sábado, 14 de marzo de 2026

LA JUVENTUD TIENE QUE DENUNCIAR LA HIPOCRESÍA DEL GOBIERNO ESPAÑOL Y LA URGENTE SALIDA DE LA OTÁN

 

1.-LA HIPOCRESÍA DEL GOBIERNO ESPAÑOL

Aunque el gobierno español lo niegue, hay informaciones que señalan que aviones y buques estadounidenses han partido desde la base naval de Rota para participar en los bombardeos conjuntos con el régimen de Israel, convirtiendo a España en cómplice de esta intervención imperialista. También, se asegura que, desde Rota, aviones cisterna KC-135R han apoyado a los aviones bombarderos B-2 Spirit que participan en los bombardeos contra Irán. Esta situación no solo compromete la soberanía nacional española, sino que también pone en riesgo la seguridad del país al transformarlo en un potencial objetivo militar legítimo. El caso es que destructores de la Armada estadounidense y decenas de cazas estadounidenses también han sido estacionados en Rota en las semanas previas al ataque, como parte de una maniobra militar conjunta con bases en Alemania, Grecia y Bulgaria.  Las últimas informaciones son el envío por el gobierno español de una fragata a Chipre a reforzar la defensa de la base militar inglesa en defensa de los ataques de Irán, si bien desde allí los americanos realizan acciones de guerra contra la República Islámica.

En este orden de cosas, se incluye la aparente hipocresía del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. En los Premios Goya, este 28 de febrero —el mismo día de los ataques —, Sánchez condenó públicamente los bombardeos estadounidenses e israelíes contra Irán, pero dice que «Rechazamos y condenamos el régimen en Irán, si bien debemos condenar esta violación del derecho internacional», palabras que suenan a falsedad y fariseísmo cuando la base de Rota ha sido utilizada previamente para facilitar dichos ataques contra Irán.

El Gobierno español tiene que romper sus acuerdos militares con EE.UU. y la OTAN, priorizando la paz y la independencia nacional. De lo contrario, el país podría pagar un alto precio por su complicidad con el imperialismo estadounidense. En estos días, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha hablado con el emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Thani, y con el sultán de Omán, Haitham bin Tariq, para transmitirles el apoyo y solidaridad de España ante los «injustificables» ataques que han sufrido sus países por parte de Irán.

Por otro lado, el impresentable ministro ALBARES ataca a IRAN por defenderse de la agresión imperialista, por bombardear con drones y misiles a Israel y a las bases americanas en los países del golfo pérsico. Este lacayo sinvergüenza del imperio condena las acciones de IRAN como injustificadas, pero no dice nada de las masacres cometidas por los bombardeos yanquis-sionistas a los hospitales y escuelas infantiles asesinando a civiles y niños, procedimiento asesino ampliamente utilizado en Gaza.

2.-LA CLAUDICACIÓN DE VENEZUELA

La respuesta de IRÁN a la agresión sufrida por el imperialismo, nos debe hacer comprender la enorme valoración moral de lo que sucede en Gaza, la resistencia de HAMAS, del FPLP y otras fuerzas políticas representativas de los palestinos. Estos ejemplos de pueblos que no claudican ante la opresión militar, son pueblos valientes que luchan hasta el final en la defensa de sus territorios y de su historia, transmiten una ética de triunfo al mundo, a la vez que debilitan el espíritu y la furia criminal de los agresores imperialistas.

Por el contrario, resulta difícil entender que gobiernos que luchaban por avanzar hacia el socialismo hayan aceptado un sometimiento y hayan claudicado en sus aspiraciones. Las rendiciones de quienes gobiernan el pueblo venezolano se contradicen con las certidumbres de lucha y resistencia que nos proporcionan sus movilizaciones populares ante la intervención de los EE.UU. y el secuestro del presidente Maduro y señora. Las perspectivas de un futuro más democrático y popular de la nación venezolana se nos van cayendo al comprobar como el gobierno de DELCY RODRIGUEZ ha claudicado ante TRUMP. Las cesiones programáticas materiales en las ventas de petróleo y oro, la presencia de políticos y militares americanos nos llevan a pensar que hay una subordinación clara al imperialismo americano.

Si aquello no era suficiente, ahí están las declaraciones y respuestas del gobierno venezolano de DELCY contra Irán que ponen de manifiesto su rendición ante la agresividad de los EE.UU.  La respuesta de la política venezolana no tiene nada que ver con la del gobierno de un país agredido pero resistente como el cubano que de modo enérgico condena “Los ataques perpetrados este 28 de febrero por Israel y Estados Unidos, quebrantando la soberanía e integridad territorial de Irán, constituyen una flagrante violación del Derecho Internacional y de la Carta de la ONU. Arruinan por segunda ocasión los esfuerzos de la diplomacia en relación con la cuestión nuclear, y ponen en peligro la paz y la seguridad regional e internacional. Los efectos que ya se registran en esa convulsa región, así lo evidencian. La comunidad internacional debe actuar de inmediato para detener esta agresión y una escalada, por sus impredecibles consecuencias”.

Mientras esta es la reacción cubana a la criminal agresión del imperialismo contra Irán, el gobierno de Venezuela “manifiesta su condena el ataque a Irán, pero, acto seguido, califica de “indebidas y condenables” la respuesta de Irán. Sin duda, la visión de DELCY RODRÍGUEZ está condicionada por los acuerdos programáticos con EE.UU. en materia energética, las amnistías liberando a presos derechistas, las presencias de militares del Comando Sur en momentos claves, dejando de lado otras posibles decisiones políticas relativas a las influencias obreras presagian un alejamiento de las perspectivas de hacer frente al imperialismo.

El cambio de rumbo de la política del gobierno de Venezuela se ratifica con el nombramiento de OLIVER BLANCO, político derechista opositor al chavismo, investido viceministro venezolano, en el Ministerio de Relaciones Exteriores venezolano para EE.UU. y Europa. Esta designación no puede interpretarse como un trámite burocrático más, sino que debe contemplarse desde una readaptación de la composición interna de poder mucho más amplio que en silencio está teniendo lugar en el mismo seno del Estado venezolano. Sin duda, es un proceso de reajuste gubernamental orientado a facilitar una interlocución fácil con Washington y Bruselas. Los EE.UU. con su presión militar y económica están modificando las políticas tradicionales del chavismo, que repercutirán a medio y largo y plazo en un empeoramiento de las condiciones de vida de la clase obrera venezolana.

Nos ponemos de lado de aquellas fuerzas políticas de la nación venezolana que en estos momentos proponen que la resistencia al imperialismo vendrá de las acciones políticas de carácter revolucionario, un proceso de fortalecimiento del poder obrero, con nacionalizaciones, fortaleciendo la presencia obrera en la industria petrolera y una intensificación del poder popular en barrios y localidades.

3.- ES LA HORA DE LA JUVENTUD CONTRA LAS AGRESIONES IMPERIALISTAS

Los pueblos que albergan en sus territorios bases americanas y de la OTAN se enfrentan a los peligros asociados con las guerras imperialistas. Por lo tanto, la lucha por el cierre de estas bases es una cuestión práctica no es una exigencia política teórica o abstracta. Es una cuestión que atañe a los asuntos más fundamentales de la paz, la soberanía y la protección de la vida humana.   Las guerras imperialistas ponen en peligro a toda la población, pero sobre todo consumen la sangre y las energías vitales de la juventud que representan la parte más dinámica de la fortaleza de una nación. Las fuerzas imperialistas que acaparan nuestras bases y puertos nos ofrecen una falsa estabilidad y protección. No se sabe de qué nos protegen llevando en la defensa de sus intereses la necesidad de devastación, inestabilidad y un inmenso sufrimiento humano.

Las mismas potencias que afirman actuar como garantes del orden han demostrado repetidamente que sus intervenciones generan mucho más caos que el que dicen prevenir.  La juventud es la base necesaria para organizar y movilizar un movimiento amplio y decidido contra la militarización y la guerra. Los trabajadores, la juventud y las fuerzas políticas democráticas ya han demostrado en numerosas ocasiones que la oposición a la OTAN, y a las bases militares extranjeras es una reivindicación política profundamente arraigada. La juventud tiene que reaccionar ante las agresiones de la OTAN y del imperialismo, tiene que organizarse y movilizarse como lo están haciendo en otros territorios del Estado Español. Y junto a esta salida de la OTAN se debe producir la salida de la UE que como estamos viendo forma parte intima con la OTAN Y ambas se empujan a la guerra y a la destrucción.

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