miércoles, 10 de febrero de 2021

SOBRE LA LUCHA DE CLASES

 

La historia de las relaciones de producción en Extremadura nos remite a la lucha del yuntero con el propietario en el cultivo de tierras en aparcería, su posterior expulsión de las fincas por los terratenientes y latifundistas, el pillaje y los abusos laborales que en el franquismo sufren los jornaleros y ahora nuevamente, un intento de legalizar la sobreexplotación laboral del asalariado.

Generaciones de señores feudales, órdenes religiosas, rentistas y modernos explotadores capitalistas…, se han multiplicado en la posesión de las tierras de Extremadura saboreando el esfuerzo y sudor de quienes realmente las trabajan, cual presa sustanciosa obtenida en la rapiña y el pillaje.

Las encuestas de población activa indican que son las ocupaciones elementales entre las que se encuentran las tareas agrícolas las que soportan una baja intensidad laboral, sufriendo frecuentemente el desempleo, los contratos a tiempo parcial y la temporalidad. El resultado, de todo esto, tal y como ponen de manifiesto los datos de la contabilidad nacional es una caída del peso de los salarios en los últimos años.

El Estado y la Comunidad Autónoma para atenazar y paralizar los anhelos de cambio social que viven en el seno de la clase de los trabajadores y trabajadoras agrícolas, ejecuta desde sus instrumentos de poder político ridículos planes y ayudas de empleo con el mínimo gasto social. Los planes AEPSA, los subsidios agrarios u otros planes de empleo destinados al mundo rural, con emolumentos de miseria que, apenas llegan a los 430 euros, y mucho menos al Salario Mínimo Interprofesional; miserias que tienen asignadas la función de amortiguar y eliminar toda respuesta social.

En contraste con este ínfimo gasto público destinado a las clases más humildes, durante decenas de años los diferentes gobiernos, la CEOE, el IBEX y los sindicatos oficiales programan el reparto y la apropiación de los miles de millones de euros de los presupuestos regionales y estatales, y ahora, una vez más, mercadean para obtener el máximo provecho de los tan sobados fondos comunitarios europeos que se presuponen llegarán en un futuro y que tendremos que pagar todos.

Los datos estadísticos publicados recientemente por OXFMAN INTERMON señalan el crecimiento a consecuencia de la crisis sanitarias y económicas de los niveles de pobreza y precariedad de amplios sectores de la población trabajadora de nuestra región.

Por si todo lo anterior no fuera suficiente, el TSJEX acaba de anular el convenio colectivo del campo dejando a los obreros agrícolas en la más absoluta intemperie, y abriendo un agujero por el que se puede colar la voluntad de los patronos agrícolas para la aplicación a su antojo de los salarios, y otras condiciones de trabajo.

Todo lo señalado no es óbice para que el presidente de la Comunidad Extremeña muestre su carácter de clase al servicio de la patronal, haciéndose eco, y tomando como propia la preocupación de los empresarios agrícolas para la repercusión de la subida del salario mínimo en las rentas agrarias, argumentando ante la Ministra de Trabajo si la subida vendría a repercutir de forma negativa en el empleo.

No nos confundimos mucho, si lo que realmente pretendía Vara era sugerirle a la ministra la no conveniencia de la subida del salario mínimo para no permitir más conflictos salariales que pudieran perjudicar las condiciones de explotación de los patronos agrarios.

Por cierto, no hay más que echar un vistazo a los Presupuestos Regionales para comprobar la cantidad de millones que en transferencias corrientes y de capital se ponen en manos de los empresarios agrarios, que además han recibido de la PAC en este mismo año algo así como 600 millones de euros. Al mismo tiempo crecen las protestas de los pequeños productores agrícolas de las Vegas el Guadiana ninguneados y trampeados por las industrias conserveras que abusan de sus posiciones de oligopolio comercial.

En lo que respecta a los líderes institucionales, todo son buenas palabras, llamadas al diálogo, a la concertación social, derroches de apariencias e hipocresías que inconsciente o conscientemente se muestran ajenos a la caída relativa de las condiciones de vida, de los salarios, del encarecimiento de los elementos de consumo básicos para la vida (luz, agua, gas, telefonía, alimentación), del incremento de las deficiencias e insuficiencias de servicios públicos básicos relacionados con el sistema sanitario, retrasos e irregularidades en las vacunaciones, listas de espera, problemas educativos, trasporte público, economía informal y, sobre todo el acceso a la vivienda, y en definitiva la pérdida del bienestar de las clases trabajadoras.

De este modo, la crisis sanitaria y económica se ceba con esta comunidad arrojando a la ruina y a la indigencia a trabajadores y trabajadoras por cuenta propia y por cuenta ajena, y a pequeños empresarios.  Vara, Vergeles y todo el elenco de prebostes del gobierno regional, como corresponde a los representantes de una política clasista que se mantienen al margen de los problemas fundamentales de la región, son incapaces de tomar y de exigir al gobierno de la nación decisiones políticas que resuelvan y puedan hacer frente al desplome que a toda velocidad sufre la Comunidad Extremeña.

La reacción de los sindicatos oficiales ante este estado de cosas es de absoluto silencio, no se escucha una voz más alta que otra. No han reaccionado ante la decisión del TSJEX, ni ante las realidades de las condiciones de vida que los datos estadísticos publicados por las ONG sacan a la luz, ni ante los conflictos ocasionados con las vacunas, ni ante las escaseces de vivienda, etc. La realidad es que se centran en cuestiones administrativas y buscan acomodo a la sombra de la administración regional.

Las políticas de concertación social dominan y procuran la integración de los sindicatos en el arco institucional de la Junta de Extremadura, situándose en silencio en una esquina de las relaciones sociales, a la espera de su reconocimiento y de las subvenciones institucionales.  

En tanto que los presupuestos regionales son el cimiento indispensable para sostener el conjunto de las estructuras clientelares al servicio de una política de estabilidad social en la región.

Ante esta situación económica y social se aviva la exigencia de reorganización de las clases trabajadoras de la Comunidad Extremeña como proceso indispensable para salir del callejón sin salida que representa el bloqueo actual.

Los trabajadores y las trabajadoras invitando a todos los sectores y colectivos de mujeres, jóvenes, migrantes tienen que emprender el camino de la reorganización sobre nuevas bases, deben ser capaces de dar un paso hacia su constitución como fuerza sindical independiente.

sábado, 6 de febrero de 2021

SOBRE EL ESTADO POLÍTICO ACTUAL

 


Toda la situación política española no es sino consecuencia, en su origen, de los Pactos constitucionales establecidos en 1978 entre las instituciones que heredaron el poder del régimen de Franco -y en particular la monarquía- con los partidos, sindicatos y grandes empresarios nacionales e internacionales.


Después de más de cuatro décadas, la crisis política e institucional ha carcomido la mayoría de principios y relaciones, habiéndose mantenido, sin embargo, el eje de dicho pacto que, compromete a los dirigentes del PSOE y a la monarquía en el control del poder político, frente a toda demanda democrática.


La hipoteca del régimen del 78 grava todas las relaciones políticas, nacionales e internacionales. De ella dependen los acuerdos con los EEUU de las bases norteamericanas en España y en el seno de la OTAN, así como los mismos acuerdos con el Vaticano por los que el Estado español subvenciona permanentemente a la Iglesia Católica y a su clero. Se facilita, así mismo, el saqueo de todo tipo de bienes de la sociedad civil, comprobando cómo las autoridades religiosas alteran el registro de bienes a su antojo, poniendo a su nombre miles de bienes públicos.


Los privilegios de las fuerzas armadas y de las fuerzas de seguridad del Estado se prolongan y, en muchos casos, se renuevan como si se tratase de reformas democráticas.


La posterior sumisión a la Unión Europea, que conllevó la destrucción de buena parte de la economía productiva, cierra un círculo vicioso de poderes secuestrados por las grandes entidades multinacionales que Bruselas representa.


El sistema judicial constituye un poder capaz de superponerse a todo equilibrio institucional, se eleva por encima del ejecutivo y el legislativo y está íntimamente relacionado con el poder de hecho de la Casa Real.


No es una casualidad que este entramado de relaciones de poder esté dominado en todo momento por la corrupción institucional, que durante décadas se ha extendido a los partidos y sindicatos de uno u otro color.

LAS NECESIDADES DE VIVIENDAS PÚBLICAS

La Ley de la Vivienda sigue paralizada a pesar de que los dos partidos en el gobierno se habían dado desde el mes de octubre un plazo de tres meses para elaborarla y luego proceder rápidamente a su aprobación en el Congreso de los Diputados, pero las cosas siguen igual de detenidas, sin que se vea posibilidad de resolución inmediata.

Según conocemos no hay entendimiento en una serie de cuestiones importantes entre los dos partidos del gobierno. El PSOE se niega a que la ley recoja una serie de cuestiones relacionadas con la eliminación permanente de los desahucios sin alternativa habitacional, estos pueden crecer de manera importante una vez que finalicen las medidas excepcionales relacionadas con la pandemia impuestas por el gobierno, la puesta en alquiler social de un buen número de viviendas vacías en manos de entidades financieras , la cesión en alquiler social de un porcentaje de las viviendas de los grandes poseedores y las limitaciones a los precios de alquiler.

La cuestión es que en la Comunidad Extremeña sube el número de personas y/o familias agobiadas física y psíquicamente por las dificultades habitacionales derivadas de sus exiguos medios económicas o la total carencia de los mismos, que se sienten abandonadas y ninguneadas por las Administraciones Públicas que permanecen impasibles haciendo la vista ciega y el oído sordo ante este tipo de problemas

 

En este orden de cosas, nos siguen llegando denuncias de familias de Talayuela, Mérida, Badajoz, Cáceres, Villafranca, etc. con serios problemas de viviendas y desesperadas por un futuro que las Administraciones Públicas, Ayuntamientos y Junta Extremadura deben reparar con extrema urgencia.

 

Desde Campamento Dignidad consideramos que la Junta de Extremadura tiene que dar remedio urgente a muchos de estos casos verdaderamente dramáticos, ampliando el parque de viviendas públicas con pisos vacíos de los bancos y de otras administraciones, finalizando las viviendas a medio construir y dando solución a la paralización que algunos ayuntamientos imponen en la concesión de viviendas públicas de su localidad.

La Junta de Extremadura tiene que actuar en las 31 viviendas en Villafranca de los Barros que esperan eternamente a su finalización,  obligar al ayuntamiento a que se concedan las decenas de ellas en Talayuela que no sabemos porqué motivos están paralizadas, intervenir en los 262 pisos de los Álamos en Mérida, resolver de una vez las 90 en el antiguo edificio de la Guardia Civil en Badajoz que llevan esperando un tiempo infinito hasta que las dos administraciones públicas implicadas, Junta y Ministerio Interior,  negocien qué hacer con ellas, y así en otras localidades de Extremadura.

 

 

 

 

 

viernes, 29 de enero de 2021

LA NECESIDAD DE LA REORGANIZACIÓN SINDICAL DE LA CLASE OBRERA AGRÍCOLA CON LAS PERSPECTIVAS DE LA REFORMA AGRARIA.

 

Texto como documento como elemento de debate:

Consideramos en el texto varios asuntos:

1) Las organizaciones patronales actuales en el campo extremeño, un sencillo y simple comentario sobre su idiosincrasia y los grupos sociales a los que representan.

2) El papel de la UE marcando las directrices en la agricultura y su repercusión presente y futura en la agricultura extremeña.

3) La necesidad de la reorganización sindical superando el actual esquema tradicional de los sindicatos oficiales con nula influencia en la clase obrera a nivel social, pero con presencia institucional.

4) La necesidad de que elaboremos una mínima tabla reivindicativa salarial para hacerla llegar a todos los compañeros que trabajan en el campo para que se difunda con las limitaciones y de las formas que tenemos actualmente (redes sociales, wasap, etc..) y vayamos preparando el terreno.


1.- LAS ORGANIZACIONES DE AGRICULTORES Y CAMPESINOS DEL CAMPO EXTREMEÑO

En sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura se ha declarado nulo el convenio firmado el pasado mes de junio. Las organizaciones firmantes ASAJA, UPA, de una parte, y CCOO y UGT por parte de los sindicatos de trabajadores del campo carecían de representatividad.

 La asociación empresarial AFRUEX, que representa a empresas del sector de la fruticultura y la horticultura se opuso judicialmente por el hecho de que las partes negociadoras carecen de la necesaria representatividad según el Estatuto de los Trabajadores. El Tribunal estableció que las patronales ASAJA y UPA en conjunto carecen de la afiliación necesaria, que ha de ser al menos del 10% del sector.

AFRUEX, con intereses diferenciados de los firmantes del convenio del campo, representan la nueva burguesía agraria, asociada a capitales foráneos, y ello en base a la comercialización de la producción de frutas y hortalizas. En estos últimos años, en nuestro territorio, toma fuerza la ley tendencial hacia la concentración de la tierra con la compra de las pequeñas propiedades que no pueden mantenerse en el mercado con los precios que se imponen desde la red de grandes empresas comercializadoras ligadas a las multinacionales de las grandes superficies.

ASAJA, organiza el sector tradicional de los grandes propietarios agrícolas y ganaderos que, es el sector agrícola más conservador, con fuerza social sobre todo en las comarcas de Tierra de Barros y Mérida, y en Cáceres; la organización UPA, tiene sus socios entre pequeños agricultores. Otras organizaciones patronales más recientes son la Unión y ASEPREX, con representación entre pequeños agricultores en las zonas de Trujillo, Miajadas y las Vegas Altas del Guadiana.

2.- LAS POLÍTICAS DE LA UNIÓN EUROPEA

Se conoce un trasvase cotidiano de pequeñas propiedades a la gran patronal, vía compra venta, que se viene produciendo por los bajos precios de los productos del campo, muy inferiores a los costos de producción; lo que implica el abandono de los cultivos y tierras que caen en manos de las multinacionales, provocando un rápido proceso de concentración de tierras cultivables que, lleva a la centralización de buena parte de la producción agrícola y ganadera en pocas manos.

En el origen de esta situación hemos de señalar las políticas agrarias de la Unión Europea que los gobiernos nacionales y regionales-autonómicos ejecutan sin pestañear, favoreciendo los bajos precios y la sobreexplotación, financiando y favoreciendo a las grandes empresas y propiedades en contra de los pequeños agricultores y ganaderos.

Políticas de la Unión Europea que a pesar de que son las culpables de la ruina de los pequeños propietarios, tienen bastante influencia ideológica en el medio rural, de tal modo que hay organizaciones sindicales que culpabilizan de su empeoramiento permanente de sus condiciones de trabajo y vida a los jornaleros y jornalera agrícolas sin tierra. No llegando a comprender que, no son los salarios de los jornaleros los que arruinan a los pequeños agricultores, que por contra es el capital y las políticas contra los agricultores de la Unión Europea las que les llevan a su desaparición.

La Política Agraria Común de la Unión Europea es la que esclaviza el campo extremeño estableciendo los elevados costes de los inputs agrarios y ganaderos en manos de las multinacionales.

3.- LA NECESIDAD DE LA REORGANIZACIÓN SINDICAL

Hay que decir, que las condiciones laborales que establecía el convenio del campo que ahora se ha anulado por sentencia judicial no era favorable a los intereses de los jornaleros y jornaleras, y especialmente a los/as eventuales que no pueden trabajar todos los días laborables del mes, y no alcanzan ni mucho menos la cuantía del salario mínimo interprofesional.

 El convenio que, se adaptaba a los intereses del sector de patronos más tradicional del campo extremeño, dado que ni CCOO, ni UGT representaban las demandas de los trabajadores, y aún menos en la mesa de la negociación colectiva, ha sido anulado para favorecer al gran capital agrícola que poco a poco se asienta y apodera de Extremadura.

Recordemos que en los acuerdos del convenio no había ni tabla salarial que fijase los salarios correspondientes a las diferentes tareas del campo, junto a aspectos tales como la disminución del valor de las horas extraordinarias…

Ahora las negociaciones laborales retroceden a nivel individual y/o de empresa.

 

Después de esta decisión judicial, las referencias básicas que tiene la clase obrera agrícola es el salario mínimo al que no se debe renunciar y las horas reflejadas en el convenio anterior, 1768 horas, 6,5 horas al día, que viene a traducirse como mínimo en unos 49 euros, con los minutos de descanso habitual, y las cantidades que se vinieran cobrando en las diferentes tareas agrícolas, a los que no pueden renunciar.

 

Y lo más importante y urgente para los jornaleros y jornaleras es la construcción de un instrumento poderoso que permita la lucha y la defensa de sus intereses de clase; es decir, todo lo dicho plantea la necesidad de la reorganización sindical de los trabajadores para la defensa efectiva de sus reivindicaciones y aspiraciones sociales, superando la falta de representación real tanto de CCOO y UGT en el campo extremeño. Y más ahora sin convenio, cuando la patronal intentará tirar por los suelos los salarios y condiciones laborales, con el falso argumento de que son los salarios de los trabajadores los que están arruinando las empresas agrarias.

 

 Por lo que hay que evitar por todos los medios que todo ello lleve a un nuevo impulso de la economía sumergida, de la contratación en las peores condiciones para los/as trabajadores. La economía sumergida es un pilar del caciquismo; son dos caras de la misma moneda; el caciquismo es un parásito que vive a lomos de las necesidades del pueblo.

 La reorganización sindical es la salida necesaria para los trabajadores, lo que exige para la negociación del nuevo convenio poner en marcha un plan de acción en forma de tabla reivindicativa aprobada en asambleas de tajo y de las localidades agrarias, a presentar como demanda a todas las patronales, impulsando la aspiración a la Reforma Agraria, cómo elemento vital para defender el futuro y la supervivencia de Extremadura; para cambiar la realidad, y abrir la vía del progreso económico y social de nuestra tierra.

 

Espacio Independiente del PSLF: SOBRE LOS FONDOS EUROPEOS Y SUS CONDICIONANTES:


 Las medidas intransigentes de la UE para ir librando (y controlando paso a paso) las partidas de transferencias y préstamos para la “reconstrucción económica” (73.000 millones en transferencias y 63.000 millones en préstamos) son claras: contención salarial, precariedad laboral, disminución del gasto de pensiones y avanzar en su privatización.

 

Como no cabía esperar otra cosa, las medidas de reconstrucción, lo son de apoyo, nuevamente, a los bancos y a las grandes empresas multinacionales que presenten proyectos en la línea definida por Bruselas: los nuevos negocios de la “economía verde”, la digitalización, robotización, nuevas tecnologías, pero “dejando atrás” a millones de parados, desahuciados, precarios…

 

El problema que se plantea, por tanto, al gobierno de Pedro Sánchez es con qué votos y alianzas piensa sacar adelante, junto con la protección a ultranza de la Corona y sus instituciones corruptas, las leyes y decretos profundamente antisociales a que le obliga la Unión Europea para acogerse al goteo de las ayudas extraordinarias (aumentando, a la vez, una deuda desorbitada y ruinosa como hipoteca para un futuro muy próximo).

 

Demasiadas “líneas rojas” que, pese a los muchos renuncios y complicidades hasta ahora asumidos por distintas fuerzas políticas y sindicales para salvar al “gobierno progresista”, pueden llevar a quebrar la mayoría social y política sobre la que todavía se sostiene. Sus consecuencias no pueden ser otras que, o bien Sánchez se encamina a modificar el cuadro de alianzas sobre las que mantenerse en el gobierno o, más pronto que tarde, abre el camino a que las fuerzas de la derecha vuelvan a recuperar directamente el poder, para aplicar “sin complejos” las medidas más antisociales.

 

Los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, pese a ser renuentes a una movilización masiva y presentar muy moderadas reivindicaciones, se siente obligados a convocar concentraciones el próximo 11 de febrero, frente a la negativa del gobierno a subir el salario mínimo según lo acordado, así como echar atrás las contrarreformas laborales vigentes y el plan “Escrivá” contra las pensiones públicas (disminuir el número de jubilados, la cuantía de las pensiones, pero, sobre todo, poner las bases para el impulso de los planes privados).

 

Solo la movilización masiva puede frenar los planes que ya tiene en cartera el gobierno Sánchez. Pero la defensa urgente de las reivindicaciones sociales y democráticas, ante la ofensiva que se avecina, exige que el conjunto de fuerzas políticas (dentro y fuera del gobierno), organizaciones sindicales y colectivos sociales, que dicen defender a los trabajadores y a la mayoría social, rompan con las imposiciones inaceptables de la Unión Europea, con sus representantes y emisarios en el Pacto de Toledo, la Comisión para la Reconstrucción al dictado de la CEOE,…

jueves, 28 de enero de 2021

¡¡SANIDAD Y VACUNAS UNIVERSALES!!

 

El escándalo del timo de las vacunas de la Unión Europea demuestra en primer lugar la corrupción y la estupidez de la eurocracia de Bruselas con un contrato leonino y secreto con AstraZeneca QUE POR ALGO SERÁ SECRETO.

En segundo lugar que hay una guerra comercial desatada por los "países ricos" que provoca especulación con nuestra salud y muertes, todo para que las multinacionales de farmacia amasen millones con investigaciones que han sido sufragadas por el sector público.

Tercero el desprecio por investigaciones y vacunas chinas, indús, rusas, españolas o cubanas nos deja presos del acaparamiento que los EE.UU están haciendo de la vacuna de Pfizer.

En cuarto lugar la desprotección de muchos estados empobrecidos, sabiendo que una pandemia como la que sufrimos necesita ser vencida en todo el mundo a la vez.

Todo esto nos lleva a exigir con más fuerza la NACIONALIZACIÓN DE LA INDUSTRIA FARMACEUTICA Y EL FORTALECIMIENTO DE LOS SISTEMAS PÚBLICOS DE SANIDAD.

Depuración de responsabilidades a los burócratas de Bruselas y a las CCAA que no han fortalecido la sanidad pública. Intervención del Gobierno de una vez!!!

miércoles, 27 de enero de 2021

LA DEFENSA DE LAS PENSIONES IMPLICA A TODA LAS CLASES TRABAJADORAS

 

La defensa de las pensiones públicas es una lucha que incluye a toda la clase trabajadora y al conjunto de los/as estudiantes. Los pensionistas luchan por su vida digna con pensiones dignas y las los trabajadores y trabajadoras en activo y las personas jóvenes por su futuro y una vida digna a lo largo de toda su duración.

Defender las pensiones es defender el bienestar y los derechos laborales. Es la Unión Europea la que chantajea junto a la ministra Calviño y la patronal CEOE exigiendo "reformas" es decir recortes y la privatización.

La monarquía, clave de bóveda del sector empresarial y los fondos de inversión y patronal bancaria induce al gobierno de coalición a recortar y defender los intereses de los poderosos.

La mayoría de los partidos que se llaman de "progreso" del parlamento deben impedir la privatización de las pensiones. Los sindicatos CCOO y UGT deben abandonar el Pacto de Toledo.

Todas y todos nos hemos de movilizar, es la lucha de toda la clase obrera de todas las clases populares, de las mujeres que son las que peores pensiones cobran, de los jóvenes sin futuro.

lunes, 18 de enero de 2021

CUANDO UN SERVICIO PÚBLICO SE VUELVE NEGOCIO. Carlos Martínez, PSLF

 

La gran nevada y ola de frio ha puesto encima de la mesa una de las graves deficiencias del Reino de España, que con los años no solo se resuelve, sino que se agrava, el de la energía eléctrica, su precio y su propiedad. Si hay algo que la legislación española en general no protege es el bien común.

Las empresas eléctricas prestan un servicio público, por tanto, no debieran ser algo inaccesible para personas que sufren abusos o por pobreza no pueden pagar recibos de usura. Sin embargo, el estado lleva décadas haciendo dejación de funciones a la hora de proteger a ciudadanas y ciudadanos de abusos o por ejemplo, años sin revisar las concesiones privadas a saltos de agua que generan energía eléctrica y están caducando.

El 1 de Abril de 2014 el gobierno Rajoy inventó un modelo farragoso de factura eléctrica con el único objetivo de salvaguardar los intereses de las compañías eléctricas privadas y darles carta blanca al objeto de establecer los precios de la electricidad en régimen de oligopolio y con unas subastas de precios más falsas que un “duro amadeo”.

Desde 2014 nadie ha tenido el coraje político ni el sentido de la justicia suficiente como para cambiar el sistema de precios. Encima los consejos de administración de las compañías eléctricas privadas están cuajados de ex altos cargos de la administración, exministros, expresidentes, que hacen presión a sus compañeros de partido a saber el PPSOE, al objeto de defender los intereses privados y el negocio más inmundo y mafioso que existe en el Reino de España a pesar de que perjudica no solo a los pobres, las clases obreras y populares, sino también a empresas industriales y de servicios.

Para acabar con la cuadratura del círculo lo que debieran ser los órganos de control y organización del mercado eléctrico y su base de conducción del producto eléctrico también han sido privatizados, es decir en la Red Eléctrica Española el estado solo posee un 20% y en la OMEL que es el organismo regulador del mercado, también ha sido privatizado. Sucesivos gobiernos del PP y del PSOE han ido privatizando todo y dejando en manos del capitalismo el servicio público de la luz a cambio tan solo de hacer millonarios a unos cuantos ex dirigentes sin moral ni escrúpulos.

Habrá movilizaciones en los barrios, las hay, se podrán conseguir algunas victorias parciales, se pondrán denuncias y querellas, pero si el sector eléctrico no pasa a ser público no habrá avances en calidad ni justicia, ni nada. Las soluciones parciales pueden ayudar; que los ayuntamientos monten empresas de comercialización eléctrica puede ser beneficioso, pero al final solo la nacionalización será lo que resuelva y garantice el respeto por el medio ambiente.

Diga lo que diga la mentirosa ministra del ramo y protectora de las eléctricas, ni es cierto lo de los 4 € en el recibo, ni hará nada. El PP miente como bellaco cuando se queja de una situación que ellos han provocado. Pero la cobardía del gobierno es palmaria, fomenta la injusticia y protege la extorsión de las eléctricas. Si Pablo Iglesias levantará la cabeza los echaba a gorrazos, claro que este PSOE no es sino una escisión del partido que fundó.

 Carlos Martinez es politólogo, secretario general