1.-LA HIPOCRESÍA DEL GOBIERNO ESPAÑOL
Aunque
el gobierno español lo niegue, hay informaciones que señalan que aviones y
buques estadounidenses han partido desde la base naval de Rota para participar
en los bombardeos conjuntos con el régimen de Israel, convirtiendo a España en
cómplice de esta intervención imperialista. También, se asegura que, desde
Rota, aviones cisterna KC-135R han apoyado a los aviones bombarderos B-2 Spirit
que participan en los bombardeos contra Irán. Esta situación no solo compromete
la soberanía nacional española, sino que también pone en riesgo la seguridad
del país al transformarlo en un potencial objetivo militar legítimo. El caso es
que destructores de la Armada estadounidense y decenas de cazas estadounidenses
también han sido estacionados en Rota en las semanas previas al ataque, como
parte de una maniobra militar conjunta con bases en Alemania, Grecia y
Bulgaria. Las últimas informaciones son
el envío por el gobierno español de una fragata a Chipre a reforzar la defensa
de la base militar inglesa en defensa de los ataques de Irán, si bien desde
allí los americanos realizan acciones de guerra contra la República Islámica.
En
este orden de cosas, se incluye la aparente hipocresía del presidente del
Gobierno español, Pedro Sánchez. En los Premios Goya, este 28 de febrero —el
mismo día de los ataques —, Sánchez condenó públicamente los bombardeos
estadounidenses e israelíes contra Irán, pero dice que «Rechazamos y condenamos
el régimen en Irán, si bien debemos condenar esta violación del derecho
internacional», palabras que suenan a falsedad y fariseísmo cuando la base de
Rota ha sido utilizada previamente para facilitar dichos ataques contra Irán.
El
Gobierno español tiene que romper sus acuerdos militares con EE.UU. y la OTAN,
priorizando la paz y la independencia nacional. De lo contrario, el país podría
pagar un alto precio por su complicidad con el imperialismo estadounidense. En
estos días, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha hablado con el emir
de Catar, Tamim bin Hamad Al Thani, y con el sultán de Omán, Haitham bin Tariq,
para transmitirles el apoyo y solidaridad de España ante los «injustificables»
ataques que han sufrido sus países por parte de Irán.
Por
otro lado, el impresentable ministro ALBARES ataca a IRAN por defenderse de la
agresión imperialista, por bombardear con drones y misiles a Israel y a las bases
americanas en los países del golfo pérsico. Este lacayo sinvergüenza del
imperio condena las acciones de IRAN como injustificadas, pero no dice nada de
las masacres cometidas por los bombardeos yanquis-sionistas a los hospitales y
escuelas infantiles asesinando a civiles y niños, procedimiento asesino
ampliamente utilizado en Gaza.
2.-LA CLAUDICACIÓN DE VENEZUELA
La
respuesta de IRÁN a la agresión sufrida por el imperialismo, nos debe hacer comprender
la enorme valoración moral de lo que sucede en Gaza, la resistencia de HAMAS,
del FPLP y otras fuerzas políticas representativas de los palestinos. Estos
ejemplos de pueblos que no claudican ante la opresión militar, son pueblos
valientes que luchan hasta el final en la defensa de sus territorios y de su
historia, transmiten una ética de triunfo al mundo, a la vez que debilitan el
espíritu y la furia criminal de los agresores imperialistas.
Por
el contrario, resulta difícil entender que gobiernos que luchaban por avanzar
hacia el socialismo hayan aceptado un sometimiento y hayan claudicado en sus
aspiraciones. Las rendiciones de quienes gobiernan el pueblo venezolano se
contradicen con las certidumbres de lucha y resistencia que nos proporcionan sus
movilizaciones populares ante la intervención de los EE.UU. y el secuestro del
presidente Maduro y señora. Las perspectivas de un futuro más democrático y
popular de la nación venezolana se nos van cayendo al comprobar como el
gobierno de DELCY RODRIGUEZ ha claudicado ante TRUMP. Las cesiones
programáticas materiales en las ventas de petróleo y oro, la presencia de políticos
y militares americanos nos llevan a pensar que hay una subordinación clara al
imperialismo americano.
Si
aquello no era suficiente, ahí están las declaraciones y respuestas del
gobierno venezolano de DELCY contra
Irán que ponen de manifiesto su rendición ante la agresividad de los EE.UU. La respuesta de la política venezolana no
tiene nada que ver con la del gobierno de un país agredido pero resistente como
el cubano que de modo enérgico condena “Los ataques perpetrados este 28 de
febrero por Israel y Estados Unidos, quebrantando la soberanía e integridad
territorial de Irán, constituyen una flagrante violación del Derecho
Internacional y de la Carta de la ONU. Arruinan por segunda ocasión los
esfuerzos de la diplomacia en relación con la cuestión nuclear, y ponen en
peligro la paz y la seguridad regional e internacional. Los efectos que ya se
registran en esa convulsa región, así lo evidencian. La comunidad internacional
debe actuar de inmediato para detener esta agresión y una escalada, por sus
impredecibles consecuencias”.
Mientras
esta es la reacción cubana a la criminal agresión del imperialismo contra Irán,
el gobierno de Venezuela “manifiesta su condena el ataque a Irán, pero, acto
seguido, califica de “indebidas y condenables” la respuesta de Irán. Sin duda,
la visión de DELCY RODRÍGUEZ está condicionada por los acuerdos programáticos
con EE.UU. en materia energética, las amnistías liberando a presos derechistas,
las presencias de militares del Comando Sur en momentos claves, dejando de lado
otras posibles decisiones políticas relativas a las influencias obreras presagian
un alejamiento de las perspectivas de hacer frente al imperialismo.
El
cambio de rumbo de la política del gobierno de Venezuela se ratifica con el
nombramiento de OLIVER
BLANCO, político derechista opositor al chavismo, investido viceministro
venezolano, en el Ministerio de Relaciones Exteriores venezolano para EE.UU. y
Europa. Esta designación no puede interpretarse como un trámite burocrático
más, sino que debe contemplarse desde una readaptación de la composición
interna de poder mucho más amplio que en silencio está teniendo lugar en el
mismo seno del Estado venezolano. Sin duda, es un proceso de reajuste gubernamental
orientado a facilitar una interlocución fácil con Washington y Bruselas. Los
EE.UU. con su presión militar y económica están modificando las políticas
tradicionales del chavismo, que repercutirán a medio y largo y plazo en un
empeoramiento de las condiciones de vida de la clase obrera venezolana.
Nos
ponemos de lado de aquellas fuerzas políticas de la nación venezolana que en
estos momentos proponen que la resistencia al imperialismo vendrá de las acciones
políticas de carácter revolucionario, un proceso de fortalecimiento del poder
obrero, con nacionalizaciones, fortaleciendo la presencia obrera en la
industria petrolera y una intensificación del poder popular en barrios y
localidades.
3.- ES LA HORA DE LA JUVENTUD CONTRA LAS AGRESIONES
IMPERIALISTAS
Los
pueblos que albergan en sus territorios bases americanas y de la OTAN se
enfrentan a los peligros asociados con las guerras imperialistas. Por lo tanto,
la lucha por el cierre de estas bases es una cuestión práctica no es una
exigencia política teórica o abstracta. Es una cuestión que atañe a los asuntos
más fundamentales de la paz, la soberanía y la protección de la vida
humana. Las guerras imperialistas ponen
en peligro a toda la población, pero sobre todo consumen la sangre y las energías
vitales de la juventud que representan la parte más dinámica de la fortaleza de
una nación. Las fuerzas imperialistas que acaparan nuestras bases y puertos nos
ofrecen una falsa estabilidad y protección. No se sabe de qué nos protegen
llevando en la defensa de sus intereses la necesidad de devastación,
inestabilidad y un inmenso sufrimiento humano.
Las
mismas potencias que afirman actuar como garantes del orden han demostrado
repetidamente que sus intervenciones generan mucho más caos que el que dicen
prevenir. La juventud es la base
necesaria para organizar y movilizar un movimiento amplio y decidido contra la
militarización y la guerra. Los trabajadores, la juventud y las fuerzas
políticas democráticas ya han demostrado en numerosas ocasiones que la
oposición a la OTAN, y a las bases militares extranjeras es una reivindicación política
profundamente arraigada. La juventud tiene que reaccionar ante las agresiones
de la OTAN y del imperialismo, tiene que organizarse y movilizarse como lo
están haciendo en otros territorios del Estado Español. Y junto a esta salida
de la OTAN se debe producir la salida de la UE que como estamos viendo forma
parte intima con la OTAN Y ambas se empujan a la guerra y a la destrucción.
No hay comentarios:
Publicar un comentario