miércoles, 22 de junio de 2022

Algo comienza a cambiar en el panorama capitalista

 


El impacto de las medidas que está tomando el imperialismo yanqui y la OTAN contra Rusia se están volviendo contra los países europeos. Las subidas de los precios de los productos y los recortes de importaciones y exportaciones están perjudicando notablemente a los trabajadores y trabajadoras, agricultores, industriales, etc.

Los precios de algunos productos como es el caso de la electricidad, el gas y el petróleo no son controlables por el gobierno a pesar de las autorizaciones a España y Portugal por la Unión europea para que puedan establecer unos precios inferiores al margen del resto de países europeos. Sin embargo, esto no llega a la realidad económica pues como ya ha señalado la ministra de Transición Energética y el Reto Demográfico no es posible controlar el precio del gas debido a la influencia de factores atmosféricos como el calor.

Los problemas económicos se alargan, afectando cada vez a más sectores de la burguesía que no pueden producir ni incluso realizar el valor de los bienes y servicios. Solo algunas fracciones de la oligarquía están enriqueciéndose aún más de lo que ya están especulando con precios con los que saquean a la población. Hablemos de las grandes petroleras y empresas de hidrocarburos, eléctricas, entidades bancarias que en plena conjunción hunden en la miseria a toda clase de trabajadores, autónomos y pequeñas empresas regionales que van de mal en peor.

En el caso de las personas y familias que reciben ayudas sociales las cosas se complican mucho más pues las cantidades que perciben son irrisorias e incapaces de hacer frente a las necesidades de la vida. Para sacarlos del pozo de la precariedad es urgente que el Estado y los gobiernos regionales actualicen las ayudas sociales con cantidades que permitan compensar todas las subidas de precios y combatan la pobreza y la exclusión social.

Además, las burocracias y obstáculos administrativos que hay que superar para que los diferentes aparatos del Estado concedan ciertas ayudas sociales como el Ingreso Mínimo Vital o la renta extremeña garantizada (renta básica extremeña) son tales, que determinan que muy pocas familias en situación de pobreza puedan acceder a ellas.

Las administraciones públicas tienen en cuenta para la concesión del IMV y la renta de extremeña garantizada los ingresos que perciben las personas o unidades familiares, sin tener en cuenta que no es lo que entra sino lo que sale, es decir, que no basta con valorar los ingresos que se tienen sino que hay que considerar los gastos que de manera obligada hay que realizar para vivir, como pagar alquiler de la vivienda, alimentación, medicinas, luz, agua, gas, hipotecas, materiales escolares, etc..

Tal y como están exigiendo movimientos sociales, entre ellos los de pensionistas como la COESPE, es preciso que el Estado Español y el conjunto de las administraciones autonómicas actualicen todo el conjunto de las ayudas sociales, subsidios, prestaciones no contributivas, pensiones de diferentes características, para que no estén por debajo del umbral de la pobreza, de acuerdo a lo que exige una vida digna y tal y como lo establecen los convenios europeos firmados por el gobierno español de cantidades nunca inferiores a los 1200 euros.

Este estado de cosas no cambia las políticas del gobierno central, el denominado “más progresista de la historia”, ni tampoco las del gobierno del PSOE extremeño. Ahora, ante la agudización de la situción económica se tomarán algunas medidas para dar muestras de sensibilidad social pero que no alcanzan a cambiar nada, sólo actos propagandísticos para engañar y distraer a la población que se diluirán con el paso del tiempo.

Las políticas privatizadoras al servicio de las pocas familias que controlan el dinero y la riqueza del país van a seguir. Así, la “ley de equidad, universalidad y cohesión del Sistema Nacional de Salud” mantiene las normas privatizadoras pero introduciéndolas en la propia Ley General de Sanidad en su artículo 47, y conservando plenamente el artículo 67 que mantiene la atención primaria a traves de hospitales privados, etc..

La aprobación de la segunda reforma de las pensiones pone cantidades enormes de dinero procedente de las cotizaciones sociales en manos de las entidades bancarias y fondos de inversión que crearán más desigualdades sociales entre los pensionistas.

El gobierno de Pedro Sánchez va a seguir promocionando activamente con muchos millones de euros a las empresas de matanzas humanas tal y como les exigen los mandos imperialistas norteamericanos y la OTAN. Estos se van a reunir en Madrid a finales de junio para reorganizar todas sus estrategias y materiales armamentísticos de destrucción masiva.

 La guerra es el mecanismo para salir de las crisis que siempre han manejado y  manejan las grandes potencias capitalistas, ahora los EE.UU, gracias a potenciar su industria militar y extender los mercados para la venta de gas y petróleo, y en general para hacer buenos negocios. En la reorganización de los ejércitos y fuerzas militares se van a emplear miles de millones de euros que se van a detraer de la producción de bienes y servicios con la consiguiente repercusión en la vida de la inmensa mayoría de la población europea y mundial.

La población de países occidentales como Italia y Alemania comienzan a dar muestras de disconformidad con todo lo que está pasando. La gente sale a la calle para protestar contra la inflación generalizada provocada por las decisiones de los dirigentes políticos obsesionados con cumplir y seguir los pasos que les marcan los neonazis de la OTAN y del poder imperialista norteamericano. La muy probable declaración del estado de emergencia en Italia por la inflación y el alto desempleo comienza a sobrevolar las cabezas de los políticos que ponen en duda el seguimiento de las estrategias de la OTAN, herramienta para la guerra al servicio de los norteamericanos.

 

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario