domingo, 9 de junio de 2024

SOBRE EL TURISMO

 



LOS DIRIGENTES DE LAS CORPORACIONES LOCALES SON RESPONSABLES DE LAS COSAS POSITIVAS QUE TIENE EL TURISMO, PERO TAMBIEN SON RESPONSABLES DE LAS CIRCUNSTANCIAS NEGATIVAS, Y A ESTAS DEBEN BUSCARLES SOLUCIÓN.

 Desde Campamento Dignidad tenemos que señalar cómo algunos ayuntamientos de localidades en donde la actividad turística crece a pasos agigantados muestran una impasibilidad e inanición, como si ellos no tuvieran nada que ver con lo que está ocurriendo, ni tuvieran que tomar medidas que hagan frente a las nuevas circunstancias que se van desarrollando.  

 El crecimiento del turismo en localidades importantes de Extremadura, Cáceres, Mérida, etc. está desplazando las viviendas de alquiler hacía el sector turístico. Esta orientación provoca una disminución del número de aquellas para un arrendamiento normal, su encarecimiento, especialmente en el centro y sus aledaños, dificultando la posibilidad de que puedan ser alquiladas por sectores populares de la población local.

 Como señalamos, esto está acarreando una elevación considerable de los precios del alquiler y el desplazamiento de las familias de los sectores populares a la periferia en busca de viviendas. Allí, la escasez es manifiesta lo que les obliga a los alquileres de habitaciones e infraviviendas, a veces en condiciones difícilmente habitables.

 Los dirigentes municipales hacen esfuerzos económicos y políticos para promocionar todo lo que pueden las actividades turísticas, considerando el bien que reportan a la economía local. Sin embargo, también, debieran tener en cuenta las circunstancias negativas que se generan afectando especialmente a grupos sociales con graves dificultades económicas. Los ayuntamientos tienen mucha responsabilidad tanto en los aspectos positivos como en los negativos que tienen su causa en el crecimiento del turismo, a los que deben buscar soluciones.

 En estos últimos días, cual ha sido nuestra sorpresa al encontrarnos con algunos dirigentes de corporaciones locales que consideran las circunstancias negativas derivadas de la actividad turística como normales que la población por sí sola debe afrontar con total naturalidad, tanto la falta de viviendas como la subida de los precios para el alquiler. Los responsables políticos municipales adoptan la actitud del avestruz, escondiendo la cabeza como si ellos no tuvieran nada que ver y no fuera su obligación intervenir con lo que está ocurriendo a causa del turismo.

 Ante esta situación, Campamento Dignidad exige al Gobierno de Extremadura y a los gobiernos municipales de localidades, entre ellas las de Cáceres y Mérida, en donde el turismo adquiere cada vez más una dimensión mucho mayor, la toma de medidas especiales que compensen estas condiciones que alteran negativamente los recursos habitacionales para los sectores más débiles económicamente de la población. Suele ser difícil encontrar viviendas, aunque sean pensionistas con unos ingresos de 1000 euros.  En este sentido, insistimos en medidas estructurales en materia de viviendas, y coyunturales, como puede ser la habilitación de mayores partidas económicas no sólo para ayudas al alquiler y sin tanta burocracia, sino para adquirir viviendas con el objetivo de la creación de Bancos Locales para que los municipios puedan intervenir con rapidez ante situaciones de emergencia habitacional.

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