La política sanitaria del Gobierno Rajoy ha
estado orientada a privatizar el Sistema Nacional de Salud para lo que
se han recortado recursos y aumentado la presencia del sector privado en
la provisión de atención sanitaria con fondos públicos.
El recorte del gasto sanitario público ha sido muy importante pese a ser de los más bajos de los países de la OCDE
El presupuesto sanitario se redujo en un 18% pasando de 70.464
millones de euros en 2009 a 57.632 millones en 2014, 12.832 millones
menos, siendo el país de la OCDE (salvo Grecia) que más ha reducido el
presupuesto sanitario, todo ello pese a partir de un bajo gasto
(diferencia en gasto público respecto a la media de los países
desarrollados de 358 dólares en poder paritario de compra (ppc) en el
año 2009). Para equipararnos a media de la OCDE deberíamos incrementar
el gasto sanitario en 16.649 millones de dólares en ppc. La reducción
acumulada en total entre 2011-2016 ascendió a la astronómica cifra de
27.400 millones de euros. Una entidad nada sospechosa de oposición al
gobierno como es la Fundación Fedea ha publicado un estudio que concluye
que el gasto sanitario español perdió 0,7 puntos de % del PIB,
mientras que el europeo sólo bajó 0,2 puntos.
Estos recortes no se han distribuido de manera homogénea entre los
niveles del sistema, así el Ministerio de Sanidad en un informe del año
2015 reconocía en la asistencia sanitaria del 3,8%, aunque la reducción
en Atención Primaria fue tres veces superior que en la hospitalaria con
un 15,2% frente al 4,6%. Se evidencia así la apuesta del gobierno del PP
por la medicalización y la asistencia curativa (costosa y fácil de
trasformar en mercancía) frente a la estrategia de promoción y
prevención de salud vinculada a la atención primaria.
No contento con ello el Gobierno del PP pretende continuar con la reducción del gasto sanitario público ya que el
Programa de Estabilidad que
se ha presentado a la Comisión Europea se contempla un nuevo recorte de
1.605 millones a lo largo del 2016 para reducir el déficit público al
5,3% en 2018 (en el 2015 era del 2,6%). Este nuevo recorte aumentara los
problemas de financiación de las CCAA que son las que han soportado el
mayor recorte con un 0,4% en sanidad y 0,9% en servicios sociales. El
gasto social bajo del 62,8% en 2013 al 59,7% en 2014, pese a lo cual la
deuda pública se incrementó un 43,4% (18,9% del presupuesto autonómico)
lo que evidencia el rotundo fracaso de esta política. Además como una
parte del gasto sanitario público procedía de las administraciones
locales y diputaciones, con la Nueva Ley de Régimen Local se reducirá
aún más el gasto en salud. En los ayuntamiento el dinero destinado a
atención sanitaria pasó de 1.277 millones € en 2009 a 690 M€ en el 2013.
Los recortes presupuestarios y el Modelo de Financiación
Autonómico están incrementando las desigualdades sanitarias
territoriales
La diferencia en gasto por persona entre la CA que más gasta y la
que menos fue de 544,02 € entre en 2015, esta desigualdad es
consecuencia del actual modelo de financiación autonómica mediante
impuestos trasferidos que gravan la actividad económica, el comercio y
el consumo por lo que no generan los mismos ingresos, mientras que los
Fondos de Cohesión, previstos para reducir esta desigualdad, son
absolutamente insuficientes.
Una parte importante del gasto público se desvía al sector privado
El dinero público derivado a la privada ha crecido un 52% en 10 años
como resultado de: Un incremento del % de los conciertos; el recurso a
la Colaboración Público Privada para construir y gestionar los centros
sanitarios (Valencia, Madrid, Galicia, Burgos), que han multiplicado sus
costes en cuatro y siete veces, y del aumento del presupuesto de
MUFACE que paso de 2060,5 euros asegurado/año en 2009 a 2091,3 en el
201, subvención que mantiene de manera artificial a las aseguradoras
privadas.
Consecuencias de estas políticas para el sistema: Recortes de
recursos de personal y camas, y crecimiento de las listas de espera
La reducción presupuestaria ha ido acompañado de una importante
reducción de personal de la Sanidad Pública y el aumentado de la
privada. Mientras la sanidad pública ha perdido 25.500 trabajadores
sanitarios según el Ministerio de Hacienda o 55.000 según CCOO, el
sector privado ha creado más de 6.000 nuevos puestos de trabajo (la
reducción del capítulo de personal ha alcanzado los 6.180 millones de
euros entre 2011-2016). Estos recortes, además de generar un importante
déficit de personal, ha generalizado la precariedad laboral y la
contratación basura (incluso por horas o días) y una reducción salarial
del 20%, que explica la frustración y el mal clima laboral de los
centros, y la disminución de la calidad de la atención.
Entre 2010 y 2014 se han eliminado 6.000 camas hospitalarias (pese a
estar muy por cabajo de la media europea), a pesar de que tenemos una de
las dotaciones de camas por habitante más bajas de la UE, con 3,1 por
1.000 habitantes muy por debajo de la media (5,2), ocupando el último
lugar por la cola.
El último Informe del Consejo Económico y Social recoge un
espectacular incremento en las listas de espera quirúrgica, que pasaron
de 372.468 en el año 2009 a 549.424 en el 2015 (aumentó un 47%).
El Gobierno ha cambiado de modelo sanitario
El Partido Popular, con la finalidad de privatizar el aseguramiento
sanitario y apoyar a las aseguradoras privadas ha cambiado la naturaleza
del sistema por Decreto Ley, para eludir el debate parlamentario. El
denominado
R.D. Ley 16/2012 “de medidas urgentes para garantizar la
sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y
seguridad de sus prestaciones.” ha supuesto pasar del modelo de
Sistema Nacional de Salud universal (universal, redistributivo y
financiado mediante impuestos), a otro de Aseguramiento Sanitario en el
que solo los cotizantes a la Seguridad Social tienen derecho a la
asistencia sanitaria perdiendo así su carácter universal. EL RD también
contempla una Revisión de la Cartera de Servicios (para acabar con la
universalidad y la gratuidad de la asistencia sanitaria), introducido el
copago de medicamentos a los pensionistas y excluido más de 400
medicamentos de la financiación pública. Queda pendiente por desarrollar
el pago por transporte en ambulancias, productos dietéticos, prótesis y
ortesis. Han quedado fuera de la asistencia sanitaria los inmigrantes
no regularizados, los extranjeros con estancias temporale, los mayores
de 26 años que no han cotizado a la Seguridad Social, y quienes vivan
durante más de 90 días fuera de España. Para cubrir a los excluidos se
han establecido convenios especiales de elevado coste y escaso éxito.
Entre las consecuencias de este decreto el gasto sanitario directo
de los hogares pasó de 18.907 millones de euros en 2009 a 23.323 en
2014 (último dato publicado) lo que supone un incremento del 23%. El
gasto en productos farmacéuticos y médicos creció en 2014 en un 53%
respecto a 2009. Desde la aprobación del RD Ley 16/2012, la ciudadanía
se ha gastado 4.281 millones de euros más de los que se habría gastado
de haberse mantenido el gasto de 2011 por este concepto.
Aunque el Gobierno lo niega en público, el Programa que envió a la Unión Europea en 2014, reconoce estos recortes
La reordenación de la cartera de servicios básica ha recortado 700
millones anuales; la exclusión de cobertura de productos dietéticos 42,5
millones; la no renovación de tarjetas sanitarias 1,5 millones de
euros al año; el endurecimiento del acceso a la tarjeta sanitaria a no
residentes en España 1.000 millones; la reclasificación de pensionistas
incorrectamente clasificados 28 millones; y los recortes en gasto
farmacéutico 2.800 millones.
Estas medidas han deteriorado de la salud de la población, como han
publicado prestigiosas revistas sanitarias internacionales como
Lancet o el British Medical Journal,
y han sido reconocidas incluso por las organizaciones que han
propiciado los recortes (OCDE, UE; FMI). Una muestra de estos es el
aumento de la mortalidad por enfermedades cardiovasculares tras 20 años
de descenso (el presidente de la Sociedad Española de Cardiología lo
atribuye a los efectos de la crisis y los recortes) o el aumento
espectacular de las quejas a la Defensora del Pueblo (la sanidad es el
único sector que ha incrementado las quejas en 2015 con un aumento del
100% de resoluciones negativas).
Además de los recortes de financiación dos nuevas estrategias
ponen en peligro el futuro de la sostenibilidad del sistema publico:
- La autorización de nuevos fármacos de elevadísimo precio.
- La generalización y uso intensivo de nuevas tecnologías sanitarias
(en detrimento de la promoción, prevención y la Atención Primaria).
1.- El gasto farmacéutico en España es disparatado y crece sin control
Ocupamos el segundo lugar mundial en consumo de medicamentos (
Association of the British Phar maceutical Industry),
con un elevado gasto que alcanzó en 2015 la astronómica cifra de 9.362
millones de euros. El gasto en medicamentos expedidos en farmacias
creció en mayo de este año un 7,84% respecto al mismo mes del pasado
año, mientras que el de hospitales creció un 26% a lo largo del 2015.
La voracidad de la industria es imparable sacando al mercado
medicamentos cada vez más costosos, imposibles de financiar con el
actual prepuesto sanitario. Como ejemplos se puede citar el precio
desproporcionado de los
antivirales contra la Hepatitis C que han incrementado 23% el gasto farmacéutico hospitalario o los llamados
fármacos biológicos
que modifican las bacterias para fabricar proteínas para tratar
cánceres o artritis, que suponen ya el 40-50% gasto farmacia
hospitalaria (entre 1.800 y 2.250 millones de euros) cuando hace apenas
10 años su gasto era nulo.
Ahora los laboratorios han anunciado que van a comercializar 220
nuevos medicamentos para tratar el cáncer (los actualmente disponibles
representan el 12,3% del gasto hospitalario a pesar de que su uso no ha
incrementado de manera significativa la supervivencia de los enfermos).
Por si esto fuera poco las multinacionales farmacéuticas han
anunciado que están investigando 586 nuevos fármacos (en Fases II, III y
de aprobación) y que tienen ya 136 en fase de desarrollo previo a su
comercialización.
2.- Una gran alianza para potenciar el uso intensivo de las nuevas tecnologías sanitarias
Los más importantes grupos de poder económico-sanitario crearon hace unos años el
Club Gertecht
que integra a altos cargos del Ministerio de Sanidad y de los Servicios
de Salud Autonómicos; instituciones docentes como la Universidad de
Navarra o el Instituto Carlos III; organizaciones profesionales como la
Asociación de Directivos Sanitarios (SEDISA) o el Foro de la Profesión
Médica (alianza corporativa que agrupa a las principales Asociaciones
Profesionales (fuertemente subvencionadas por laboratorios); y empresas
tecnológicas como Medtronic, Philips, Roche, Nec Corporation, Citec-B,
todas ellas con una gran implantación e inversiones en el sector
sanitario. Este selecto Club nación con la finalidad de promover la
difusión de las nuevas tecnologías en los sistemas sanitarios públicos.
La estrategia de esta alianza es orientar la formación del personal
sanitario al uso intensivo de las nuevas tecnologías y promover la
innovación dentro del Sistema Nacional de Salud, Sin embargo lo que
realmente pretenden (especialmente las empresas multinacionales) es
repartirse los recursos económicos destinados a la salud, que
alcanzaron la importante cifra de 57.000 millones de euros en el año
2014.
Para ello buscan controlar los principales resortes del Sistema
Sanitario Público: Sistema de Información; la Planificación Estratégica
del Sistema; la compra y distribución del equipamiento médico; la
política innovación, la investigación sanitaria (I+D) y la formación de
los profesionales; la gestión de Centros y servicios asistenciales; y
la demanda de los pacientes:
- Apoderarse de los Sistemas de Información sanitaria de los
Servicios de Salud Autonómicos es esencial para conocer la salud de la
población, las demandas asistenciales (Historia Clínica Electrónica,
Receta Electrónica, teléfonos de información y de citaciones, etc.) y la
actividad de los centros públicos (sistema de citas, listas de espera,
derivaciones a centros privados, conciertos). Ambas cosas son claves
para poder seleccionar pacientes y patologías y desarrollar el
aseguramiento privado sin riesgos.
- Controlar la planificación de los recursos mediante la figura del
llamado Socio Tecnológico para decidir la adquisición del equipamiento
tecnológico , su ubicación y el precio a pagar con los presupuestos
públicos; definir las prioridades de investigación, implantación de las
innovaciones en tecnología sanitaria (biotecnología, y medicina
personalizada, que la propia industria admite que no será accesible para
todos, por sus enormes costes) (Institutos Biotecnologicos Hospitales);
y orientar la formación del personal sanitario (productos farmacéuticos
recursos diagnósticos y terapéuticos) al consumismo sanitario y la
medicalización.
- Privatizar la gestión y la asistencia sanitaria generalizando el
modelo de Colaboración Público Privada (CPP) para financiar, construir y
gestionar los nuevos hospitales y centros de salud (Madrid, Burgos,
Galicia, Valencia, Burgos, Galicia); los Consorcios Sanitarios
(Cataluña) Cooperativas sanitarias de Atención Primaria (EBAS
Cataluña); externalizar las pruebas diagnosticas (Laboratorios centrales
de Madrid o Galicia, los servicios de Radiología (Valencia o Madrid);
la donanción de sangre (Cruz Roja o Grifols); el Screenig de mama (Cruz
Roja Madrid); el Cáncer (Asociación Contra el Cáncer de Galicia que
controla recursos diagnósticos o el Registro de Tumores)
- Las nuevas Unidades de Gestión Clínica para fraccionar los centros
en microempresas, acogidas el modelo de gestión empresarial, con
presupuestos propios y capacidad para comprar y vender servicios,
laboralizar al personal para controlar la actividad asistencial y dar
entrada a la participación del sector privado
- Cambiar la Estrategia de enfermos crónicos sustituyendo los
cuidadores de los pacientes por recursos electrónicos instalados en los
hogares suministrados por las multinacionales tecnológicas que no todos
sabrán utilizar ni podrán pagar (mayor desigualdad).
- Controlar las Asociaciones de Pacientes Ayudas económicas con
ayudas para organizar eventos y proporcionarlas poyo y asesorías
técnicas con el objetivo de que reivindiquen los nuevos y costosos
medicamentos e innovaciones que interesen a laboratorios o la
industria, aunque la mayor parte carezcan de evidencia contrastada
Los principales promotores de esta estrategia tienen que ver con la informática como la multinacional
IBM (que acumula los datos de la población mundial); la consultoría como la
PWC
(consultora de IBM) cuyos directivos ocupan cargos estratégicos en las
administraciones y definen las estrategias sanitarias (10 Temas
candentes de la sanidad );
Escuela de Negocios
como la de la misma PWC o de de la Iglesia católica como ICADE, ESADE
de los Jesuitas, IESE del Opus Dei, o el Instituto de Empresa (IE) donde
se forman a futuros ministros, consejeros y parlamentarios en la
gestión de la privatización;
Agencias de Calidad como la
EFQM (vinculada
como no a la IBM) que audita a gran número de hospitales públicos lo
que le permite acceder a toda la información de los mismos y promover un
modelo de gestión empresarial basado en guías clínicas controladas por
las empresas farmacéuticas (promover la implantación de innovaciones
costosas, innecesarias y muchas veces inseguras); las
Agencias de Acreditación y Certificación hospitalaria (
TOP 20, ANECA, ISO) que otorgan premios a la gobernanza y a la excelencia de los Centros, directivos y profesionales colaboradores.
De triunfar estas propuestas el Sistema Sanitario quedará a merced de
las empresas multinacionales y fondos de inversión y será insostenible
económicamente, lo que sería el final del actual modelo de salud
universal, equitativo, redistributivo, volviendo a la vieja sanidad dual
para ricos y pobres, donde el acceso a los servicios estaría
condicionado por la capacidad de pago de los usuarios
Propuestas para hacer frente a estas amenazas
- Garantizar una financiación suficiente del sistema sanitario
público para acabar con las déficit y desigualdades. Para ello es
necesario cambiar el actual modelo de financiación por otro basado en
impuestos directos de carácter redistributivo que acaben con las
diferencias territoriales.
- Reintegrar al sistema sanitario los sistemas de información,
planificación estratégica, compra y evaluación del equipamiento
tecnológico, autorización y financiación de nuevos fármacos,
investigación en los centros sanitarios y formación del personal
sanitario. Es necesario combatir la medicalización y el uso irracional y
peligroso para la salud de los recursos tecnológicos y reorientar su
actuación a la promoción y prevención de dalud.
- Par ello es imprescindible desarrollar el modelo comunitario
contemplado en la Ley General de Sanidad y potenciar la Atención
Primaria, incrementado sus recursos y acabar con las áreas de gestión
integrada que la subordinan a los hospitales. Es necesario acabar con
la utilización intensiva e inapropiada de los recursos y controlar el
crecimiento del gasto fomentando mediante una política sanitaria basada
en la evidencia.
- Derogar el Real Decreto 16/2012 para recuperar el modelo universal,
accesible y equitativo del sistema. El derecho a la salud deberá estar
vinculado a la residencia y no a las cotizaciones laborales y
garantizar el acceso a los recursos eliminando los copagos.
- Detener las privatizaciones y recuperar los centros privatizados,
para lo que es imprescindible realizar una auditoría del proceso de
Colaboración Público Privada que ha vulnerado de manera flagrante la
legislación española y comunitaria y poner en marcha una estrategia a
corto y medio que garantice la factibilidad de la misma.
- Recuperar las plantillas sanitarias en base a un proceso de
planificación basado en las necesidades asistenciales y en una
reorientación del sistema a la promoción de salud y en la lucha contra
la medicalización.
- Desarrollar instrumentos de participación social y profesional en
todo el Sistema y en sus centros, para garantizar la calidad de la
atención y la adecuación de los recursos y actuaciones a las necesidades
de la población.
- Articular una gran alianza social y profesional
para hacer frente al poderosos lobby industrial y financiero que quiere
desmantelar y apoderase del Sistema Sanitario Público. Las diferentes
Plataformas para la defensa de la Sanidad Pública deberían ser el
germen de la misma.
Manuel Martin Garcia | Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública