de millones de euros que se van a detraer de la producción de bienes y servicios con la consiguiente repercusión en la vida de la inmensa mayoría de la población europea y mundial.

La población de países occidentales como Italia y Alemania comienzan a dar muestras de disconformidad con todo lo que está pasando. La gente sale a la calle para protestar contra la inflación generalizada provocada por las decisiones de los dirigentes políticos obsesionados con cumplir y seguir los pasos que les marcan los neonazis de la OTAN y del poder imperialista norteamericano. La muy probable declaración del estado de emergencia en Italia por la inflación y el alto desempleo comienza a sobrevolar las cabezas de los políticos que ponen en duda el seguimiento de las estrategias de la OTAN, herramienta para la guerra al servicio de los norteamericanos.

 

 

 

 

lunes, 20 de junio de 2022

Golpe de mano contra las pensiones públicas

 

El gobierno de Coalición con aprobación de los planes privados de empresas da un golpe de mano a las pensiones públicas y las pone en manos de los bancos, fondos de inversión y mutuas.

 

El 9 de junio el Congreso de los Diputados aprobó la ley de Impulso a los Planes de Pensiones de Empleo que viene a ser la segunda parte de la reforma de las pensiones.

La Ley se aprobó sin la más mínima publicidad en los medios de comunicación, con urgencia y aprovechando que toda la atención pública estaba centrada en los problemas gasísticos con Argelia.

La Ley aprobada con la participación mayoritaria de los votos de los diputados de los partidos que integran el gobierno de coalición, salvo unas 20 excepciones, es una de las leyes más regresiva contra la clase trabajadora, que tendrá un impacto muy negativo a largo plazo sobre la sociedad española; viene a ser una dura contrarreforma de las pensiones.

Como siempre la Ley se justifica en que no hay dinero para mantener las pensiones públicas, lo cual es una mentira como muchos expertos han demostrado y ponen de manifiesto.

Como siempre para venderlo a la opinión pública se siguen los mecanismos de los presagios autocumplidos: que consisten en que al no aportar dinero para una actividad pública esa actividad es un fracaso, no funciona, y hay que cerrarla o cambiarla.

En síntesis, la ley contempla:

1.- que en los convenios sectoriales de empresa se acordará de manera obligatoria, por ley, el desvío de unos porcentajes de las cotizaciones sociales de los trabajadores y trabajadoras hacía unos fondos privados de pensiones que serán controlados por Bancos, Fondos de inversión y Mutuas.

Estas entidades especularán y manejarán libremente estas cantidades de dinero procedentes de las cotizaciones sociales en los mercados de valores. El Estado no garantizará este dinero en caso de que por cualquier circunstancia se evapore en los negocios inversionistas, como muy bien se establece en el artículo 52.2 de la reciente ley aprobada. Es decir, el Estado no se hace responsable de que tengan una rentabilidad económica o de que desaparezcan, no garantiza su uso ni su destino.

La COESPE ya ha anunciado que seguirá luchando contra esta ley, y considera de un verdadero escándalo las cantidades que pueden ir destinadas a los fondos privados de pensiones que serán de unos 14.000 millones de euros cada año.

2.- Los trabajadores y trabajadoras que no tengan convenios sectoriales que por lo general son los que tienen ingresos más débiles no participarán de estos fondos de pensiones y tendrán la pensión que les corresponda que lógicamente será de miseria al verse muy disminuida la Bolsa Común de la Seguridad Social por la extracción del porcentaje de las cotizaciones de los trabajadores y trabajadoras procedentes de los convenios sectoriales.

3.- Seguirán existiendo los fondos de pensiones privados de carácter voluntario como hasta ahora. Estos fondos de pensiones no han tenido una aceptación generalizada por el mundo del trabajo, pero se seguirán manteniendo para el que quiera.

 El sistema de reparto que funciona como la bolsa común al que van a parar todas las cotizaciones sociales y  garantiza las pensiones para el conjunto de la población se va al garate. El sistema de capitalización aparece en escena y se cuela por el hueco aprobado por el gobierno de coalición PSOE-UP.  El sistema de capitalización conduce a un aumento de las desigualdades sociales puesto que tendrán buenas pensiones los trabajadores que ganen más y los que tengan ocupaciones de menos ingresos percibirán pensiones menores.

Este sistema está promovido por la Unión Europea que como organización al servicio de las clases dirigentes ordena sus directivas a los países que la integran con el objetivo de generar buenos beneficios a los grandes monopolios y fondos de inversión.

Las experiencias del sistema de capitalización nos llegan después de que fue introducido por el gobierno de Pinochet y extendidas a gran parte de los países latinoamericanos en un momento en el que las ideas liberales de Reagan y Thatcher atacaban a la clase obrera, refrendadas por las teorías económicas de los Chicagos Boys. Después de decenas de años las pensiones en Chile son de miserias y se suceden frecuentemente movilizaciones obreras para tratar de modificar el sistema.

Nuevamente las clases trabajadoras tendrán que movilizarse para cambiar unas leyes que las dividen, fragmentando su unidad y su fuerza, y generando un incremento de las desigualdades sociales.

 

 

sábado, 18 de junio de 2022

El saqueo a manos llenas del salario de la población (el insurgente.org)

 

En algunos países europeos aparecen con fuerza movilizaciones populares contra los gobiernos que no ponen remedio a la subida imparable de los precios y al empobrecimiento continuado por la incapacidad de los salarios de responder a la inflación galopante. 

En el caso español, el saqueo de los salarios de la población no para. Tantos el gobierno como las grandes empresas facilitan artificialmente la subida de los carburantes y de otros productos que teóricamente no tienen ninguna explicación, el caso es aprovechar estos momentos en los que la guerra de Ucrania acapara todas las posibles justificaciones del encarecimiento de la vida.

Como señalan los compañeros del Insurgente de esta manera las grandes empresas se aseguran una super ganancia, incluso triplicando beneficios con respecto al ejercicio anterior, mientras que el gobierno central aumenta exponencialmente su recaudación vía impuestos proporcionales a un precio que no deja de subir.

En el caso del estado español es una barbaridad lo que están haciendo, robando a la cara a millones de trabajadores sus sueldos, y depauperando a gran velocidad a las familias trabajadoras con el silencio de los sindicatos, todos a sueldo del mismo bote.

Mientras tanto, pretenden lavarse la cara con una limosna de los 20 céntimos por litro que no es más que la devolución de una parte de lo que nos están robando subiendo el precio de forma artificial.

Para muchas personas que por razones de trabajo están obligados a moverse en coche particular los salarios se superan y no se espera respuesta organizada en la calle, sin duda llegará un momento en que los desplazamientos se transformarán en un privilegio de clases medias y altas.

(El insurgente.org)

 

El individualismo enemigo de la unidad de la clase obrera

 


Hay empresas que en algunos centros de trabajo consienten que sus trabajadores se desenvuelvan en unas condiciones laborales totalmente insufribles y esclavistas, de tal modo que desempeñan su actividad en un ambiente de nubes de polvo y humedad; partículas que obstruyen los poros de la epidermis, producen irritaciones en los ojos y atacan a los pulmones, acelerando una posible pérdida de la calidad de vida.

El esclavismo no es una cuestión que atañe sólo a siglos pasados, está presente en nuestros días y se manifiesta de muchas maneras, en la actualidad al igual que en el siglo XV, el objetivo que determina sus movimientos siempre es el mismo: la acumulación de capital.

A muchos dirigentes empresariales les preocupan poco las condiciones laborales de sus trabajadores, lo que les interesa nada más es que produzcan la mayor plusvalía posible.

Estos capitalistas dejan sus negocios en manos de quienes desempeñan la función de guardianes de la fuerza de trabajo; son centinelas que no se preocupan por otra cosa que no sea la eficacia de los procesos productivos; su aspiración es la de presentar al jefe una buena hoja de servicios; los buenos resultados del negocio es el máximo interés de estos protectores, a quienes preocupan bien poco las condiciones laborales en las que se realizan los trabajos.

El motivo fundamental para que estas situaciones ocurran es que clase obrera lo permita, lo que suele ocurrir por miedo a la pérdida del puesto de trabajo. La espada de Damocles aparece sobre sus cabezas ante el mínimo intento reivindicativo. La solución a todo esto, es la unidad colectiva de la clase obrera y la conciencia de clase; el individualismo no conduce a nada; sólo siendo un ÚNICO SUJETO ante la clase dominante se pueden conseguir derechos laborales.

jueves, 16 de junio de 2022

Contra el fascismo que crece como la hierba en Extremadura, en estos duros tiempos de calor

 

Lo que lleva ocurriendo en el campo, en la región extremeña, durante estos últimos años, es una ofensiva terrible de las patronales agrarias contra las condiciones de vida de los jornaleros y jornaleras. El objetivo de esta acometida es la eliminación de derechos conseguidos durante muchos años de luchas. En la actualidad, las organizaciones patronales tratan de volver hacia tiempos pasados e imponer jornadas con más horas de trabajo y salarios por debajo del salario mínimo interprofesional.

Los sindicatos CCOO y UGT que actúan en representación de la clase obrera agrícola en la negociación de un convenio colectivo que lleva ya varios años aparcado, no les ha quedado más refugio que convocar una huelga durante tres días ante las propuestas de una patronal reaccionaria y caciquil; no haber reaccionado a estas impresentables proposiciones hubiera significado la desaparición completa de estos dos sindicatos en el panorama sindical agrario extremeño.

La convocatoria de huelga se realiza en un momento en que urge la recogida de la fruta ante la rápida maduración que desatan las altas temperaturas y el perjuicio que acarrearía el retraso a los propietarios de las grandes empresas hortofrutícolas. La huelga es el arma que tiene la clase obrera para la defensa de sus intereses, su objetivo es conseguir buenas condiciones laborales. Los propietarios de los medios de producción tienen el poder que les da su posición económica en la empresa como dueños de las condiciones de trabajo y su objetivo es la obtención del beneficio. Es la lucha de clases, motor de la historia de la humanidad.

Los grandes capitalistas también consiguen implicar en reacción ante la huelga a sectores sociales, que en muchos casos concretos son pequeños propietarios que están endeudados, con muchos problemas económicos y próximos a la ruina, que siguen sin rechistar, ni la más mínima duda, las directrices que les marca el capital agrario. Para la conciencia de este grupo social los jornaleros y jornaleras son sus enemigos a batir.

Algunos elementos de esta cofradía populista, disfrazados con trajes de pensamientos e ideas pequeña burguesa, vienen a representar lo más puro y la esencia del fascismo. La naturaleza cultural que les orienta y les gobierna no es otra que la voluntad de resolver los problemas causados por las dinámicas del capitalismo con la eliminación de un plumazo de quienes ellos consideran que crean estos problemas.  Por ahora, el interés resolutivo sólo es teórico, en otros momentos de la historia fue práctico repleto de la violencia física, 

Las manifestaciones públicas de estos individuos derraman a borbotones ideas que nos parecen que no tienen sentido y son chapuceras, pero nos equivocamos, son mensajes que calan en la conciencia social de amplios grupos de la población envolviéndolos en la más completa oscuridad mental.

Los dueños de la propiedad sentados tranquilamente, disfrutando del aire acondicionado y saboreando una buena copa de wiski, observan como sus perros ladran y organizan el silencio y el miedo que inmoviliza y ata a los contrarios a su clase.

El fascismo es una ideología cuyo núcleo fundamental es el desprecio y el odio a la clase obrera y a quienes política y socialmente la representan. El fascismo gana terreno en la sociedad extremeña. El fascismo es la forma política que utiliza el capitalismo cuando las cosas le van mal, señalando la buena vida que llevan los obreros y lo bien pagados que están.

Los oportunistas que se ponen el traje azul de falsos defensores de los agricultores, de los pequeños propietarios, para criticar voraz y ofensivamente la lucha que las clases trabajadoras realizan para mejorar sus condiciones de vida, dejan a un lado, no sabemos si es que se olvidan o por interés individual y egoísta, dejan a un lado a quienes realmente los están saqueando y disfrutando de su sudor.

Estos elementos teñidos de azul tienen que descubrir que no son los obreros quienes los están hundiendo y los causantes de los males de su vida. Quienes los arruinan son sus propios amos, los dueños de las grandes empresas hortofrutícolas que les compran los productos al precio que el mercado y ellos buenamente establecen; las grandes multinacionales que les venden los inputs que necesitan para sus producciones a precios elevadísimos (maquinaria, semillas, abonos, insecticidas, combustibles, alimentos, etc.) y luego, les compran lo que ellos producen a precios de ganga; quienes les arruinan son las entidades bancarias que les prestan el dinero a unos intereses que apenas pueden cubrir, y para finalizar, la puntilla se la dan los gobiernos con sus normas y sus leyes, como herramientas al servicio de los poderosos que los arruinan.

La historia seguirá adelante y llegará el momento en el que arrollaremos y arrojaremos a la más cochambrosa basura a todos estos que con tanta fuerza vociferan y arremeten contra los obreros y obreras que luchan contra las injusticias que sus amos, señores feudales de otra época, quieren normalizar y reglamentar.

¡¡¡VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!!!

martes, 14 de junio de 2022

En apoyo a la clase obrera agrícola



Una Extremadura Digna y el PSLF apoyan las movilizaciones por un convenio colectivo digno que los jornaleros y jornaleras agrícolas realizarán los días 16,17 y 18 de junio con una convocatoria de huelga en el campo extremeño.

Desde Una Extremadura Digna y el PSLF apoyamos todas las movilizaciones obreras por los convenios colectivos dignos, como es el caso de las luchas de los jornaleros y jornaleras agrícolas que se oponen a los recortes patronales y a la reducción de derechos conseguidos en muchos años de luchas.

El capitalismo afila sus armas y quiere aprovechar que la desmovilización y poca capacidad de lucha del movimiento obrero le es propicio. En estos años aparece un terreno muy adecuado para llevar adelante una lucha de clases favorable a sus intereses. Nos encontramos con una clase obrera desvertebrada y desideologizada gracias a la intervención de la burguesía y del colaboracionismo de los sindicatos del régimen monárquico (CCOO, UGT).

La clase obrera tiene que reaccionar ante este envite de la patronal agraria y ante el empeoramiento de sus condiciones de vida a consecuencia de la inflación, con la subida de casi el 10 %, del IPC en nuestra región. Estas circunstancias están teniendo una repercusión muy negativa, con recortes notables en los salarios, pensiones y ayudas sociales que producen un empobrecimiento generalizado en una población en donde en casi el 40 % está en niveles por debajo del umbral de la pobreza.

Ante esta situación exigimos que la Junta de Extremadura y él gobierno del estado español tomen medidas destinadas a combatir este crecimiento de la inflación. En este orden de cosas, es necesario el incremento urgente de las ayudas sociales y especialmente, la renta de inserción extremeña, (renta básica extremeña), el incremento de todas las pensiones, del Ingreso Mínimo Vital, pensiones no contributivas, subsidios de desempleo, etc. Ingresos que no pueden quedar debajo de los 1200 euros que actualmente exigen las mareas pensionistas.

 Por otro lado, como ya hemos mencionado nos encontramos con unas patronales de las diferentes actividades productivas envalentonadas por diferentes motivos, económicos, sindicales y políticos. Lo que se avecina con el crecimiento de la derecha y extrema derecha va a suponer en las elecciones andaluzas un golpe definitivo a los partidos reformistas agrupados en torno a Podemos, IU y especialmente, al gobierno de Pedro Sánchez que sólo da muestras de dureza contra las clases trabajadoras.

Un buen ejemplo de esta audacia empresarial, es lo que está sucediendo en el sector agrario en el que las organizaciones patronales agrarias quieren imponer unas condiciones laborales liquidando derechos conseguidos después de muchos años de luchas, que venían recogidos en el convenio colectivo anterior que fue eliminado por la denuncia ante la justicia extremeña de las empresas de Afruex.

Las patronales agrarias no respetan el decreto 152/2022, de 22 de febrero, por el que se fija el salario mínimo interprofesional para 2022. En su artículo 1 se establece claramente la cuantía del salario mínimo interprofesional para cualquiera de las actividades en la agricultura, la industria y los servicios.

En términos generales, la burguesía regional y las multinacionales, dadas las favorables circunstancias señaladas, ven el momento oportuno para mejorar y aumentar los niveles de plusvalía con la imposición de duras condiciones laborales a la clase obrera extremeña, todo ello con la colaboración y el apoyo de las políticas del gobierno regional.

Así, el capitalismo que opera en el territorio extremeño no se va a detener para que crezca el plus valor obtenido del trabajo obrero, siempre con el apoyo del gobiernillo regional, manteniendo y mejorando los mecanismos de explotación y de funcionamiento normativo que lo hagan posible:

Regateando hasta el infinito la firma de convenios colectivos, obstaculizando administrativamente con todo tipo de interferencias para que no se paguen los salarios de los convenios o el salario mínimo interprofesional, obligando a la firma de nóminas en las que aparecen menos horas de las realmente se trabajan, recurriendo a la realización de muchas horas extraordinarias establecidas de antemano como obligatorias y al mismo precio que las ordinarias aunque quiten empleo a otros trabajadores y ahorren a los empresarios cotizaciones a la seguridad social, cuando no se efectúan inversiones que acaben con unas condiciones ambientales deplorables para la salud y la vida de los trabajadores y trabajadoras, cuando se siguen criterios diferentes en el acceso al subsidio agrario o a la renta agraria procedimientos que tienen por objeto fragmentar y dividir a la clase obrera agrícola, el escaqueo empresarial de las asignaciones de todas las peonadas realizadas para evitar cotizaciones a la seguridad social lo que impide el acceso a los subsidios agrarios, etc.

UNA EXTREMADURA DIGNA y el PSLF exigimos a la JUNTA DE EXTREMADURA que con los medios institucionales de los que dispone intervenga para que se cumplan las condiciones laborales, para que en los convenios colectivos los salarios no estén por debajo de lo legalmente establecido. El salario mínimo interprofesional es una referencia legal obligatoria sin subterfugios aprobado por el propio gobierno burgués, al igual que lo son todas las medidas de prevención y riesgos laborales que se refieren a la salud y la vida del trabajador o trabajadora. El gobierno regional tiene que obligar a las direcciones empresariales a que cumplan las condiciones ambientales en los centros de trabajo que respeten y cuiden de la salud de los trabajadores y trabajadoras que en algunos centros de trabajo industriales dejan mucho que desear.